La Inteligencia Artificial llega también ya a los radares de tráfico y a las multas en calles y carreteras dispuesta a marcar, como en casi todos los sectores donde penetra, un antes y un después en el control y la vigilancia de infracciones. Si hasta ahora ya se había informado por parte sobre todo de la DGT de nuevas aplicaciones de IA en cámaras y dispositivos de tráfico, ahora parece que toda la tecnología se conjuga para ser implacable con el infractor.
En los últimos días, de hecho, ya te habíamos informado de algunas de estas aplicaciones de la IA. Por ejemplo, a través de las nuevas cámaras de ocupación, que la DGT empieza a instalar en carriles VAO de acceso a las grandes ciudades con el objetivo de poder sancionar automáticamente a los conductores que viajen solos en sus vehículos por estos carriles obligatorios para dos o más ocupantes. Y también te habíamos contado que pronto llegarán a las carreteras nuevos radares de emisiones, que, gracias también al uso de IA, permitirá detectar niveles de contaminación mayores de los permitidos de los vehículos en circulación.
Nuevos radares con IA que detectan móvil, cinturón, velocidad...
Hoy, sin embargo, te avanzamos un paso más en el empleo de IA para sancionar en España. Y es que el Ayuntamiento de Pamplona acaba de anunciar que, a partir ya de junio, entrarán en funcionamiento en la ciudad hasta 4 nuevos radares inteligentes completarán a lo largo de 2026 un total de 8 nuevos dispositivos de este tipo para controlar todo el tráfico en sus calles. Y el objetivo es claro: no permitir casi ninguna infracción sin que sea motivo de denuncia.
Lo más novedoso es que estos nuevos detectores con IA nacen para controlar prácticamente cualquier infracción. Siguiendo el funcionamiento de las cerca de 250 cámaras que ya tiene instaladas la DGT por carreteras de toda España para controlar el uso del teléfono móvil y del cinturón de seguridad, estos nuevos radares vigilarán estas dos infracciones, pero también, como algo inédito, a la vez la velocidad, cosa que no pueden hacer las cámaras de la DGT.
Así, con su sofisticada tecnología, estos nuevos radares con IA permiten ya cubrir rangos de velocidad de entre 10 km/h y hasta los 320 km/h, por lo que detectan cualquier exceso de velocidad que se produzca en la ciudad, independientemente del límite máximo y el tipo de vía en el que se ubiquen: valen tanto para calles con límites de 30 y 50 km/h, como para circunvalaciones de con límites de 80 o 100 km/h y hasta por vías rápidas con límite genérico de 120. Cualquier exceso supondrá multa y siendo además capaces de monitorizar todos los carriles a la vez.
Y también semáforos, pasos de cebra, maniobras indebidas, circulación por carriles... ¡controlan todo!
Pero, por si no fuese ya suficiente con esto, los nuevos radares con IA que instalará Pamplona van, además, mucho más allá en su control de infracciones. Y es que, dotados ya con una cámara a color, un sistema de lector de matrículas integrado y una avanzada tecnología de Inteligencia Artificial, el Ayuntamiento navarro confirma que también estarán en disposición de detectar cualquier maniobra indebida, giros prohibidos, circulaciones en carriles contrarios, incumplimientos en pasos de cebra, detenciones en zonas de cebreado amarillo y hasta saltos de semáforos en rojo, entre otras infracciones. No hay prácticamente ninguna que se le resista.
Estos nuevos radares con IA, anunciados ya para instalarse en el mes de junio previsiblemente, una vez que superen el proceso de homologación del Centro Español de Metrología, tienen además otra interesante particularidad: que serán rotatorios. El objetivo es que vayan rotando en sus ubicaciones por toda la ciudad, aunque de inicio el Ayuntamiento de Pamplona ha decidido que se instalen en la avenida del Ejército, en la avenida de Gipuzkoa junto al puente de Oblatas, en la calle Sadar y en la calle Paseo de Santa Lucía, según ha indicado el Consistorio en una nota de prensa.
Los nuevos radares con IA se confirman además que se instalarán en altura, de manera que se elimine la necesidad de tener que ser ubicados en cabinas de protección como los cinemómetros anteriores. Es decir, en definitiva, Pamplona abre la veda a un nuevo tipo de radar mucho más completo, completamente integrado con el entorno, de diseño compacto, más difícil de detectar por los conductores y que, según su pliego de especificaciones, además puede operar a temperaturas extremas de entre -30 y 70 grados, durante todo el año, y pudiendo incluso instalarse en báculos laterales, medianas y pórticos o báculos laterales.









