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Nada menos que el 85% de los conductores asegura ya haber repostado alguna vez en una gasolinera low cost, con el 46,6%, casi la mitad del total, asegurando ya que es su primera opción a diario, una cifra que ha subido hasta 7 puntos en solo dos años. Apenas un 15% reconoce hoy no haberlas utilizado nunca y el 71,6 por ciento afirma que el precio es hoy ya el factor determinante en la decisión de repostar. Estas son las principales conclusiones del último Estudio sobre Hábitos de Consumo de Combustible en España 2026.
Y es que, si la volatilidad de los precios de los carburantes ya impulsaba el crecimiento de unas gasolineras low cost que proporcionan ahorros de precio de hasta el 30% respecto a las estaciones de servicio convencionales, la Guerra en el Golfo Pérsico ha terminado por disparar su uso. Los consumidores aseguran ya además por un ahorro de entre solo 5 y 10 céntimos de euro por litro mayoritariamente cambiarían de gasolinera y hoy comprobamos cómo, por ejemplo, entre una gasolinera de Alcampo, de BonÁrea o de Ballenoil hay entre 15 y 20 céntimos de diferencia por litro respecto a una de Moeve, Repsol o BP.
Ante esta realidad, y teniendo en cuenta que con el aumento de tensión en Oriente Próximo y el final de la mayoría de bonificaciones del Gobierno los precios están volviendo a escalar, con el diésel ya situado de media en España en los 1,589 € por litro y con la gasolina a 1,568 €, la pregunta hoy a resolver era evidente: ¿son igual de buenos los combustibles de las gasolineras low cost? ¿Pueden perjudicar a nuestro coche con sus continuos repostajes?
La OCU mide 7 parámetros de calidad en combustibles, sin observar diferencias
Para resolver este eterno dilema, la OCU realizó un análisis de hasta 7 parámetros de calidad en combustibles, tanto de gasolina 95 como de diésel convencional, de hasta 40 estaciones de servicio de todo tipo para responder, por fin, a la gran duda de los conductores y concluir con eternos dilemas o aseveraciones puramente teóricas. ¿Y cuáles han sido las conclusiones?
El análisis de la calidad de los carburantes ha concluido así que todas las muestras estudiadas cumplen con los requisitos establecidos por la normativa europea (EN 228 para gasolina y EN 590 para gasóleo), recogida en el Real Decreto 1088-2010, “sin observarse”, según la publicación de la OCU, “diferencias significativas de calidad en los hasta 7 parámetros analizados en función del tipo de cadena; aunque sí (y en este caso muy llamativas), en el precio”.
Recomendando por tanto de inicio que el consumidor no debería de dudar en elegir siempre que sea posible las gasolineras más baratas, la OCU asegura que, para sus mediciones, por ejemplo en la calidad de la gasolina 95, ha tenido en cuenta “los parámetros de azufre, densidad, presión de vapor, evaporado, punto final de ebullición y apariencia”, confirmando que “no se demuestra relación entre la calidad de los combustibles y el tipo de cadena o gasolinera”.
Desmontada la creencia que repostar en gasolineras low cost perjudica a los coches
Para el diésel, la organización analizó “los parámetros de azufre, densidad, punto de inflamación, punto de obstrucción de filtro frío, agua, porcentaje recuperado y apariencia”, confirmando igualmente que “ninguna muestra supera los límites legales, aunque algunas se sitúan cerca de ellos. Además, no se detectó relación entre la calidad y el tipo de cadena —grande, mediana o low cost—, lo que desmonta la creencia de que repostar en estaciones económicas perjudica al vehículo”.
La OCU ha justificado su estudio desvelando que “las diferencias entre combustibles son mínimas y no guardan relación con el precio. En España, el crudo se refina en ocho plantas y se distribuye por oleoductos y centros logísticos, lo que garantiza una calidad homogénea. Las únicas diferencias entre las distintas estaciones de servicio son los aditivos que usa cada marca, cuya influencia en el rendimiento o el motor es muy difícil de comprobar”.
Origen del combustible y de los aditivos en España
Desde la organización prosiguen asegurando que “toda la gasolina y el gasóleo que se suministra en España, así como los productos derivados del petróleo, se producen en las refinerías y actualmente hay solo 9 en España, cada una principalmente abasteciendo a las estaciones de servicio de una zona”. Por tanto, y como conclusión, “los combustibles de base que cada refinería suministra y distribuye cada día son idénticos, independientemente de a la marca de gasolinera a la que posteriormente vaya”.
Y, respecto a los aditivos, que las gasolineras low cost llevan tiempo asegurando que su intervención sobre la calidad de los combustibles es muy limitada, la OCU también confirma que “en muchos casos es la propia compañía distribuidora que se encarga de transportar y almacenar los combustibles en España, Exolum (antigua Compañía de Logística de Hidrocarburos -CLH-), la que añade directamente los aditivos en la propia refinería a la marca que lo desee”. Estos aditivos comunes suelen ser los “básicos” HQ300 y HQ400, que sirven generalmente para mantener más limpios los inyectores, impedir los depósitos de combustible, proteger de la corrosión, disminuir la formación de espuma y, en el caso del diésel, también de facilitar la ignición del gasóleo mejorando el índice de cetano. Es decir, es falso que los combustibles de gasolineras low cost no lleven aditivos, ya que la mayoría sí los presenta ya incluso desde que salen de la propia refinería.
Miles de kilómetros no observan tampoco perjuicio en los coches
El estudio de la OCU viene así a respaldar el uso de combustibles low cost, una afirmación compartida con otros estudios llevados a cabo en Europa como, por ejemplo, con el estudio realizado ya directamente en coches por la asociación de consumidores Deco de Portugal. Tratando de demostrar el efecto de repostar sobre los coches gasóleo premium, gasóleo normal de una estación convencional o gasóleo low cost, su informe concluyó que, “tras miles de kilómetros recorridos, no encontramos diferencias apreciables. Para disminuir el consumo, lo fundamental es elegir un coche de bajo consumo y hacer una conducción eficiente”.
Donde sí se encontraron diferencias, en cambio, fue en los precios, con ahorros medios en coches diésel de hasta 10,50 euros por llenado completo de repostaje en una gasolinera low cost, y de hasta 9,10 euros en el caso de la gasolina. Ahora, decides tú… y tu bolsillo.









