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Si pasas hoy por la gasolinera, lo verás. A esta hora, el precio medio del diésel se sitúa en España en 1,927 euros el litro y la gasolina a 1,938 €. Es el mayor encarecimiento progresivo que recordamos, superándose ya los 12 días de constantes subidas que han terminado por dejar en nada los descuentos aprobados por el Gobierno para hacer frente a la crisis energética.
Así, las bonificaciones de 20 céntimos de euro por litro en el impesto de hidrocarburos del diésel, y de 5 céntimos de euro por litro para la gasolina, no han logrado atajar un alza de tarifas que se agrava por momentos debido a la falta de suministro causada por los conflictos bélicos en Oriente Medio y en Rusia y la falta de capacidad de refino. ¿Hasta dónde va a llegar esta situación?
Las gasolineras avisan al Gobierno de España
Esta semana la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) lanzó el aviso: o el Gobierno adopta “medidas extraordinarias urgentes” para contener la presión inflacionista de los carburantes, o los precios alcanzarán nuevos niveles de récord. Las gasolineras exigen así la aprobación de “inmediato de las bonificaciones fiscales aplicadas hasta antes del verano”. Es decir, el retorno urgente de la aplicación de un tipo impositivo reducido del 10% en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) para los combustibles de automoción, así como la rebaja temporal del Impuesto Especial sobre los Hidrocarburos (IEH).
Mientras tanto, ¿qué sucede en Europa, donde los combustibles incluso tienen un precio mucho más elevado y en países como Alemania ya se superan ampliamente los 2 euros por litro de carburante en los surtidores? Pues empezamos a conocer nuevas medidas, como la anunciada esta misma mañana por Italia: el país suprime el Impuesto de Circulación por los altos precios de los combustibles.
Italia suprime el impuesto de circulación por los precios del combustible
Esta ha sido la primera respuesta del Gobierno italiano ante unos precios persistentemente altos del combustible. Las motocicletas también se beneficiarán. Con el precio medio de la gasolina en 2,13 euros por litro, y el del diésel en 2,24 euros, Italia ha decidido así suprimir en gran medida el impuesto de circulación en 2027.
La exención ratificada por el Ejecutivo que lidera la primera ministra Giogia Meloni se aplicará a los turismos con una potencia inferior a 80 kilovatios, o aproximadamente 109 caballos. También a todas las motocicletas y scooters, independientemente de su cilindrada. Según cifras oficiales del gobierno, la medida abarca aproximadamente 14,5 millones de vehículos en Italia. La ley podría suponer que muchos propietarios dejasen de pagar hasta más de 230 euros al año, que es lo cuesta esta tasa por ejemplo para un modelo como un Dacia Sandero TCe, uno de los coches más vendidos, y solo un vehículo por propietario puede beneficiarse de la medida.
Tope al combustible de Total en Francia
Mientras Italia ha realizado este anuncio, en Francia hemos conocido otra medida ejecutada en este caso desde el sector privado. Y es que la compañía TotalEnergies ha impuesto su propio tope al precio del combustible, para gran alegría de los automovilistas, aunque a la competencia le ha causado un gran malestar.
Las gasolineras de Total, de este modo, se han comprometido a mantener voluntariamente los precios del combustible en sus aproximadamente 3.300 estaciones de servicio de Francia a 1,99 € por litro de gasolina, mientras que el diésel a un máximo de 2,25 €. Esto está provocando una alta demanda en las gasolineras de la compañía energética y una creciente frustración en las gasolineras independientes y las cadenas de supermercados, que no pueden competir ahora con estas tarifas.
La diferencia de precio radica en el modelo de negocio. Mientras que los operadores independientes compran gasolina y diésel a refinerías o mayoristas, TotalEnergies abarca gran parte de la cadena de suministro. La empresa extrae petróleo crudo, lo procesa en refinerías, comercializa productos derivados del petróleo y vende el combustible terminado a través de su propia red de estaciones de servicio. TotalEnergies obtiene ganancias incluso antes de la venta en el surtidor.
Ni las gasolineras low cost pueden competir ya con Total
Total introdujo por primera vez los topes de precios en marzo de 2026 y los mantuvo hasta junio. Debido al nuevo aumento de los precios internacionales de los productos, la compañía restableció la política el 22 de julio de 2026. Sin embargo, estos precios no son fijos. Si el mercado permite precios más bajos, el gigante energético ha confirmado que los trasladará a sus clientes.
Esto se ha convertido en un problema para muchos competidores. Varias gasolineras independientes informan que ahora tienen que pagar más por su combustible que lo que TotalEnergies cobra en sus estaciones. Y las críticas también provienen de gasolineras baratas como E.Leclerc y Système U. Los supermercados franceses suelen vender combustible con márgenes bajos para atraer clientes a sus establecimientos y, posteriormente, a sus tiendas, y aseguran que ya no obtienen beneficios con el combustible y, por lo tanto, no pueden bajar más los precios.









