La noticia la acaba de adelantar la Cadena Ser: el Gobierno reacciona y durante el Consejo de Ministros extraordinario que se celebrará este viernes confirmará importantes medidas fiscales para lograr contener y abaratar el combustible, absolutamente disparado en sus precios desde que se iniciase la guerra en Irán.
Tal y como te venimos contando en las últimas horas, el conflicto en el Golfo Pérsico ha incrementado el diésel en 44,8 céntimos de euro por litro, y la gasolina en 28,2 céntimos, según un estudio publicado ayer por la OCU. Con una nueva subida hoy de más de 1,5 céntimos de euro, la barrera de los 2 euros por litro en el caso del diésel ya está a punto de alcanzarse en un total de casi un 30 por ciento de las grandes gasolineras de nuestro país.
El Gobierno reducirá el IVA de los carburantes al 10%
Ante un alza de precios que, obviamente, está lastrando no solo los presupuestos domésticos de los españoles, sino también a todo el transporte profesional y de carretera, así como a los sectores industriales, el Gobierno ha decidido actuar con toda una batería de rebajas fiscales que afectarán a los combustibles a la luz y al gas.
Según informa así la Cadena Ser, entre las medidas que el Gobierno aprobará hoy en Consejo de Ministros destaca “la reducción del IVA de los carburantes, que pasará del 21% al 10%”. Pero la cadena de radio además adelanta que, a esa medida, se sumarán otras también muy importantes, como la rebaja del impuesto especial sobre hidrocarburos y la reducción del IVA de la luz y el gas.
Objetivo, abaratar el precio del diésel y la gasolina
Con estas medidas confirmadas por fuentes próximas al Gobierno, el Ejecutivo busca abaratar ya el precio de la gasolina y el diésel en un momento de fuerte tensión en los mercados energéticos. Los productos energéticos sujetos al impuesto sobre hidrocarburos son todos aquellos que se destinan a ser utilizados como combustible con fines de calefacción o como carburante, salvo el carbón y otros hidrocarburos sólidos. Según estas informaciones, afectaría a las gasolinas, querosenos, gasóleos, fuelóleos, gases licuados de petróleo, gas natural, biocarburantes y biocombustibles.
El paquete también incluye medidas fiscales que afectan a la energía, con el IVA de la luz y del gas también reduciéndose ya del 21% al 10%, a lo que se suma una rebaja del impuesto especial sobre la electricidad. Además, según ha informado la Cadena Ser, “el Gobierno suspenderá el impuesto sobre el valor de la producción eléctrica, una medida orientada a reducir los costes del sistema y evitar que se reflejen en la factura final de los consumidores”.
Estas mismas fuentes concluyen que, con toda esta batería de rebajas fiscales, el Gobierno busca en última instancia contener el impacto del conflicto del Golfo Pérsico en una posible subida final de la inflación, que sería un duro castigo económico tanto para las economías domésticas como para las empresas en un contexto de gran incertidumbre. Veremos finalmente cómo se traducen todas estas medidas en los precios de los combustibles en las gasolineras.









