No hay semana que no conozcamos alguna medida entorno al colapso circulatorio y a los problemas de movilidad que aumentan principalmente, y de manera preocupante, en los grandes núcleos urbanos. Esta realidad, unida a la de los combustibles y la contaminación, está generando ya toda una batería de nuevas medidas y propuestas, algunas realmente sorprendentes y que buscan un futuro mucho más sostenible y saludable.
Accesos a las grandes ciudades ya al máximo de su capacidad
Desde hace meses te venimos contando algunas de las más comunes. Desde nuevos impuestos o pagos por kilómetros de los vehículos con el objetivo de desincentivar su uso, y también para poder seguir conservando y manteniendo unas infraestructuras deficitarias, a por, ejemplo, la última política aplicada por la DGT: la de la ocupación de los vehículos, instalando nuevos carriles incluso con radares para multar a los conductores que vayan solos a bordo. “En el futuro, el tráfico será compartido o no será”, ha advertido ya Pere Navarro, el director de la DGT.
Como trasfondo de esta frase no está prohibir viajar solo, sino advertir de que las infraestructuras están colapsadas, constatando la DGT que “hasta el 85% de los vehículos que cada día se desplazan de casa al trabajo y del trabajo a casa, solo tienen un ocupante y teniendo en cuenta que los accesos a las ciudades se encuentran ya al máximo de su capacidad, aumentar la ocupación de los vehículos es un reto y una necesidad”. Hasta tal punto llega en algunas zonas el problema, que hay quien ha optado por medidas aún mucho más radicales.
Paga de 5.000 € al año a los jóvenes que no conduzcan
Es el caso de Malta, el pequeño país de la Unión Europea que se encuentra ya, directamente, al borde del colapso circulatorio. Y es que, con una población de entre 563.000 y 574.000, según los últimos datos de 2026, ya es uno de los países con mayor densidad de población del mundo, con más de 1.700 habitantes por km2 (imaginad que España tiene unos 96) y cuenta con un parque automovilístico de algo más de 450.000 vehículos en circulación.
Esta cifra supone, obviamente, que Malta es también uno de los países del mundo con una de las mayores densidades de vehículos por habitante y espacio, sufriendo las graves consecuencias circulatorias que podemos imaginar. Pues bien, como una nueva medida para afrontar esta realidad, el Gobierno del país insular ha decidido probar a incentivar dejar de conducir, anunciando la paga de hasta 5.000 € al año a quien renuncie a moverse en sus vehículos.
La iniciativa, de momento dirigida a jóvenes menores de 30 años, con permiso de conducir con al menos un año de antigüedad, la residencia mínima de 7 años en el país y un historial exento de multas, debe prolongarse durante 5 años fijos, sumando un total de hasta 25.000 € que ingresarían en este tiempo todos los conductores jóvenes que acrediten que han dejado obligatoriamente de conducir. Ni coche… ni moto.
Compromiso obligatorio, bajo multa de 5.000 €
El objetivo es pues sacar de la circulación a los máximos coches posibles, bajo multa además de 5.000 euros y la devolución del total de dinero ingresado a los conductores que se hayan comprometido a dejar de conducir por contrato y lo hayan hecho durante el plazo de vigencia del acuerdo legal. Eso sí, superados los 5 años, estos jóvenes podrían volver a usar un vehículo, pero tras completar obligatoriamente un curso de formación de 15 horas para actualizar sus conocimientos y reengancharse a la actividad con total seguridad.
De momento, se trata de una iniciativa totalmente pionera e inédita en la Unión Europea. Veremos en el futuro si algún país se atreve a probarla o copiarla. ¿Qué os parece?









