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El pago por uso de los vehículos eléctricos, una medida que lleva estudiándose ya muchos meses en varios países, ha llegado ya definitivamente… y para quedarse. Te lo venimos advirtiendo desde hace tiempo: los incentivos a los coches 100% eléctricos poco a poco se acaban, con Noruega por ejemplo ya eliminando desde 2027 todas sus exenciones y ventajas fiscales, y el siguiente paso ante el aumento de su demanda y de cuota de mercado es la imposición de tasas para generar más ingresos. No queda otra.
El gran problema que preocupa a todo el mundo es la pérdida de recaudación que generan ya hoy los coches eléctricos en todas las administraciones. Con su gran volumen, los impuestos de hidrocarburos se reducen considerablemente y son fundamentales, entre otras cosas, para seguir garantizando la conservación y el mantenimiento de las infraestructuras. Ante esta realidad, la única solución viable pasa por establecer nuevas tasas de uso para estos vehículos y, tras muchas informaciones y debates, la primera ya se ha confirmado.
Reino Unido aprueba un impuesto a los coches eléctricos desde abril de 2028
Y es que Reino Unido ha anunciado ya la implantación definitiva a partir de abril de 2028 de un nuevo impuesto a los coches eléctricos que llevaba ya años estudiando. El Gobierno aprueba así una tasa que deberán pagar todos los propietarios de turismos de cero emisiones para compensar la pérdida de impuestos relacionados con los carburantes, incluyendo tanto los EV 100% eléctricos como incluso los híbridos enchufables.
Así, tras meses de consulta pública e intensos debates y negociaciones con agentes del sector y de la industria del automóvil, Reino Unido ha decidido imponer desde 2028 tasas pioneras, que serán de 3 peniques por milla recorrida para los turismos completamente eléctricos, lo que, al cambio de hoy, tendría su equivalencia en 2,4 céntimos de euro por kilómetro, aproximadamente. Por su parte, los vehículos híbridos enchufables abonarán 1,5 peniques por milla, equivalentes a 1,2 céntimos de euro por kilómetro. Aun así, el Ejecutivo británico asegura que los usuarios de vehículos de combustión seguirán pagando más, ya que el cálculo de los impuestos de hidrocarburos se cifra entorno a 6 peniques por milla, el doble.
Esta nueva tasa, denominada oficialmente como eVED (Electric Vehicle Excise Duty) finalmente eximirá del pago a las furgonetas eléctricas, que quedarán por el momento exentas de pago. Esta es una de las grandes novedades que ha introducido finalmente la aprobación del tributo, que también fija ya el control de la administración para el pago del impuesto.
Los propietarios estimarán los kilómetros recorridos: la ITV y controles aleatorios lo corroborarán
Aunque finalmente el Gobierno británico ha descartado las inspecciones anuales específicas para la verificación del kilometraje de los vehículos, la nueva tasa sí recoge que los conductores deberán estimar el número de kilómetros que recorrerán aproximadamente al año con su turismo eléctrico, cifra que luego podrá ser contrastada a través de lecturas en las inspecciones técnicas obligatorias o por controles aleatorios realizados por la autoridad de tráfico del país, la DVLA. En caso de que se detecte una gran diferencia, los propietarios abonarán las deudas.
Reino Unido también ha decidido finalmente descartar el uso de sistemas de geolocalización telemática o por GPS para calcular el uso de los vehículos: el sistema solo registrará el número de kilómetros recorridos, sin recopilar información sobre rutas, horarios o ubicaciones. Tras un intenso debate, finalmente la norma preservará la privacidad de los conductores.
Estados Unidos quiere imponer una tarifa plana a los coches eléctricos de hasta 150 € al año
Esta medida, de momento pionera, pronto se expandirá sin embargo por todo el mundo. De hecho, ya en estudio también en otros países de Europa, Estados Unidos, a través del Comité de Transporte e Infraestructura de la Cámara de Representantes, ha presentado incluso un proyecto de ley bipartidista de reautorización del transporte terrestre, cuya medida estrella sería una nueva cuota inicial anual de 130 dólares para los propietarios de coches eléctricos.
Este plan, que espera aprobar pronto con una duración de 5 años para permitir invertir con su recaudación en nuevos “programas de carreteras, puentes, transporte, transporte ferroviario y seguridad de carreteras y transportistas motorizados” de Estados Unidos, pretende establecer esta tarifa plana anual de pago a los vehículos 100% eléctricos, junto a otro pago también reducido de 35 dólares para los híbridos enchufables, que a su vez ya están cargados también con los impuestos federales a la gasolina.
Recaudado por los estados para trasladarse luego al Gobierno federal, Estados Unidos pretende además aprobar un pago progresivo que, a partir ya de 2029, incremente este impuesto en 5 dólares cada 2 años, llegando finalmente a suponer un gravamen de hasta 150 dólares para los vehículos eléctricos y de 50 dólares para los híbridos enchufables. Acostumbrémonos, porque muy pronto lo veremos por todos los países.









