Los pasos a seguir cuando realizamos la inspección técnica de nuestro vehículo son bastante claros o al menos son siempre iguales en las instalaciones que yo frecuento. Empezamos con luces, claxon, motor, cinturones, suspensiones, frenos y terminamos con las emisiones (obviamente los eléctricos no tienen que hacer esta última).
Pues bien, entremedias de todos estos pasos vamos a tener que añadir uno nuevo para el que ya se están preparando las ITV y es un dato que ahora mismo desconocen muchos conductores. Estamos hablando de un nuevo test orientado a medir las emisiones de partículas (en medidas tan pequeñas como microgramos) que desprenden tanto los neumáticos del coche como las pastillas de los frenos.
Desde hace unos años se está intentando incluir dentro de las medidas para conservar el medio ambiente a las micropartículas de goma de los neumáticos que se desprenden mientras circulamos. Y es que según informan las autoridades, estas podrían llegar a ser potencialmente cancerígenas si terminan llegando a la sangre de las personas tras entrar a través del sistema respiratorio, como explican en El Debate.
Este movimiento viene motivado por la llegada de la normativa Euro 7, que entra en vigor el próximo año 2027, y que por primera vez en la historia tiene en cuenta la emisión por abrasión de los neumáticos y el polvo de los frenos. Esos dos elementos deberán pasar una homologación previa antes de ser comercializados o montados en vehículos nuevos, pero al parecer esto no les eximirá de tener que seguir pasando pruebas en la ITV posteriormente.
Volviendo a la información del mismo medio, se estima que la realización de esta prueba es bastante compleja y por ahora se sigue estudiando cómo poder realizarla de forma adecuada. Una posibilidad que esgrimen es que se coloque el vehículo sobre unos rodillos durante 5 minutos y que a través de un sensor de tipo láser se pueda realizar la medición de las micropartículas que emitan ambos elementos.
Aunque nosotros añadimos una duda a la misma altura casi del propio procedimiento. Está claro que los neumáticos y los frenos se homologarán con unos ciertos niveles de emisiones, pero quizás estos por el desgaste futuro podrían variar y tendrían que ser tenidos en cuenta por los baremos de las ITV. Y sin duda afectaría más los conductores que menos cuidado tienen sobre su coche, sobre todo en el tema de los neumáticos para aquellos que no suelen revisar la presión periódicamente o suelen abusar de los “bordillazos”.
También tenemos que conocer en el futuro si superar los índices marcados de emisiones de los neumáticos o de los frenos supondrá una falta leve o grave dentro de la inspección de la ITV, porque por este motivo podrían dejar a muchos coches sin poder circular hasta que acudan al taller.













