A partir del 29 de noviembre de 2026, los turismos y vehículos comerciales ligeros de nueva fabricación deberán cumplir la normativa de emisiones Euro 7. Esto se aplica exclusivamente a los modelos con nueva homologación.
Eso sí, importante para los compradores: a partir de esta fecha, podrán adquirir vehículos con esta nueva tecnología por primera vez. Por supuesto, los vehículos ya matriculados o que cumplan con la normativa de emisiones vigente podrán seguir vendiéndose. No habrá cambios para los vehículos ya matriculados. No se requiere ninguna modificación ni existen nuevas restricciones para su funcionamiento.
Se amplia la capacidad de medición, pero con valores límite estables
Los valores límite para los gases de escape convencionales, como los óxidos de nitrógeno, apenas varían en los turismos. La principal innovación reside en el método de medición.
Ahora, las partículas se medirán a partir de un tamaño de 10 nanómetros. Anteriormente, el límite era de 23 nanómetros y se aplicaba solo a ciertos motores de gasolina. Esta norma se extiende ahora a todos los motores de gasolina. Además, las emisiones por evaporación de los motores de gasolina también estarán sujetas a límites más estrictos. El límite se reduce de 2,0 a 1,5 gramos por prueba.
Además, los vehículos deben controlar sus emisiones en condiciones reales de conducción. Este control ya no se realiza únicamente en el laboratorio. El cumplimiento de la normativa debe demostrarse durante un periodo de vida útil más prolongado. Para los turismos, se aplica una vida útil obligatoria de hasta 160.000 kilómetros u ocho años. Se está considerando ampliar este periodo hasta los 200 000 kilómetros en el futuro.
Los frenos y los neumáticos cobran más importancia y se medirán sus emisiones
Por primera vez, también se regularán las partículas que no provienen del escape. Esto incluye las emisiones de frenos y neumáticos. En cuanto a los frenos: actualmente, los límites de masa de partículas varían según el tipo de sistema de propulsión; a partir de 2035, se aplicará un límite uniforme independientemente del sistema de propulsión. A partir de 2030, también se establecerá un límite de número de partículas, que aún no se ha definido.
Las partículas generadas por la abrasión de los neumáticos también estarán sujetas a límites en el futuro. El procedimiento exacto de ensayo se definirá en un nuevo reglamento de la ONU. Los valores límite específicos aún están pendientes.
Nueva normativa para coches eléctricos y sus baterías
La normativa Euro 7 establece por primera vez requisitos vinculantes para la durabilidad de las baterías. Tras cinco años o 100 000 kilómetros, deben conservar al menos el 80% de su capacidad original. Tras ocho años o 160 000 kilómetros, deben conservar al menos el 72%.
Además, se introducirá un pasaporte digital para vehículos. Este contendrá información sobre el consumo de combustible, la autonomía y el estado de la batería. Los propietarios de vehículos podrán acceder a estos datos no solo durante el registro, sino también durante su uso. Se realizará una prueba obligatoria en condiciones de frío extremo a -7 grados Celsius para mejorar la comparabilidad de los datos de autonomía.
El año 2027 transformará el mercado y desaparecerán coches
El periodo de transición para la normativa Euro 7 finaliza el 29 de noviembre de 2027. A partir de esa fecha, solo se podrán matricular vehículos que cumplan con los estándares Euro 7. Los coches nuevos que no cuenten con la homologación Euro 7 no podrán matricularse por primera vez. Esto modificará significativamente la oferta de vehículos en el mercado. Los modelos que no incorporen la tecnología requerida desaparecerán de la gama de coches nuevos. Al mismo tiempo, aumentará la complejidad técnica de los vehículos nuevos.
Es posible intensificar las promociones de ventas antes de la fecha límite. Los fabricantes y concesionarios están reintroduciendo en el mercado modelos existentes para reducir el inventario. Esto incluye también los vehículos con matrículas de un solo día.
En definitiva, la normativa Euro 7 entrará en vigor a finales de 2026 con nuevos requisitos para el desarrollo de vehículos, pero la transición al mercado se producirá a partir de finales de 2027, cuando solo se permitirá la matriculación de vehículos equipados según dicha normativa. La norma amplía la regulación para incluir fuentes de emisión adicionales y baterías. No habrá cambios para los vehículos ya existentes.









