La lucha contra la saturación de vehículos sigue concentrando grandes inversiones y pruebas de tecnología. La DGT ya lo anticipó hace unos meses, asegurando que el modelo amenazaba con colapsar, ante ciudades completamente atascadas en sus accesos y donde hasta el 85% de los vehículos circula con solo una persona. Entonces, el director general de Tráfico, Pere Navarro, aseguró que la vía para solucionarlo pasaba por compartir vehículos y por realizar políticas de premio a la ocupación de coches, fomentando por ejemplo los carriles VAO que multen a quienes viajen solos. Pero hay otros programas a prueba en el mundo, que buscan soluciones diferentes.
La más sorprendente que hemos conocido sea, seguramente, la de autopistas inteligentes. En España ya hemos conocido en los últimos meses la primera aplicación en este sentido en una vía rápida, con una AP-7 en Cataluña que se ha convertido en la pionera en implementar un sistema por ejemplo de inteligencia artificial (IA) para la gestión del tráfico, estableciendo límites de velocidad dinámicos que se ajustan en tiempo real según las condiciones climáticas, el volumen de tráfico y posibles accidentes. Nuevos paneles digitales informan a los conductores.
Sensores y algoritmos abren y cierran los accesos a las autopistas inteligentes
Sin embargo, California ha decidido ahora dar un paso más todavía en este mismo concepto de autopista inteligente, probando un nuevo tramo en la I-15, en Temecula, que, en lugar de apostar por ejemplo por añadir carriles en función del tráfico, utiliza ya sensores y algoritmos para regular incluso cuándo entra cada coche a la autopista y recomendar velocidades para evitar atascos.
Lo más llamativo por ejemplo es que ha ideado lo que denomina como nuevas rampas, que son las vías de acceso a la autopista, implementando en ellas semáforos y cerrando el paso incluso por períodos de hasta 4 minutos, tiempo en el que los conductores deben esperar para acceder a la autopista. Con esta medida aseguran que el tráfico fluye mejor y el tiempo de viaje puede reducirse alrededor de un 20 por ciento
Y es que esta vía presenta unos niveles de congestión muy elevados, con determinados trayectos que habitualmente emplean menos de 10 minutos prolongando los tiempos en determinadas horas a incluso 45 minutos, con atascos continuos. En concreto, este nuevo concepto de autopista inteligente se ha implementado a lo largo de un tramo de 8 millas de la Interestatal 15 en dirección norte entre Temecula y Murrieta, mediante un proyecto piloto en el que se han invertido nada menos que 33 millones de dólares.
Esta primera autopista inteligente implementada en California utiliza, según explican los expertos, sensores, medidores coordinados y algoritmos informáticos para controlar cómo los vehículos entran por ejemplo en la autopista. El piloto está previsto que dure al menos dos años, y las autoridades afirman que, si resulta exitoso, trabajarán para ampliar el sistema a otras ubicaciones del condado de Riverside y, potencialmente, a otras partes de California.
El proyecto, de momento, se ha estrenado el pasado día 1 de junio y tiene como objetivo solucionar los problemas de una de las carreteras más congestionadas del sur de California. Los sensores ya monitorizan así las condiciones del tráfico en tiempo real mientras los algoritmos determinan cuántos vehículos deben entrar en la autopista y cuándo.
Tiempos un 20% más rápidos y más autopistas inteligentes en pruebas
Pero, además, las señales digitales también muestran velocidades recomendadas destinadas a suavizar el flujo del tráfico y reducir las oleadas de paradas y arranques que a menudo provocan grandes atascos. A pesar de que algunos titulares presentan el proyecto como una gestión del tráfico controlada por IA, la agencia RCTC afirma que no solo se utiliza esta tecnología, sino que el sistema se basa en tecnología de gestión del tráfico preprogramada en lugar de inteligencia artificial.
El sistema ya se ha probado también en el estado de Denver, asegurando los primeros informes que se ha conseguido ya reducir el tiempo de viaje en torno a un 20 por ciento. También Australia tiene programas piloto con esta nueva tecnología, donde la caída general del tráfico se considera aún mayor, oscilando entre un 35 y un 65 por ciento, en función a los diferentes corredores. Sin duda, parece una buena solución que veremos si pronto llega también a España.









