Muy pronto, los nuevos sistemas de asistencia al conductor se probarán y comprobarán como parte de las inspecciones técnicas obligatorias, los vehículos con llamadas a revisión pendientes y no superadas ya no recibirán la etiqueta de la ITV, habrá más inspecciones en carreteras y, probablemente, nuevos controles de emisiones en las estaciones. Estas son algunas de las principales conclusiones de la nueva normativa que podría implantarse en la Unión Europea. De momento, las propuestas llegan ya aprobadas por la Comisión de Transportes esta semana y ahora solo queda que superen las negociaciones entre el Parlamento Europeo y los Estados miembros de la UE para ratificarse.
Sin embargo, una de las propuestas más controvertidas finalmente se ha rechazado: los legisladores de la UE han eliminado echazaron la propuesta de la Comisión Europea de exigir inspecciones anuales a los vehículos de 10 años o más. El Consejo de la UE ya había votado en contra de esta propuesta a finales de 2025 y países como Alemania pueden respirar para alivio de sus conductores, ya que las ejecutan cada 3 años. No así los españoles, donde ya tenemos en vigor esta norma y las debemos superar de manera anual con los vehículos más antiguos. ¿Es justo? No parece.
Nuevas pruebas a los sistemas de seguridad de los coches
Pero vamos a conocer lo aprobado que sí nos afectará. Los planes se concretan de manera mucho más significativa en lo que respecta a los sistemas de vehículos modernos. En el futuro, los airbags, los sistemas de frenado automático de emergencia y otros sistemas electrónicos de seguridad formarán parte integral de la inspección técnica obligatoria de vehículos. De eso ya no hay duda.
Actualmente, muchos de estos sistemas están sujetos a un control limitado. Los miembros del Parlamento consideran necesaria una mejora, sobre todo en los vehículos modernos con una amplia gama de sensores y software. Los vehículos eléctricos e híbridos, a su vez, también contarán con puntos de inspección adicionales. Esto se debe al creciente número de vehículos electrificados en Europa. Para los conductores, podría significar que la inspección técnica obligatoria del vehículo será más técnica y compleja que antes.
Campañas de revisión obligatorias para superar la ITV
Otro cambio previsto apunta a modificaciones en las campañas de retirada obligatoria por parte de los fabricantes; lo que comunmente se denomina llamadas a revisión por problemas o defectos detectados. En el futuro, la inspección técnica obligatoria de vehículos incluirá una comprobación para verificar si se han realizado las retiradas relacionadas con la seguridad.
Si no se ha llevado a cabo una revisión obligatoria, el vehículo podría no superar la inspección. Esto supondría un cambio también significativo, ya que, aunque normalmente las autoridades de tráfico de los países documentan las llamadas a revisión, por lo general no existen consecuencias directas para las etiquetas de ITV si no se realizan. Desde muy pronto, sí.
Inspección vehicular posible en el extranjero
Otro cambio podría interesar a los turistas y a los propietarios de autocaravanas. Próximamente, las inspecciones técnicas también serán posibles en otros países de la UE. Quienes pasen un periodo prolongado con un vehículo en algunos otros países podrán realizar la inspección allí.
El plan consiste en expedir un certificado provisional de la UE con una validez de seis meses. La siguiente inspección técnica rutinaria del vehículo tendría que realizarse entonces en su país de origen.
Pruebas de emisiones adicionales: el gran terror de los conductores
Además, los parlamentarios europeos abogan por mediciones adicionales de emisiones durante la inspección técnica obligatoria de vehículos. En el futuro, además de las pruebas actuales, también podrían medirse los óxidos de nitrógeno (NOx) y la cantidad de partículas emitidas. Estas emisiones se han considerado un tema delicado durante años, especialmente en el caso de los motores modernos de inyección directa y los vehículos diésel, ya que solo pueden medirse parcialmente con los métodos de prueba convencionales.
Esta medida va a ser especialmente relevante, ya que los test de emisiones actuales, más limitados, ya son en España el principal motivo de suspenso de las inspecciones. A día de hoy, acaparan cerca del 30 por ciento de los rechazos y defectos graves detectados en las estaciones y, por tanto, se prevé que con normas más duras puedan incluso lógicamente ampliarse.
Más controles técnicos en el tráfico
Al mismo tiempo, la normativa también prevé que se amplíen las inspecciones técnicas en carretera. Hasta ahora, la atención se ha centrado principalmente en camiones y autobuses. Sin embargo, en el futuro, las furgonetas y turismos también podrían someterse a controles más frecuentes. Esto afectaría, sobre todo, a trabajadores autónomos, servicios de reparto y autocaravanas con chasis de furgoneta, que están especialmente en el punto de mira de las autoridades de tráfico europeas.
Los planes también incluyen controles específicos de vehículos para detectar niveles de emisiones inusuales durante las inspecciones en carretera. Si se sospecha de un aumento de las emisiones o de manipulación técnica, se podrían ordenar investigaciones técnicas adicionales. Ya te hemos contado que Europa piensa aprobar una normativa para que los nuevos radares de emisiones en circulación deban implantarse de manera obligatoria en los países miembros.
Requisitos de documentación para prevenir el fraude de los cuentakilómetros
La UE también está planificando nuevas normas para el comercio de coches usados. En el futuro, los talleres deberán documentar el kilometraje. Además, los fabricantes deberán transferir los datos de los vehículos conectados a las bases de datos nacionales.
El objetivo es prevenir la manipulación del cuentakilómetros. Según la UE, el fraude con el cuentakilómetros sigue siendo un problema en el mercado europeo de coches de segunda mano. Sin embargo, la documentación requerida solo se aplicará si las reparaciones duran más de una hora.
Eso sí, hay que especificar tras conocer todas las medidas propuestas, que los trámites iniciados por la Comisión de Transportes aún no han finalizado. Ahora se iniciarán las negociaciones entre el Parlamento Europeo y los Estados miembros de la UE. Solo después de estas negociaciones el pleno del Parlamento votará la normativa definitiva. Estas nuevas medidas, además, no serán obligatorias en toda la UE. Cada Estado miembro podrá decidir si las implementa y en qué medida, aunque la previsión es que se acaten por la mayoría de estados miembros.









