Lejos de estabilizarse el mercado mundial de los combustibles, las dudas y las sombras planean aún más sobre las gasolineras. A pesar de la tregua anunciada entre Estados Unidos e Irán, el Estrecho de Ormuz, ese enclave estratégico por el que transitaba hasta hace dos meses más del 20% de la distribución mundial del petróleo, sigue bloqueado y paralizado, acumulando ya muchos días de interrupción de suministro que, poco a poco, comienza a dejar huella y amenaza con “reventar” definitivamente el sector.
En las últimas horas, hemos asistido a una nueva escalada del barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, que a pesar de haber bajado hoy ha llegado a situarse de nuevo por encima de los 110 dólares, ante el temor del mercado a un colapso. Automáticamente, esta realidad se ha trasladado a los surtidores, que hoy muestran ya en España un precio medio de nuevo al alza, con el diésel ya a 1,701 € por litro cuando ayer cotizaba a 1,694 €, y con la gasolina a 1,575 euros cuando ayer era de 1,568 €. Ya sabéis aquello del efecto cohete en la subida y pluma en la bajada.
Esta subida, que lleva “in crescendo” durante toda la semana es de momento solo un anticipo de lo que puede llegar a suceder en próximos días. Y es que son varios los indicativos que ya pronostican problemas próximos de suministro de los combustibles, lo que sin duda repercutiría en el precio final del diésel y la gasolina.
Europa se queda sin combustible: finales de junio, la fecha crítica
Apunta la fecha: finales de junio. Es, en poco más de un mes, cuando podríamos vislumbrar los verdaderos problemas de combustible, si la situación no mejora en el Golfo Pérsico. Así lo han advertido en las últimas horas los expertos de Capital Economics, avisando hoy de que el “el cierre (de Ormuz) está agotando rápidamente las reservas mundiales de petróleo”. Según estos analistas, “las reservas podrían alcanzar niveles críticos a finales de junio, preparando el terreno para que el brent se sitúe entre 130 y 140 dólares por barril, o incluso más”. Esta advertencia llega aparejada a la alerta de alza en la inflación para toda la zona Euro. Problemas ya sin duda mayores para la economía general, que pronostica incluso una recesión mundial.
Este análisis no creáis que es especialmente alarmista, sino que coincide con el que vienen apuntando los principales expertos mundiales. De hecho, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) coinciden en el pronóstico, al confirmar ya su director ejecutivo, Fatih Birol, que “Europa se está quedando sin combustible”. Y, en Alemania, quizá la gran locomotora económica de Europa, la ministra federal de Economía, Katherina Reiche (CDU), advirtió ya hace días también sobre posibles escaseces de gasolina, diésel y queroseno antes del verano.
Pero, del aviso futuro, pasamos a la realidad. Francia se ha convertido ya en el primer gran país europeo que ha reconocido problemas ya verdaderos en el suministro del combustible en sus gasolineras y estaciones de servicio, llegando incluso a desarrollar un mapa oficial donde muestra cuántas gasolineras están sufriendo ya hoy escasez de diésel o gasolina. Según informa a través de esta página web, “el estado del suministro se monitorea por producto, es decir, por tipo de combustible (gasolina o diésel), para las estaciones que los distribuyen (aproximadamente 9.900)”. Si hace menos de un mes “sólo” el 4% de estos establecimientos tenía problemas serios de escasez, hoy la cifra ha subido a un 6%, con algunas zonas ya especialmente afectadas.
¿Fin a la bajada del IVA a los combustibles en España?
A todo ello, en España surge un nuevo temor al alza del combustible. Y es que a estos problemas de mercado, se podría sumar el tributario. Y es que la Comisión Europea, y los Técnicos del Ministerio de Hacienda, GESTHA, han comunicado que esperan que el Gobierno elimine definitivamente la bajada del IVA a las gasolinas, a los gasóleos, a la electricidad y al gas, a partir del próximo 30 de junio, fecha en la que vence ya el primer paquete anticrisis aprobado por el Ejecutivo español frente a la guerra en Oriente Medio.
Estos organismos consideran que estas bajadas impositivas son contrarias al Plan de Acción de la UE para la Energía Asequible y Comunicación Accelerate, recomendando ya al Gobierno que elimine este tipo de subvenciones. Y, claro, el riesgo es evidente si este hecho termina por confirmarse: conscientes de que la aprobación de la bajada del IVA ya supuso automáticamente una rebaja en los precios de los combustibles de entre 20 y 30 céntimos de € por litro, suprimirla podría, de nuevo, llevar al precio del diésel y la gasolina al entorno inasumible de los 2 euros por litro. Esperemos que la situación se resuelva y los peores pronósticos no se lleguen a cumplir.









