Si tienes un coche diésel, sabes lo importante que es su cuidado y mantenimiento para que rinda mejor y dure más años. Es en este punto donde el uso periódico de aditivos específicos para motor diésel cobra verdadera relevancia, ya que ayudan a prevenir averías costosas relacionadas con la acumulación de residuos, la falta de lubricación o el desgaste prematuro de componentes clave del motor.
Realizar trayectos largos, conducir de forma exigente o, por el contrario, moverse casi siempre en ciudad con atascos frecuentes, hace que el motor trabaje en condiciones poco favorables. Esto incrementa el riesgo de que se acumulen restos del combustible y del aceite, algo que con el paso del tiempo acaba pasando factura. Entender para qué sirven y cuándo usar estos productos permite cuidar mejor el vehículo y anticiparse a problemas habituales en los motores diésel modernos.
¿Qué son y para qué sirven los aditivos para motor diésel?
Un aditivo para motor diésel es una combinación de compuestos químicos diseñada para mejorar el funcionamiento interno del propulsor. Su función principal es limpiar, proteger y optimizar elementos clave como el sistema de inyección, la lubricación interna o las superficies metálicas sometidas a fricción constante.
Existen diferentes tipos de aditivos según su uso. Algunos se añaden justo antes del cambio de aceite para limpiar el interior del motor, otros se mezclan directamente con el gasóleo en el depósito y también los hay que se incorporan al aceite una vez renovado. La elección depende del estado del motor, del kilometraje y del objetivo que se quiera conseguir, algo habitual en el mantenimiento de coches diésel con filtro de partículas.
Ventajas de los aditivos para el motor
El uso regular de aditivos adecuados aporta varias ventajas claras. En primer lugar, ayuda a eliminar restos de carbonilla, lodos y hollín que afectan a la correcta combustión del gasóleo y al funcionamiento del sistema de inyección. Esto se traduce en una respuesta más eficiente del motor y en un funcionamiento más estable.
Además, estos productos reducen el rozamiento entre las piezas móviles, lo que disminuye el desgaste y favorece un mejor aprovechamiento de la energía generada. También es habitual notar una conducción más suave, con menos vibraciones y ruidos, algo especialmente apreciable en viajes largos por carretera o en vehículos con muchos kilómetros. En este sentido, su efecto es similar al de un buen mantenimiento preventivo del motor diésel.
Cuándo es recomendable usar un aditivo diésel
Desde el punto de vista del mantenimiento, conviene diferenciar dos escenarios. Por un lado, el uso preventivo, aplicando aditivos de limpieza o protección cada 10.000 kilómetros aproximadamente, especialmente en vehículos que circulan mucho en ciudad. Por otro, el uso correctivo, indicado cuando ya aparecen síntomas como tirones, humos negros, ralentí inestable o un comportamiento irregular antes de pasar la ITV.
En este segundo caso, el aditivo no sustituye a una reparación, pero puede ayudar a mejorar el funcionamiento del motor y evitar que el problema vaya a más si se detecta a tiempo.
Tipos de aditivos más utilizados
Con la llegada de los motores diésel Euro 6d y con la normativa Euro 7 en el horizonte a partir de 2026, los aditivos han evolucionado para centrarse en la reducción de emisiones contaminantes, especialmente los óxidos de nitrógeno (NOx), y en la limpieza de componentes como la válvula EGR.
Limpiadores internos antes del cambio de aceite
Estos aditivos se emplean justo antes de sustituir el aceite del motor. Su función es disolver los lodos y residuos acumulados en el interior, permitiendo que se eliminen junto con el aceite usado. De este modo, el nuevo lubricante trabaja en un entorno más limpio, mejorando la protección y la durabilidad del motor a medio y largo plazo.
Aditivos para el sistema de combustible
Diseñados para añadirse directamente al depósito, estos productos limpian inyectores, válvulas y conductos del sistema de alimentación. Mejoran la pulverización del gasóleo, favorecen una combustión más eficiente y ayudan a mantener estable el consumo. Son especialmente útiles en motores diésel modernos con inyección common rail y sistemas anticontaminación exigentes.
Protectores antifricción
Estos aditivos crean una fina película protectora sobre las superficies metálicas internas del motor. Reducen el roce entre piezas, limitan el desgaste y contribuyen a un funcionamiento más silencioso y suave. Aunque se utilizan tanto en motores de gasolina como diésel, son muy valorados en vehículos con muchos kilómetros o sometidos a un uso intensivo.
Tabla comparativa de aditivos para motor diésel por marcas
Estos son algunos ejemplos de aditivos para motor diésel de marcas reconocidas y sus usos más habituales.
| Marca | Producto | Categoría | Aplicación | Uso recomendado | Beneficio clave |
|---|---|---|---|---|---|
Liqui Moly |
Diesel Purge | Limpieza de choque | Directo al filtro o depósito | Ralentí inestable o fallo en ITV por opacidad | Recupera el patrón de pulverización del inyector. |
Liqui Moly |
Cera Tec | Anti-fricción | Añadir al cárter | Tras cada cambio de aceite (cada 50.000 km) | Reduce el ruido mecánico y el consumo de aceite. |
Bardahl |
Diesel Injector Cleaner | Limpiador inyección | Depósito de gasóleo | Preventivo cada 5.000 - 10.000 km | Mantiene limpios los orificios de los inyectores piezoeléctricos. |
Bardahl |
Engine Flush | Pre-lavado motor | Cárter (antes del cambio) | Motores con alto kilometraje o mantenimientos estirados | Disuelve el lodo para que el aceite nuevo no se contamine. |
Wynn’s |
Extreme Cleaner | Limpiador DPF/FAP | Depósito de gasóleo | Conducción urbana frecuente (trayectos cortos) | Baja la temperatura de regeneración del filtro de partículas. |
Wynn’s |
Supremium Diesel | Optimizador | Uso continuo | En cada llenado de depósito | Mejora el índice de cetano y protege contra la corrosión. |
Compatibilidad y facilidad de uso
Una de las grandes ventajas de los aditivos para motores diésel es su facilidad de aplicación. No requieren conocimientos avanzados de mecánica ni herramientas específicas, y suelen ser compatibles con la mayoría de marcas y modelos disponibles en el mercado.
En motores diésel actuales, es fundamental evitar productos genéricos o no homologados, ya que un aditivo inadecuado puede afectar al DPF, al sistema AdBlue o a los sensores de emisiones, generando averías cuyo coste puede superar con facilidad varios miles de euros.. Consultar con un profesional de confianza ayudará a elegir la opción más adecuada para cada vehículo.
Preguntas y respuestas sobre aditivos para motor diésel
¿Son realmente necesarios los aditivos si uso diésel "premium"?
Aunque el gasóleo de alta gama ya incluye detergentes, el uso de un aditivo específico una vez al año ayuda a eliminar depósitos carbonosos que el combustible convencional no alcanza a disolver, especialmente en la válvula EGR y el colector de admisión.
¿Puedo dañar el motor si me paso de dosis?
Sí. Un exceso de aditivo detergente en el combustible puede resecar las juntas de la bomba de alta presión. Es fundamental respetar la proporción (normalmente un bote de 300ml por cada 50-60 litros de combustible).
¿Cuál es el mejor aditivo para pasar la ITV?
Para reducir la opacidad (humos negros), los tratamientos de choque como el Liqui Moly Diesel Purge o el Wynn's Pre-ITV son los más eficaces, ya que limpian los depósitos de carbonilla en los inyectores de forma casi inmediata tras unos kilómetros a altas revoluciones.










