Cada vez que te pones al volante, tú y el resto de usuarios de la vía os enfrentáis a riesgos muy distintos según el entorno. Conocer en qué tipo de vías se producen más accidentes mortales no es una simple curiosidad: es una información que puede influir directamente en tu forma de conducir y en las decisiones que tomas en carretera.
Los datos oficiales confirman la tendencia año tras año: no todas las carreteras presentan el mismo nivel de peligro. La mayoría de los siniestros con víctimas mortales se concentran en un tipo muy concreto de vía, aunque el inicio de 2026 ha traído cambios significativos en las estadísticas. Vamos a analizarlo con las cifras consolidadas del balance de 2025 y los primeros datos de 2026.
Las vías de mayor riesgo en España
Según el balance provisional de siniestralidad vial de la DGT presentado en enero de 2026, el año 2025 cerró con 1.119 fallecidos en vías interurbanas. De esta cifra, el 72% de las víctimas mortales (804 personas) perdieron la vida en carreteras convencionales, es decir, vías de un solo carril por sentido y sin separación física.
Son carreteras donde se mezclan varios factores de riesgo: cruces al mismo nivel, cambios de rasante, adelantamientos complejos y una heterogeneidad de vehículos (desde camiones hasta ciclistas) que no se da en otras vías. Todo ello incrementa notablemente el peligro, especialmente en tramos donde la infraestructura no perdona los errores humanos.
Los "puntos negros": carreteras con mayor concentración de accidentes
Más allá de la clasificación general, los informes recientes de auditoría (como los de AEA y EuroRAP con datos del Ministerio) han identificado tramos específicos que requieren máxima atención por su peligrosidad objetiva:
- El tramo más peligroso por índice de riesgo: Se sitúa en la carretera N-4a (Ciudad Real), concretamente en el kilómetro 243. Su índice de peligrosidad supera en casi 600 veces la media nacional, lo que lo convierte en un punto crítico.
- Mayor siniestralidad absoluta: El kilómetro 0 de la autovía A-77a en Alicante registra el mayor número de accidentes y víctimas (más de 100 accidentes y 150 afectados en el periodo analizado).
- Riesgo en vías de peaje: Aunque suelen ser más seguras, destaca el kilómetro 901 de la AP-7 en Almería como el tramo con mayor índice de peligrosidad en este tipo de vías.
- Otros tramos recurrentes: Se mantiene una vigilancia especial en carreteras como la N-122 (Zamora-Soria) y la N-340 (Granada), habituales en los listados de tramos con riesgo elevado.
Autopistas y autovías: menos accidentes, pero letales a alta velocidad
En autopistas y autovías se producen menos accidentes mortales en términos absolutos, pero la cifra ha repuntado ligeramente. En 2025, el 28 % de los fallecidos (315 personas) perdió la vida en estas vías de alta capacidad, lo que supone un aumento del 1 % respecto al año anterior.
La clave aquí es la energía del impacto. Las altas velocidades medias hacen que, cuando ocurre un accidente, las consecuencias sean severas. El siniestro más habitual en estas vías es la salida de vía, agravada a menudo por distracciones o somnolencia. Además, preocupa el atropello de peatones (conductores que se bajan tras una avería), motivo por el cual 2026 es el año clave para la transición definitiva hacia la señal V16 conectada, eliminando la necesidad de colocar triángulos.
Tipos de accidentes más mortales según la vía
El balance de 2025 de la DGT identifica claramente cómo morimos en la carretera según el tipo de vía:
Salidas de vía (43 % del total)
Es la causa más frecuente de muerte, con 481 fallecidos. Sucede tanto en autovías (por exceso de velocidad o sueño) como en convencionales (por trazado sinuoso).
Colisiones frontales (21 %)
Con 237 fallecidos, son típicas de las carreteras convencionales debido a invasiones del carril contrario durante adelantamientos o distracciones.
Atropellos
Representaron 92 fallecidos, un dato que subraya la vulnerabilidad de caminar por el arcén o bajar del vehículo en zonas indebidas.
Factores que influyen: La reforma de tráfico de 2026
Velocidad y Alcohol (Nueva Tasa 0,20)
La velocidad inadecuada sigue siendo un factor transversal, pero en 2026 el foco está puesto en el alcohol. Ante el dato de que el 48 % de los conductores fallecidos habían consumido alcohol o drogas, se está tramitando la reducción de la tasa máxima a 0,20 g/l en sangre para todos los conductores, una medida de "casi tolerancia cero" para frenar la siniestralidad.
Usuarios Vulnerables y Motocicletas
Mientras que la mortalidad en turismos desciende, preocupa el aumento de fallecidos en moto, que alcanzó las 304 víctimas en 2025 (+5 respecto al año anterior). La mayoría de estos siniestros mortales ocurren en carreteras secundarias durante fines de semana, lo que ha llevado a la DGT a intensificar la vigilancia específica para este colectivo.
Tendencias recientes de la siniestralidad (Datos 2026)
A pesar de las cifras de 2025, el año 2026 ha comenzado con un cambio de tendencia esperanzador. El mes de enero de 2026 registró 76 fallecidos en vías interurbanas, lo que supone un descenso drástico del 28 % en comparación con enero del año anterior.
Esta reducción, especialmente notable en comunidades como Cataluña y la Comunidad Valenciana, sugiere que las nuevas campañas de concienciación y la vigilancia sobre los "puntos negros" mencionados podrían estar empezando a dar resultados.
Hacia dónde dirigir la prevención
La conclusión es clara: el 72 % de las muertes ocurre en carreteras convencionales. Es en estas vías, y específicamente en los tramos identificados como de alto riesgo (como la N-4a o la N-122), donde se debe extremar la precaución. Evitar adelantamientos arriesgados, respetar escrupulosamente los límites y anticiparse al estado de la vía siguen siendo las mejores herramientas para llegar seguro al destino en 2026.










