JCW, las siglas de John Cooper Works, son algo más que historia del automovilismo. Son el presente y una manera de interpretar el concepto de deportividad añadida que puede encontrarse en todos y cada uno de los modelos que Mini comercializa en la actualidad: desde el Mini “sin apellido” a cualquiera de los integrantes de la familia: Cabrio, Countryman y Aceman.
Todos ellos comparten ADN, con el rasgo común de unas reacciones inmediatas a las órdenes de acelerador, freno y volante, una sensación de ligereza y un comportamiento con la agilidad por encima de otros valores. Es una familia que ha cambiado notablemente en el último año y medio y hemos podido conducir en una exclusiva jornada, con pruebas diseñadas para descubrir la esencia de cada uno de ellos y poder acercarte qué es y qué son los John Cooper Works, algunos con una doble interpretación térmica y eléctrica.
Desde la aparición del Mini “by BMW” ha habido constantes cada vez que nos poníamos a los manos de uno de ellos. Una de ellas era la insistencia en las sensaciones “Go Kart Feeling” traducido en velocidad de reacciones de que nos hablaban cada vez que estábamos cerca de algún representante de Mini, por otro el apellido Cooper S identificando a las versiones más potentes. Hoy, esas variantes están señaladas por la denominación John Cooper Works, en honor al trabajo realizado por aquel soñador que logró hacer de un Mini el vencedor en el Rallye de Montecarlo en 1964, 1965 y 1967.
Poco importa de qué modelo hablemos. Hay un patrón común que identifica a los John Cooper Works y pasa por elementos tan característicos como la parrilla negra con marco negro brillante, carenada completamente en los coches eléctricos, inserciones verticales en color rojo en los extremos del paragolpes, un techo en tono de contraste con la carrocería que puede llegar a ser bicolor con una transición degradada entre ambos y un spoiler trasero superior que añade una sustentación adicional respecto de los modelos menos prestacionales. También resulta impactante la pantalla multifunción central, redonda —lógico en plena tradición Mini—, y de 240 mm. Hace las veces de instrumentación, de regulación de los modos de conducción, de configuración de las ayudas a la conducción, etc convirtiéndose en el auténtico puesto de mando de los actuales Mini.
La nueva gama John Cooper Works: llega el inédito Aceman
El más reciente es el Mini John Cooper Works Aceman, que podría llegar a ser definido como el Mini Coupé de cinco puertas. Es el primer modelo de la marca en haber sido desarrollado exclusivamente como eléctrico puro, y se realiza a partir de la plataforma desarrollada por BMW y Great Wall en China. Pudimos conducirlo en un circuito rutero alternando su conducción con las del Mini de la Copa Racer Turismo, con jaula de seguridad, asientos de competición, una centralita revisada, neumáticos slick, suspensiones y frenos revisados y cambio manual.
Las diferencias de comportamiento son muchas, lógico, aunque no todas favorables al coche de carreras en una tirada de pocas vueltas conducido por una persona normal, no un piloto que saque lo mejor del coche de carreras. Porque la impresionante entrega de potencia de los eléctricos te permite salir rápido, muy rápido de cada viraje sintiendo el impulso brutal de una aceleración muy superior a la de un coche térmico, y la batería, de 54,2 kWh de capacidad bruta, ayuda a centrar el peso y rebajar el centro de gravedad.
Su longitud es de 4,07 metros de longitud (por 3,87 del Cooper y 4,45 del Countryman) y su altura es de 1,5 metros, con lo que se sitúa a caballo entre categorías, siempre con un toque deportividad exultante. Su nombre completo es Mini John Cooper Works Aceman, con el Aceman al final, y sus valores imponen: 258 CV de potencia máxima (40 más que esos en que las palabras John Cooper Works siguen al nombre Mini) que le permiten alcanzar los 200 km/h y llegar a los 100 km/h en apenas 6,4 segundos, rebajando 0,7 s lo que es capaz del Aceman SE John Cooper Works más rápido. Su batería, de 54,2 kWh —49,2 útiles— cargaría hasta 11 kW en alterna y 95 kW en continua y le permite anunciar una autonomía de 355 km, suficiente para un SUV coupé eminentemente urbano, que te va a dar sensaciones únicas y con un precio a partir de los 42.635 €, casi 9.000 más que el Aceman de 218 CV más económico.
Mini Countryman JCW, el mayor de los deportivos
Por encima se sitúa el Countryman, el mayor de la familia Mini; un SUV de 4,43 metros tan emparentado con el BMW X1 y X2 que se fabrica en la fábrica alemana de Leipzig y está disponible con el apellido John Cooper Works en una amplia variedad mecánica que puede llegar a aturdir por su variedad y similitud de denominaciones y nuestro apellido predilecto. Porque el Countryman C es un gasolina de motor tricilíndrico y 1,5 litros de capacidad que ofrece una potencia máxima de 170 CV. El Countryman D un turbodiésel 2.0 de 163 CV y el Coutryman E un eléctrico de 204 CV, 454 km de autonomía anunciada y una batería de 64,7 kWh de capacidad, recargable a un máximo de 130 kW. De entre todos ellos sobresale el Countryman John Cooper Works All4: un pura sangre de gasolina sin electrificación, con un 2 litros turbo de 300 CV de potencia máxima, tracción integral y cambio automático de siete relaciones que saca partido de su motricidad para anunciar un 0-100 km/h imponente, nada menos que 5,4 s y declara capacidad para alcanzar los 250 km/h.
Este SUV deportivo cuenta también con amortiguadores de firmeza variable, que además de rebajar la altura al suelo en 15 mm, añade un toque de mayor eficacia en forma de un comportamiento más directo, con mayor velocidad de respuesta en los cambios de dirección. También puede frenar mejor, dado su equipo sobredimensionado y sin necesidad de exprimir la mecánica a fondo a diario también puede resultar más gratificante y emotivo en su conducción para cualquiera que valore los coches que transmiten emociones.
¿Su comportamiento? Exactamente el que imaginarías sin siquiera haberte subido a él en cuanto a velocidad de reacciones de su eje delantero, a la solidez general en su puesta sobre el asfalto y en agilidad, ese punto de mayor calidad y refinamiento de marcha que en las versiones anteriores. Por algo está más próximo que nunca al X1, también en precio: a partir de 52.145 euros en esta versión.
Siempre especial: los Mini más puros
Los John Cooper Works de tres puertas y Cabrio por su parte incluyen propuestas provenientes de dos bases técnicas diferentes. La primera da como resultado un gasolina de 231 CV de potencia máxima en tanto que el eléctrico se va hasta los 258 CV y anuncia una autonomía de 371 km en ciclo mixto gracias a su batería de 49,2 kWh de capacidad aprovechable. Éste resulta unos 1.200 euros más caro que el gasolina (40.635 € de tarifa) y su velocidad máxima se limita a 200 km/h, cincuenta menos, pero es capaz de rebajar la aceleración en dos décimas y dejarla en unos magníficos 5,9 s.
Este fue el protagonista del último ejercicio propuesto por Mini en la jornada de contacto con la familia John Cooper Works. Nada menos que comparar la conducción de un JCW eléctrico en un reviradísimo circuito diseñado con conos con un kart que también conduciríamos allí. Y ahí, después de desconectar el control de tracción y seleccionar el modo Go-Kart, pudimos apreciar un coche de excepcional agilidad y respuesta especialmente a baja velocidad. Eso sí, su entrega de potencia es tan fuerte, que obliga a en zonas así a ser de lo más sutil y progresivo con el equilibrio acelerador-volante.
Tras varias vueltas al trazado solo podía decirse que el eléctrico superó con nota cualquier comparación posible con su rival en tan desigual enfrentamiento. Porque un Mini por encima de todo, siempre es más ancho y su centro de gravedad más alto que el de un kart, este John Cooper Works es realmente emocional y emocionante en su conducción. Tanto que podríamos decir que es un eléctrico único...con permiso del Alpine A290.
Nuestra opinión: Punto a favor
Me parece un acierto absoluto la reafirmación de John Cooper Works como una línea general dentro de la gama Mini. Ese plus de deportividad no violenta disfrutable a diario, ese refuerzo de los valores tradicionales de Mini, un poco desdibujados últimamente tras su viaje a marca experiencial, el plus de distinción y el beneficio económico añadido que suponen avala la decisión de su creación. Me gusta y lo defiendo.
Ficha Técnica Mini John Cooper Works
- Precio: desde 42.635 €
- Potencia: 258 CV
- Consumo: 16 kWh/100 km
- Comercialización: Ya a la venta
- Motor: TipoSíncrono, de imanes permanentes
- Potencia máxima: 190 KW CEE (258 CV)
- Par máximo: 350 Nm CEE (35,71 Mkg)
- Transmisión: Tracción delantera
- Embrague: Sin embrague
- Baterías: Tipo Iones de litio
- Capacidad total / útil: 54,2 / 49,2 kWh
- Potencia carga en CA: 11 kW
- Tiempo carga en CA: 5,25 h
- Potencia carga de CC: 95 kW
- Tiempo carga de CC: 30' (del 10 al 80 %)
- Suspensión delantera: Independiente McPherson
- Suspensión trasera: Paralelogramo deformable
- Frenos delanteros: Discos ventilados
- Frenos traseros: Discos
- Dirección: Eléctrica
- Neumáticos: 225/40 R19
- Largo x ancho x alto: 4,08 x 1,75 x 1,51 metros
- Batalla: 2,61 m
- Peso oficial: 1.825 kg
- Maletero: 300 l
- Velocidad máxima: 200 km/h
- Aceleración 0-100 km/h: 6,4 s
- Consumo combinado WLTP: 16 kWh/100 km
- Autonomía: 355 km













