Probamos el Kia XCeed 1.5 T-GDi GT-Line, interesante crossover con lo mejor de un turismo y un SUV

Sí, coche muy competitivo. Por precio, por gama de motores, pero también por rendimiento, comportamiento, relación entre volumen de carrocería y espacio, y cómo no, lo que te da a cambio de lo que pagas. Entre gasolina, diésel y el PHEV, destaca este 1.5 T-GDi cuya prueba os dejamos a continuación.

Raúl Roncero

Kia XCeed 1.5 T GDi
Kia XCeed 1.5 T GDi

Despeja la X y tienes un producto ganador por excelencia: Ceed, así, a secas. Es uno de esos coches talismán para Kia, es uno de los más vendidos dentro de su gama actual de productos (el más vendido de la marca en España es el SUV Sportage), y no es de extrañar porque pidas lo que pidas, es casi seguro que vas a encontrar un formato de carrocería, un acabado, un motor o una versión en concreto que se adapte a sus necesidades, incluyendo este XCeed que combina, con mucho acierto, lo mejor de varias categorías.

Ya sabes, no es un coche excesivamente grande pero sí está bien aprovechado de puertas adentro, su carrocería susurra cierto aire deportivo pero a su vez está sobreelevada y tiene cierto aspecto de SUV, y en su gama de motores no faltan ni propulsores interesantes —incluyendo versiones con cierta orientación deportiva, como el 1.6 T-GDi de 204 CV— ni tecnologías ventajosas —microhíbrido de 48V para los dos tipos de combustible e híbrido enchufable— para todo tipo de clientes

Kia XCeed 1.5 T-GDi 160 iMT
Kia XCeed 1.5 T-GDi 160 iMT

Kia XCeed 2022, pequeño grandes cambios que lo hacen más interesante

El Kia XCeed ha recibido ya las mismas actualizaciones que el resto de la gama Ceed, abundantes y variadas, pero poco profundas tanto en el diseño general del coche como en novedades materia de motores, proponiendo también ahora nuevas combinaciones que le han dado alas al crossover de Kia. Una de ellas, esta misma versión que estamos analizando aquí, el acabado GT-Line junto con el motor T-GTi de 160 CV, en este caso, ligado a la interesante caja de cambios manual iMT de 6 relaciones con funcionalidades poco habituales en cajas de cambios de este tipo.

Distinguirás a estas nuevas versiones 2022 —no sólo a los GT-Line– porque los faros presentan una distribución interna diferente —conserva la misma forma—, por cambios también mínimos en los paragolpes delantero y trasero, el difusor de la zona posterior o sus nuevos grupos ópticos, así como en el diseño de las llantas de mayor tamaño. Por dentro, tapizados o los botones del volante son la principal novedad en la mayoría de las versiones, porque el acabado GT-Line, como os hemos comentado, no estaba disponible hasta ahora. Al igual que ocre con el Ceed, GT-Line suma en el XCeed algo más de impacto visual gracias a unos paragolpes distintos o unas llantas de diseño más deportivo, así como unos asientos específicos que sujetan más y mejor el cuerpo.

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Lo que sí sigue conservando el XCeed son esas características diferenciadoras de su carrocería que logran favorecer la utilización del coche sin perjudicar apenas nada la conducción, que en términos de diseño y funcionalidad son una línea más elevada —3 cm más que un Ceed normal— o una altura libre respecto al suelo de 17 cm. Traducido a utilización, mejor acceso al habitáculo que en un turismo semejante al Ceed, pro ejemplo, más y mejor campo de visión a la hora de conducirlo y una amortiguación con más recorrido de suspensión y en la que en su puesta a punto general sobresale mucho más el confort extra que suma que la pérdida de efectividad, prácticamente inexistente, menos en este acabado GT-Line calzado con un muy buen equipo de ruedas.

Kia XCeed 1.5 T-GDi 160 iMT
Kia XCeed 1.5 T-GDi 160 iMT

Dicho esto, el mejor adjetivo que define al XCeed es su buen equilibrio. El comportamiento dinámico es tan destacable como el del Ceed de 5 puertas como también lo pueden ser, para ciertos clientes, sus debilidades. Por ejemplo, la dirección en general y el eje delantero en particular está, a mi modo de ver, demasiado filtrado y tiene un tacto excesivamente gomoso para conducir al ataque en entre curvas, sobre todo, en el retorno de la dirección, aunque la estabilidad en sí es sobresaliente, el balanceo no es demasiado excesivo, las ayudas a la conducción funcionan bien y el tren trasero también resulta totalmente confiable en cuanto a reacciones. De hecho, en conjunto, todos los XCeed, y no sólo este acabado GT-Lilne, me resultan más agradables de conducir que los Ceed normales porque en el 99 por ciento de las situaciones y condiciones de conducción, el confort adicional que proporcionan estas suspensiones consiguen que este coche sea todavía más amigable que cualquier otro Ceed o que la gran mayoría de SUV, por norma general, más pesados, con más inercias, con más movimientos parásitos de su carrocerías y con peor agilidad mecánica a igualdad de potencia, factor también clave, en el caso de esta motorización probada, para que el XCeed deje tan buen sabor de boca.

1.5 T-GDi/160. Más que un motor potente, un propulsor con buena reserva de potencia

Producto al margen, una de las cosas que me gustan de Kia es que ofrece versiones o motorizaciones de las que muchos otros competidores se han desprendido porque no les resulta rentable. Ese es el caso de motores con un nivel de potencia medio alto, que no genuinamente deportivos, y es que, empieza a ser cada vez más ocasional encontrarse con versiones de más de 150 CV en gasolina o diésel, o un nivel de hibridación tan completo en gama. Tanto en el Ceed, como en el XCeed, se agradece por tanto no la presencia de una versión de 204 CV, más marginal, sino una motorización tan interesante como el 1.5 T-GDi de 160 CV. La mejor característica que tiene este motor no es su capacidad prestacional que pueda ofrecer, sino la reserva de potencia de la que dispones para cuando necesites utilizarla. Es claramente preferible al 1.0 T-GDi de 120 CV, el único motor de la gama que creo que se puede quedar un poco justo, pero también preferible al diésel CRDi de 136 CV porque resulta claramente más suave y agradable.

Kia XCeed 1.5 T-GDi 160 iMT
Kia XCeed 1.5 T-GDi 160 iMT

Recuerda que tienes también en la gama un interesante PHEV (híbrido enchufable) de 141 CV, con las especificaciones aún de la primera generación de este sistema de propulsión, y no con la muy buena actualización que ya llevan los Niro —más potencia y presencia eléctrica, también más potencia global, etc—, aunque este versión sacrifica demasiado volumen de maletero e impide que el XCeed sea ese buen coche global que realmente es; en estos casos, el maletero es de 291 litros, frente a los buenos 426 litros del resto de motorizaciones, 410 litros en total verificados con nuestro sistema de medición.

Aunque el cambio automático DCT de doble embrague y siete marchas funciona de maravilla para conducir con normalidad, el manual iMT me ha parecido una caja muy agradable y divertida de usar. Tiene varias funciones poco o nada extendidas en transmisiones manuales que están activas en función del modo del modo de conducción que hayamos finado. Por ejemplo, en modo Sport da un golpe de gas al reducir de marcha para igualar la velocidad del piñón de la marcha más corta que se va a engranar, logrando que el cambio sea, de un lado, más suave, y de otro, algo más estimulante, aunque el sonido en sí del motor no lo sea en absoluto. También permite que el coche avance por inercia cuando llevamos el moto ECO activado, bien con el motor apagado o, en función de la temperatura exterior y otros parámetros, con él al ralentí. Esta funcionalidad sabe también interpretar perfectamente cuando estamos circulando en plano o cuando cuesta abajo, situación en la que anula el avance a vela para que el conductor pueda tener control total sobre la velocidad del coche.

La microhibridación que utiliza este motor es semejante a la de otras versiones de la gama. Dispone de una segunda red mediante una batería de 48 voltios que alimenta puntualmente a una pequeña maquina eléctrica que puede apoyar muy puntualmente al motor térmico con una pequeña cantidad de par, prácticamente inapreciable en la conducción. Más que una reducción de consumo, la principal ventaja de este sistema es consigue la etiqueta ECO de la DGT. E independientemente de su funcionamiento en sí, lo que creo que puede desconcertar al usuario es que muestra gráficas de funcionamiento e intercambio de energía hacia y desde la batería que hace que pensar que un híbrido con más tasa eléctrica de la que realmente tiene, pero más ella de este detalle, sigo manteniendo que este motor es magnifico aún cuando hay aspectos que podrían ser mejorables.

Kia XCeed 1.5 T-GDi 160 iMT
Kia XCeed 1.5 T-GDi 160 iMT

Por ejemplo, es un motor que da la sensación —y si la da, es porque es así— de “arrastrar” un volante de inercia demasiado pesado. Esa característica puede ser muy ventajosa para que el coche no pierda demasiada velocidad cuando dejamos de acelerar, pero a cambio, ofrece poca retención mecánica y hace que sea más perezoso para subir de vueltas. Por el contrario, el efecto de la suave sobrealimentación —es un motor untoso y bastante elástico— logra solvencia mecánica en los bajos y medios regímenes. Más que un coche rápido, es ágil, voluntarioso, capaz de realizar un adelantamiento en un tiempo bastante rápido o evitar que tengas que cambiar de marcha para hacerlo, cuando la orografía es algo exigente o viajamos con el coche cargado. Ahí, sí, más que sus 160 CV, sus buenos y bien aprovechados 253 Nm teóricos de par demuestran la mejor cualidad de este coche: su fácil andar, o traducido a usabilidad, que no tengas que estar constantemente pendiente del cambio de marchas o del régimen al que circulas.

Eso es algo que favorece también el consumo. Por cierto, las cifras que indica al ordenador de viaje son algo optimistas después de haber verificado el error del ordenador lo largo de nuestros recorridos, en los que hemos conseguido mínimos de 6,3 l/100 km conduciendo en carretera y 7 l/100 km en uso urbano, cifras que no están para nada mal si lo comparamos con un 1.0 T-GDi que pretenda seguir el mismo ritmo en carrera que el 1.5 T-GDi de 160 CV, y que guarda, desde mi punto de vista, un buen equilibrio con la capacidad dinámica, el peso y volumen de carrocería que tiene este coche. Ah, y todo ello, por un precio rompedor si lo comparamos con modelos que ofrecen unas sensaciones de conducción semejantes, una calidad de acabado equivalente, un equipamiento tan completo en confort y seguridad y lo dicho, ese fácil andar en términos de comportamiento, confort y nivel prestacional. Por 29.000 euros justos te llevas la versión manual: por 30.500, el automático DCT.

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Kia XCeed 1.5 T-GDi 160 iMT

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