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¿Elegir entre un SUV de combustión o uno eléctrico? No, la apuesta de BMW con el nuevo X5 es por ambas, gracias a la adopción de un enfoque multimodal. Sin importar las circunstancias, la quinta generación del prestigioso SUV siempre tiene ventaja. Ya sea gasolina, diésel, híbrido enchufable, eléctrico o hidrógeno, cumple con creces. Y esto se aplica incluso al modelo base de gasolina micro-híbrido, como lo demuestra el nuevo 40 xDrive, uno de los dos nuevos X5 que ya han podido probar nuestros colegas alemanes de Auto Motor Und Sport, que ahora nos cuentan sus primeras impresiones.
Los ingenieros alemanes han presentado ya de inicio su nuevo BMW X5 como su "campeón oculto". Ahora, eso sí, quedaba someter al modelo a una primera prueba con el motor de seis cilindros en línea de tres litros y 400 CV, cuya potencia se incrementó en 20 CV gracias a un nuevo turbocompresor. A esto se suma la hibridación suave mediante 48 voltios, cuyo motor eléctrico aporta 18 CV y 200 Nm de par. Esto se traduce en una experiencia de conducción más fluida en general: desde el arranque sin tirones hasta la suave aceleración y los cambios de marcha fluidos de la transmisión automática de ocho velocidades, pasando por la respuesta del acelerador.
Anguloso, monolítico, carismático: así es el nuevo BMW X5
Pero, ¿qué es exactamente lo que se impulsa ahora con este nuevo X5 40 xDrive? Pues un SUV imponente, de formas angulosas clásicas y casi cinco metros de longitud; un vehículo que, gracias a su nuevo frontal y al conjunto de sus proporciones, se reconoce al instante como miembro de la actual familia BMW. Con cerca de tres millones de unidades vendidas desde 1999, el X5 —fabricado en Spartanburg, EE. UU.— constituye un pilar fundamental de la gama BMW y, por primera vez, está disponible con cinco variantes de propulsión. También cuenta con puertas de apertura eléctrica, que se accionan, entre otros puntos, mediante los llamados «winglets».
Porque las manillas tradicionales son cosa del pasado; ahora el protagonismo recae en estos elementos angulares situados en el borde de la ventanilla. Vale, son una mejor solución que esos mecanismos eléctricos que a veces resultan molestos al desplegarse, aunque las manillas convencionales tampoco estaban mal. A cambio, el vehículo ofrece opcionalmente una «alfombra de luz ceremonial» para recibir a los ocupantes. Si a esto le sumamos la secuencia de bienvenida en el interior —que incluye un saludo personalizado— y la iluminación ambiental, que se ajusta según factores como la hora del día, queda patente la enorme brecha de 27 años respecto al estreno del primer X5; y todo ello, sin haber recorrido ni un solo metro.
El nuevo BMW X5, en detalle
Pero toca cambiar eso y es momento de ir manos a la obra gracias a nuestros colegas probadores alemanes. El habitáculo del nuevo X5 nos cuentan que respira el espíritu de la «Neue Klasse»; BMW le ha dado un aire fresco, distinto y orientado al futuro. Se percibe modernidad sin llegar a abrumar: los menús están estructurados de forma que guían al usuario, en lugar de arrastrarlo hacia un abismo confuso. Las pantallas, de alta resolución y diseño inteligente, se alejan de esa tendencia de integrar paneles de forma tosca y caótica. Incluso aquellos que conocieron la «Neue Klasse» original podrán sentirse a gusto en este X5, si así lo desean. Quizás sea mejor evitar el volante de cuatro radios —cuya extravagancia recuerda casi al estilo de Citroën—; el de dos radios (donde los radios apenas se perciben como tales) es más que suficiente. Ofrece un buen agarre, botones que solo se iluminan cuando es necesario y una sensación de dirección precisa y equilibrada.
El placer de conducir se manifiesta ya durante las maniobras y continúa en carretera, donde el X5 se comporta con precisión y aplomo, mientras mantiene al conductor informado de manera exhaustiva y atenta a través de la pantalla panorámica y la pantalla central. Destaca especialmente la pantalla proyectada que se extiende a lo ancho del parabrisas: ofrece una legibilidad excelente y una lógica impecable. Al principio, uno oye hablar de ello y piensa: «¿Cómo?». Pero, tras conducir un poco, la reacción cambia a: «¡Vaya!». En general, los probadores de AMS aseguran que todo encaja a la perfección en este nuevo SUV: desde el sistema de infoentretenimiento —basado en el nuevo sistema operativo OS X (Android Open Source) y equipado con un completo control por voz— hasta el sistema de propulsión y el comportamiento dinámico, integrándose de forma fluida con todas las pantallas y los comandos de voz.
La experiencia se percibe como un conjunto integral, al que contribuyen tanto los cómodos asientos como el competente sistema de sonido envolvente Bowers & Wilkins. Este sistema también optimiza, de forma sutil, el sonido del motor de seis cilindros en línea —que funciona de manera refinada y eficiente, apoyado por la excelente transmisión automática ZF de ocho velocidades—, el cual solo se deja oír bajo una carga elevada.
Gran confort en el BMW X5 40 xDrive
El BMW X5 40 xDrive ofrece así una conducción relajada —casi «suave» para los estándares habituales de BMW—, a pesar de montar llantas de 22 pulgadas con neumáticos Pilot Sport (opcionalmente pueden llegar hasta las 23 pulgadas) y contar con la suspensión neumática (en la primera unidad probada, complementada con dirección en el eje trasero; de serie incluye muelles de acero y amortiguación adaptativa). El confort de marcha y el dinamismo pueden mejorarse aún más mediante el sistema de estabilización activa del balanceo de 48 voltios.
Como es habitual, el X5 emplea una suspensión delantera de doble horquilla y una trasera de cinco brazos, con un chasis reforzado en puntos clave mediante tirantes específicos. El objetivo de los ingenieros fue dotar a todas las versiones de una experiencia de conducción similar, centrada en un alto nivel de confort y un comportamiento equilibrado.
BMW iX5 60 xDrive: aún más contundente, igual de cómodo
Nuestros colegas nos cuentan que ha llegado ya la hora de pasar al nuevo iX5 60 xDrive, un modelo totalmente eléctrico con arquitectura de 800 voltios, equipado con un motor asíncrono en el eje delantero y un motor síncrono de excitación eléctrica —desarrollado por la propia marca— en el eje trasero. Con una potencia combinada de 578 CV y 805 Nm de par, ofrece una aceleración notable, apoyado por el sistema de estabilización activa del balanceo.
Aunque es casi media tonelada más pesado que la versión de acceso, se percibe con mayor contundencia; absorbe las irregularidades del terreno con gran maestría, al tiempo que mantiene un control excelente sobre los movimientos de la carrocería. En situaciones de conducción dinámica, el nuevo sistema de control interconectado «Heart of Joy» resulta de gran ayuda, al igual que la distribución de peso equilibrada —presente en todos los X5— y el bajo centro de gravedad que proporciona la batería de 141 kWh (capacidad neta).
Al mismo tiempo, el componente —refrigerado de forma sofisticada por ambos lados y equipado con celdas cilíndricas de nuevo desarrollo integradas directamente en la batería (con una altura de 120 milímetros)— amplía la autonomía hasta los 845 kilómetros (según el ciclo WLTP). Por su parte, la potencia de carga máxima de 460 kW permite reducir el tiempo de las paradas obligatorias. Gracias a la inteligencia artificial, el sistema de planificación de rutas y cargas —basado en la navegación— aprende de las paradas anteriores e incorpora esas experiencias (potencia de carga, incidencias) a la planificación. ¿Carga bidireccional? También es posible: tanto para almacenar energía destinada al hogar como para alimentar pequeños dispositivos, como cafeteras y similares.
Nuestra opinión: Un SUV completísimo y muy versátil
En su quinta generación, el X5 ofrece —además de una gama completa de sistemas de propulsión que llega hasta la pila de combustible, un elevado nivel de confort y una conducción precisa— una experiencia de manejo moderna y orientada al futuro. La versión eléctrica destaca, además, por su batería de gran capacidad, una autonomía enorme y una carga rápida. En definitiva, un vehículo sumamente versátil: el BMW X5 llega mejor que nunca ya a su quinta generación.













