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El Salón de París ha desvelado una de las propuestas más interesantes de cara al 2028. Esa es la fecha donde Citroën lanzará al mercado un coche minimalista inspirado en el Citroën 2CV de los años 70. La nueva propuesta es completamente eléctrica, con un tamaño pequeño de 3,76 metros pensado para la ciudad y, sobre todo, con un precio imbatible de menos de 15.000 euros. Es la ofensiva de Stellantis a la invasión de modelos chinos que seguro tendrá en este moderno 2CV un ariete decisivo.
Nostalgia y minimalismo: combinación de éxito
Se trata de un diseño nostálgico, que tanto éxito ha traído a marcas de la competencia como Renault con su R5 eléctrico. Este 2CV promete tener esa misma aceptación porque hay que reconocer que su diseño no puede ser más acertado. Se basa en un estilo minimalista que permite conseguir el precio tan competitivo sin renunciar a ser apetecible.
El modelo se posicionará entre el Ami y el C3, cumpliendo con las futuras normativas europeas E-Car y priorizando la ligereza y la practicidad frente a la tendencia de vehículos más grandes y costosos. Entre bastidores declaran que el coche podrá pesar en torno a la tonelada de peso, algo que no se ve en ningún modelo eléctrico. La batería será pequeña pero suficiente para su función ciudadana.
Su silueta es además reconocible, pero con líneas modernas. Incluye faros redondos separados, capó esculpido, parabrisas vertical, techo curvado, llantas de acero de 18 pulgadas y una zaga con portón negro que rinde homenaje a la primera generación.
Pero un coche práctico tiene que tener un interior a la altura. Espacio amplio y luminoso sin salpicadero tradicional. Cuenta con asientos Citroën Advanced Comfort, un asiento delantero extensible para descansar, tiradores de puertas con correas suaves y un techo solar de tela.
Detalles de su pasado, pero acertados
Tiene muchos toques nostálgicos, como el sonido de la bocina y del motor eléctrico al arrancar el coche evoca el del 2 CV. Los números 48/90/26 inscritos en el parabrisas hacen referencia a 1948, año de su lanzamiento; 1990, año del fin de su producción; y 2026, año de la presentación del prototipo.
Los compartimentos de almacenamiento en las puertas, diseñados para guardar huevos, rinden homenaje a las especificaciones originales y al ingenio práctico del 2 CV. En el interior, el icónico estampado tartán del 2CV se ha reinventado y cubre los asientos con vibrantes tonos amarillos para un habitáculo lleno de energía. Toques de beige, que recuerdan a la baquelita, se encuentran en el volante, los controles, el panel de instrumentos y los ribetes de los asientos. Un techo solar de tela que aporta luz, creando una sensación de amplitud y evasión.
En lugar del salpicadero, un cilindro integra: un volante monorraíl, una palanca de control única, un selector de marchas con levas y una pantalla Citroën Smart Vision que prioriza la información esencial dentro del campo de visión del conductor. Una pantalla táctil cuadrada «fisigital» de 8 pulgadas con gráficos inspirados en los cómics.
«Reinventar el 2CV no se trata de replicar un coche del pasado, sino de reinventar lo que lo hacía único: su sencillez, su accesibilidad y la libertad que ofrecía. Con el 2CV Concept, traemos ese espíritu al mundo actual para hacer que la movilidad eléctrica sea más sencilla, más humana y más atractiva. El mundo ha cambiado, pero la idea sigue siendo la misma: hacer la vida más bella con Citroën». – Xavier Chardon, CEO de Citroën.













