Aunque las cifras de matriculación de los vehículos eléctricos han aumentado considerablemente en los últimos tiempos, gracias también a una oferta de vehículos cada vez más amplia y competitiva, la mayoría de compradores aún no están preparados para un vehículo de este tipo eléctrico o no se siente lo suficientemente seguro como para conducirlo. Para animar a estas personas a adoptar los vehículos de cero emisiones, la industria automovilística inventó los PHEV, es decir, los híbridos enchufables, y con el tiempo se han llegado a convertir en la tecnología de moda.
Al tratarse de vehículos con motor de combustión convencional que incorporan un motor eléctrico adicional (o varios) y una batería de mayor capacidad que la de los modelos híbridos tradicionales, conjugan lo mejor de los dos mundos: el de la combustión y el de electrificación. Y en España están teniendo un gran éxito, ya que en lo que llevamos de año se ha convertido en el sistema de propulsión que más ha crecido en nuestro mercado, aumentando sus matriculaciones casi en un 70% y acumulando ya una cuota total de mercado de venta nueva del 6,87 por ciento.
El Hyundai Tucson en el importante segmento de los SUV
Uno de los mejores ejemplos de esta tecnología es hoy el Hyundai Tucson PHEV, convertido al mismo tiempo en uno de los SUV compactos más populares. Vamos a analizar por tanto qué hace tan interesante a este modelo concreto, y cuáles son sus inconvenientes que también presenta, teniendo en cuenta que en los próximos meses podrás encontrar buenas ofertas comerciales ya que se anuncia la renovación del Tucson para entre finales de este 2026 y principios de 2027.
El Tucson es uno de los modelos clásicos de la marca coreana y pertenece al segmento de SUV de mayor volumen, concretamente a la categoría de 4,50 a 4,80 metros. Visualmente, este SUV coreano no se diferencia significativamente de otros SUV, aunque los diseñadores han intentado distinguirlo de la competencia con diversos pliegues, líneas y contornos, y explicar sus líneas —como las de todos los demás— mediante un lenguaje de diseño propio. Y muy atractivo, que sin duda gusta.
Que se clasifique como compacto o como coche de tamaño medio es irrelevante. En cualquier caso, el vehículo ofrece un amplio espacio para una familia. Sin embargo, cabe destacar que un coche totalmente eléctrico ofrecería más espacio en las mismas dimensiones, ya que no requeriría, por ejemplo, un sistema de escape ni un eje de transmisión. Por lo tanto, si bien el espacio en los asientos traseros es bueno, sigue siendo menor que el del Hyundai Ioniq 5.
Comodidad y funcionamiento en el interior
Tanto las personas de baja estatura como las de 1,90 metros de altura se sientan cómodamente en los asientos delanteros. El espacio para las piernas en la parte trasera es amplio. La calidad de construcción es excelente. Los controles son intuitivos. Hyundai utiliza numerosas pantallas y superficies táctiles, además de interruptores físicos. Sin embargo, en algunos aspectos, resulta excesivo. La pantalla adicional para el climatizador, por ejemplo, ofrece una gran cantidad de ajustes, pero su enorme número la hace tan confusa como en los tiempos en que los coches tenían un solo botón para cada función. En este caso, sin duda, menos sería más.
Una mayor capacidad de batería supondría sin duda una mejora para el sistema híbrido enchufable. En el PHEV que hoy analizamos, un motor de gasolina de 1,6 litros con 131 kW/180 CV y un motor eléctrico de 79 kW/107 CV trabajan conjuntamente, lo que resulta en una potencia total del sistema de 212 kW/288 CV. Una batería de polímero de litio de 13,8 kWh de capacidad permite una autonomía eléctrica estándar de alrededor de 70 kilómetros, que no está mal, aunque hoy algunos ya superan los 100 km. Por lo que ahora mismo un inconvenientes es que algunos de sus competidores ya alcanzan esa cifra de más de 100 kilómetros de autonomía pura eléctrica, lo que se traduce en una mayor proporción de conducción eléctrica y un menor consumo de gasolina en la conducción diaria que en el Tucson.
Consumo de combustible real del Hyundai Tucson PHEV
Sin embargo, el PHEV no solo es el motor más potente de la gama Tucson, sino también, según el estándar, el más económico. Hyundai declara un consumo medio de 3,2 litros más 11 kWh de electricidad a los 100 km. Con la batería descargada, ronda los 6,5 l/100 km. No obstante, para aprovechar al máximo el potencial de ahorro de combustible del PHEV, es necesario tanto una carga constante como una conducción suave.
El tipo de ruta también influye significativamente en el consumo. Si siempre recargamos la batería en nuestro punto de recarga doméstico y, por tanto, realizamos trayectos cortos diarios, su uso será principalmente siempre en modo eléctrico. En la práctica, lo normar es que aproveches una autonomía real de unos 45-50 kilómetros en modo 100% eléctrico. Si tus desplazamientos diarios están por debajo de esta cifra y tienes punto de recarga en casa, la rentabilidad está garantizada.
Modo híbrido en carreteras secundarias y autopistas
En viajes largos, lo normal es utilizar frecuentemente el modo híbrido. Esto se nota especialmente en carreteras secundarias, donde el consumo de combustible puede ir rondando los 4,5 litros.
En cambio, en autopista, a velocidades de 120 km/h, el consumo aumenta ya rápidamente hasta los 7,5 litros por cada 100 kilómetros o más, sin siquiera poder aprovechar al máximo la aceleración y la velocidad de un PHEV que sobresale por sus buenas cifras de prestaciones: de 0 a 100 km/h, en 7,5 segundos, con una velocidad máxima de 206 km/h.
Precio y características del Hyundai Tucson PHEV
El ahorro inherente tiene también un precio, sin embargo, empezando por la compra. Mientras que Hyundai cobra de entrada 35.525 € por el SUV con motor de gasolina de acceso de 110 kW/150 CV en el acabado base Klass, el PHEV de tracción delantera parte con este mismo equipamiento de 43.625 €, más de 8.000 euros de diferencia. Es por tanto momento de que eches cuentas y analices, si te interesa este Tucson, de los kilómetros que haces al día y de en qué tipo de uso podrás sacarle más partido. Como coche general, eso sí, convence tanto si hablamos de espacio, como de calidad, confort y comportamiento en carretera. Es cuestión de números.












