No hace falta explicar mucho, la verdad. Simplemente con que te pases hoy por la gasolinera y compruebes que, en apenas 48 ó 72 horas, el precio de algunos combustibles ha subido hasta 10 céntimos de euro por litro (¡hasta 10 céntimos!), te darás cuenta de la magnitud del problema. Y, si no, simplemente mira el gráfico de precios de carburantes actualizado que te adjuntamos un poco más abajo, para cerciorarte de la escalada vertical que sufre el diésel, la gasolina y el gas en los últimos dos días. Tremendo.
El problema no es ni mucho menos español. El conflicto en el Golfo Pérsico y el bloque del estrecho de Ormuz está convulsionando todos los mercados y hoy nos levantamos con la noticia de que, en Estados Unidos, la gasolina ha subido ya hasta 11 céntimos en solo 24 horas, con los analistas pronosticando mayores incrementos en las próximas horas, mientras en Alemania ya hay estaciones de servicio con muchos combustibles superando los 2 euros por litro, haciendo saltar todas las alarmas.
La barrera psicológica de los 2 euros por litro de combustible
Sí, porque esta cifra no es baladí. Todos los estudios de economía conductual muestran que los consumidores no procesan los precios de forma completamente racional y la barrera psicológica de los dos euros hace mella en la sociedad. El llamado efecto dígito izquierdo juega un papel central, ya que un estudio en el "Journal of Consumer Research" muestra que los usuarios categorizan los precios de forma más clara según el dígito izquierdo que según la diferencia exacta. Por tanto, la diferencia entre 1,99 euros y 2,01 euros se percibe de forma desproporcionada porque cambia ese número.
Ante esta realidad, Manel Montero, uno de nuestros expertos energéticos de cabecera y director general del Grupo Moure, pionero en estaciones de servicio low cost, alerta hoy a los consumidores: “Cuando el petróleo sube, todo sube. Sube el combustible, sube el transporte, sube la cesta de la compra, sube la presión en las familias que ya hacen equilibrios con el presupuesto mensual. El conflicto se libra a miles de kilómetros, pero se traduce aquí, en decisiones cotidianas: llenar el depósito hoy o esperar, ajustar gastos, aplazar inversiones, contener consumo. Es ahí donde la guerra deja de ser geopolítica y se convierte en economía doméstica”.
Sube el petróleo y todos los precios se incrementan en cadena
Como concluyen todos los expertos y analistas, el encarecimiento del crudo tiene un efecto directo y progresivo sobre el precio de la gasolina y el gasóleo, y desde ahí todas las tarifas suben en cadena. Y el petróleo está disparado, lamentablemente. Las últimas informaciones de hoy, miércoles 4 de marzo, apuntan ya a una nueva subida del 2% en el precio del barril de Brent, el de referencia en Europa, aumentando así ya hasta el 13 por ciento el incremento en lo que llevamos solo de semana, donde ya se superan los 82 dólares por barril.
Por su parte, los precios del gas aún se han disparado más, con un incremento ya de nada menos que del 70% desde finales de la semana pasada. “El impacto de la guerra con Irán en el cruce del euro con el dólar se reduce a una sola cosa: la energía”, ha apuntado George Saravelos, director global de análisis de divisas de Deutsche Bank. “Se está produciendo un shock negativo de oferta que representa un impuesto directo para los europeos, que debe pagarse a los productores extranjeros en dólares”, apostilla.
El Gobierno promete ayudas, como bonificaciones al combustible o ayudas al transporte
Debido a esta creciente preocupación social, el Gobierno ha querido reaccionar en las últimas horas. A través de una entrevista en TVE, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha abierto la puerta a desplegar nuevas ayudas fiscales si la crisis en Irán y el Golfo Pérsico se continúa y se agrava aún más. El titular de la cartera de Economía ha apuntado a que podrían tomarse medidas como en 2022, con el inicio de la Guerra de Rusia en Ucrania ante la escalada inflacionaria.
El Gobierno, de momento, pide así prudencia y asegura estar preparado para mitigar los golpes a los consumidores, debido fundamentalmente a los incrementos de los precios energéticos. “Si vemos que acaba viéndose un efecto negativo sobre nuestra economía, estamos preparados para reaccionar y poner sobre la mesa las medidas necesarias, igual que hicimos en 2022”, ha garantizado Carlos Cuerpo.
El ministro de Economía español sugiere así que podrían llegar del mismo modo que en 2022 medidas como bonificaciones al combustible o nuevas ayudas al transporte, confirmando que seguirá monitorizando la situación de precios de la electricidad y de los combustibles para analizar las posibles repercusiones que puedan tener sobre el transporte y la logística, y de rebote en todos los sectores alimentarios.









