Radares ocultos para multar: las últimas sorprendentes imágenes captadas por SocialDrive

Diferentes imágenes publicadas por la plataforma SocialDrive vuelven a levantar polémica sobre el uso de radares móviles en España. Agentes agachados y ocultos tras árboles o coches indignan a los conductores.

Autopista.es

Foto: Twitter SocialDrive
Foto: Twitter SocialDrive

¿Seguridad o afán recaudatorio? La polémica de siempre, pero que siempre vuelve a estar de actualidad. A pesar de que la DGT se esfuerza desde hace tiempo por tratar de ofrecer transparencia sobre sus métodos de control en carretera para frenar la siniestralidad, incluso como hace unos días informando en el Congreso de los Diputados de todos sus planes para los próximos meses, asegurando que usaría incluso furgonetas camufladas, las redes sociales se encargan continuamente de sembrar la duda, aunque hay que advertir también que muchas de las imágenes que se difunden pertenecen a controles de las policías municipales o de los Mossos d’Esquadra, policía autonómica que no depende de la DGT.

En los últimos días, hasta dos imágenes difundidas por la plataforma SocialDrive, una aplicación para los conductores que suele denunciar constantemente este tipo de actuaciones, han encendido a los usuarios de Twitter y a toda la comunidad de conductores en general. Y no es para menos.

La primera de ellas, publicada el pasado día 19 de junio en Twitter, mostraba una imagen actual captada en España con un agente sorprendentemente escondido detrás de un árbol y una señal, agachado. Imposible de ver por los conductores, el agente se encontraba con una pistola radar láser dispuesto a captar a infractores de velocidad. Nada que objetar sobre las multas a quienes excedan los límites de velocidad, aunque el método no parece el más transparente…

La segunda imagen nos lleva a Baleares, tal y como informa en Twitter SocialDrive. Allí, la plataforma ha difundido por la red social una nueva captura en la que se observa a otro agente, sin uniforme, también agachado con un radar veloláser. En esta ocasión, el elemento para ocultarse es una furgoneta aparcada en la calle.

Inalámbricos, muy pequeños y ligeros, estos nuevos radares portátiles láser con los que cuenta, no solo la DGT sino también muchas policías locales, se han convertido en una herramienta de control que da mucho juego a la hora de multar a conductores. Se transportan con gran facilidad, es muy difícil detectarlos y funcionan igual de noche y de día, vigilando incluso ambos sentidos de una vía al mismo tiempo.