Un fallo en el sensor del cigüeñal puede convertir un coche aparentemente normal en un auténtico quebradero de cabeza. Cuando falla el sensor del cigüeñal, qué pasa es sencillo de explicar: el motor pierde la referencia de giro y todo el sistema empieza a funcionar mal… o directamente deja de hacerlo.
Este componente es pequeño, pero esencial. Si comienza a fallar, el coche puede arrancar mal, dar tirones, perder potencia o apagarse en marcha. Detectar los síntomas a tiempo puede evitar una avería mayor y una factura elevada en el taller.
El cigüeñal: el corazón del movimiento del motor
El cigüeñal del coche transforma el movimiento vertical de los pistones en un giro continuo que permite que el coche avance. Todo el motor depende de que ese giro esté perfectamente sincronizado.
Si la centralita no sabe en qué posición se encuentra el cigüeñal, no puede controlar correctamente la inyección ni el encendido. Por eso, cualquier fallo relacionado con este eje afecta directamente al funcionamiento del motor.
Función del sensor del cigüeñal
El sensor del cigüeñal informa a la centralita de dos datos clave:
- La posición exacta del cigüeñal
- La velocidad de giro del motor
Para ello, lee los dientes del volante motor mientras gira. Con esta información, la ECU coordina el encendido, la inyección y la sincronización con el árbol de levas. Si el sensor envía datos erróneos o deja de funcionar, el motor pierde el control.
Dónde se encuentra el sensor del cigüeñal
Normalmente se sitúa entre el bloque motor y la caja de cambios, muy cerca del volante motor. En muchos coches el acceso es complicado, lo que influye en el coste de la mano de obra cuando hay que sustituirlo.
Síntomas más comunes cuando falla el sensor del cigüeñal
Cuando este sensor empieza a fallar, el coche suele avisar con señales claras:
- Testigo de avería del motor encendido
- Dificultad para arrancar o arranques intermitentes
- Pérdida de potencia al acelerar
- Tirones o funcionamiento irregular
- Entrada en modo de emergencia
- Paradas repentinas del motor en marcha
En algunos casos, el vehículo puede no volver a arrancar hasta que el sensor se sustituye.
Síntomas y posibles causas de avería en el coche
| Síntoma detectado | Posible causa relacionada |
|---|---|
| El coche no arranca | Sensor del cigüeñal sin señal |
| Arranca y se apaga | Señal intermitente del sensor |
| Tirones al acelerar | Lectura incorrecta de revoluciones |
| Pérdida de potencia | Desfase en la inyección |
| Motor en modo emergencia | Fallo detectado por la ECU |
| Testigo motor encendido | Error registrado del sensor |
Esta tabla permite diferenciar un fallo del sensor del cigüeñal de otras averías similares, como problemas de inyección o encendido.
Otros componentes relacionados con el cigüeñal
Además del sensor, el sistema incluye elementos como la polea amortiguadora, diseñada para absorber vibraciones. Si esta polea falla o hay falta de lubricación, el motor puede generar ruidos, vibraciones excesivas y acelerar el desgaste interno.
Un fallo combinado entre polea y sensor puede provocar síntomas más graves y confusos.
¿Cuánto cuesta cambiar el sensor del cigüeñal?
El precio del sensor suele situarse entre 100 y 200 euros, dependiendo del modelo. A esto hay que sumar la mano de obra, que varía según la dificultad de acceso.
En total, el coste medio de la reparación suele estar entre 180 y 350 euros, aunque en algunos vehículos puede ser superior si es necesario desmontar otros componentes.
¿Por qué no circular con el sensor del cigüeñal averiado?
Ignorar esta avería puede provocar:
- Paradas inesperadas del motor
- Riesgo en adelantamientos o incorporaciones
- Daños en otros componentes electrónicos
- Aumento del consumo y emisiones
Actuar a tiempo evita averías más graves y garantiza la seguridad al volante.
FAQs sobre el fallo del sensor del cigüeñal
¿El coche puede arrancar con el sensor del cigüeñal averiado?
Sí, en algunos casos arranca de forma intermitente, pero suele apagarse o funcionar mal.
¿Es peligroso circular con el sensor del cigüeñal fallando?
Sí. Puede provocar paradas en marcha y pérdida de potencia repentina.
¿Puede confundirse con un fallo de inyectores?
Sí, los síntomas pueden ser similares, por eso es clave un diagnóstico electrónico.
¿El fallo aparece de golpe o de forma progresiva?
Puede ocurrir de ambas maneras, aunque lo más habitual es un deterioro progresivo.
¿Es una avería común?
Sí, especialmente en coches con muchos kilómetros o expuestos a altas temperaturas.
Cuando falla el sensor del cigüeñal, el motor pierde su referencia principal y el coche deja de funcionar de forma segura. Detectar los síntomas a tiempo, realizar un diagnóstico adecuado y sustituir el sensor evita averías mayores y gastos innecesarios.
Si notas tirones, fallos de arranque o paradas inesperadas, revisarlo cuanto antes puede marcar la diferencia entre una reparación sencilla y un problema serio.










