Desde hace ya unos meses, incluso antes de que se hiciese oficial, te venimos advirtiendo: la DGT va a desplegar una nueva generación de radares que ya no se limita a controlar la velocidad. Los llamados “radares de ocupación” utilizan cámaras de alta resolución e inteligencia artificial para comprobar cuántas personas viajan dentro del coche en tiempo real.
No, no es que Tráfico vaya a prohibir viajar solo y únicamente autorice el uso compartido de los vehículos, sino que en los accesos a las grandes ciudades está implementando una serie de nuevos carriles VAO ante lo que ya es una realidad: estas vías están cada día más colapsadas y al límite de su capacidad y urge tomar medidas para evitar mayores problemas, teniendo en cuenta que, hoy, hasta el 85% de los vehículos que usan estas carreteras viaja con solo una persona a bordo, según los datos de la propia DGT.
La tecnología que va a cambiar las multas
Estos nuevos dispositivos, ya en fase de pruebas, han sido diseñados principalmente para vigilar el uso correcto de los carriles VAO (Vehículos de Alta Ocupación), reservados a coches con varios ocupantes para fomentar una movilidad más eficiente y reducir la congestión del tráfico.
A diferencia de los radares tradicionales:
- No miden la velocidad.
- No detectan frenazos.
- No necesitan detener el vehículo.
Su función es otra: “mirar” dentro del habitáculo y comprobar automáticamente si el conductor cumple las normas de ocupación de este tipo de carriles, que oficialmente además adoptan ya nuevas normas: y es que, según una nueva instrucción aprobada por la DGT, en ellos ya no podrán circular tampoco los vehículos con etiqueta 0 Emisiones si no viajan dos o más ocupantes a bordo. Se acabaron los privilegios por tipo de motorización y solo la ocupación regularás sus accesos.
Cómo funcionan estos nuevos radares
El sistema combina cámaras avanzadas con algoritmos de inteligencia artificial capaces de analizar imágenes en cuestión de segundos. Según la información que hemos ido conociendo hasta el momento, el proceso sigue varios pasos:
- Captan imágenes del interior del coche.
- Analizan la silueta y posición de los ocupantes.
- Detectan si realmente hay más de una persona a bordo.
- Relacionan la posible infracción con la matrícula del vehículo.
Todo ello se realiza automáticamente y, por primera vez, sin intervención directa de agentes de tráfico, que hasta ahora se colocaban en los accesos y salidas de estos carriles VAO para controlar cuántas personas viajan en cada coche y proceder a pararlos y multarlos en caso de incumplimiento de la normativa. Si el sistema detecta pues que un vehículo circula con solo una persona, el conductor, por un carril reservado, la sanción puede tramitarse de forma automática. La multa prevista asciende a 200 euros.
Ya están funcionando en España
Aunque muchos conductores todavía no lo saben o desconocen, esta tecnología ya se está instalando en varias carreteras españolas.
La DGT ha confirmado los primeros despliegues en fase de pruebas en estas dos carreteras españolas:
- La A-2 de Madrid.
- Accesos a Sevilla desde Mairena del Aljarafe hasta la conexión con la SE-30 a través de la autovía de Coria.
Además, Tráfico ya ha avanzado que pretende ampliar progresivamente estos sistemas a más vías de alta ocupación durante 2026. En concreto, la DGT ha asegurado que se trata de “un proyecto de nueva solución flexible y de bajo coste, que se puede trasladar en el futuro al resto de corredores”. Pero, ¿cuáles pueden ser estos corredores? A continuación te enumeramos el resto de carriles de ocupación que la DGT ya ha confirmado que funcionan, o estarán en uso, antes de que acabe el año 2026. En cualquiera de ellos pueden en el futuro instalarse estos nuevos radares:
- Calzada central de la A-6 en la Comunidad de Madrid, comprendida entre los kilómetros 6 y 20.
- Carriles derechos de ambos sentidos de la carretera GR-3211 [de Granada (A-395) a la Zubia], entre los kilómetros 0,115 al 1,410 en sentido creciente y entre los kilómetros 0,105 al 1,530 en sentido decreciente.
- Carriles pertenecientes a la calzada del Puente de la Señorita, entre Sevilla y Camas (Sevilla).
- En la provincial de Málaga, al carril derecho del ramal de la salida sentido Campillos del enlace número 61 de la carretera A-357 y carril derecho de la calzada sentido Parque Tecnológico de Andalucía (P.T.A.) de la carretera A-7056 en toda su longitud.
- Carril izquierdo de la autovía Ma-19, entre los kilómetros 2600 y 6500 en sentido decreciente de acceso a Palma, cuando finalicen las obras de infraestructura.
- Carriles izquierdos de la autovía V-21, en Valencia, en ambos sentidos, entre los kilómetros 10,101 (Albuixech) al 16,470 (Alboraya) en sentido creciente, y entre los kilómetros 16,710 (Alboraya) al 10,390 (Albuixech) en sentido decreciente.
Sin margen para despistes
Uno de los aspectos que más llama la atención es el nivel de automatización del sistema:
- No hay aviso previo.
- No es necesaria la presencia de agentes.
- No existe la posibilidad de “explicarlo” en el momento.
El análisis se realiza en segundos y la denuncia sigue su curso si el sistema considera que existe infracción.
¿Pueden estos radares equivocarse en la detección?
Como cualquier tecnología basada en visión artificial, estos radares no son completamente infalibles. Expertos señalan que determinadas situaciones podrían generar errores. Estas son algunas de ellas:
- Objetos colocados en el asiento del copiloto.
- Mala iluminación.
- Reflejos.
- Visibilidad reducida.
Sin embargo, la DGT asegura que los sistemas están preparados para minimizar fallos y diferenciar personas reales de maniquíes u objetos, algo que algunos conductores habían utilizado hasta ahora para intentar engañar a los controles presenciales en carriles VAO. Virales han sido los maniquíes que se han detectado en varias ocasiones a bordo de vehículos en los accesos a Madrid por la A-6, por ejemplo.
El debate sobre la vigilancia
La llegada de estos radares también ha abierto un debate entre conductores y usuarios de redes sociales. Muchos se preguntan hasta qué punto las autoridades pueden observar el interior del vehículo y si este tipo de tecnología supone un paso más hacia una vigilancia constante en carretera. En foros y redes sociales ya han aparecido críticas relacionadas con privacidad y sensación de control automatizado.
Desde otros foros o sectores, en cambio, defienden que se trata simplemente de una evolución de los sistemas de control ya existentes, similares a las cámaras que detectan el uso del móvil o del cinturón de seguridad.
Un cambio silencioso… que irá a más
Lo más llamativo es que muchos conductores aún desconocen que estos radares ya están operativos. No es una prueba piloto futurista ni una tecnología experimental. La DGT ya ha comenzado su implantación real y todo apunta a que su presencia crecerá en los próximos años. Porque los radares ya no solo controlan cómo conduces. Ahora también controlan cómo utilizas el coche.









