Nueva norma Euro 7 de emisiones: ¿el final ya de los coches diésel y gasolina?

A partir de 2026 la movilidad particular será desproporcionadamente cara, tendrás menos opciones de adquirir un coche de combustión y estos estarán sometidos a la letra pequeña de una nueva norma que obligará a que el fabricante les acabe dando la espalda.

Raúl Roncero.

Nueva norma Euro 7 de emisiones: ¿el final ya de los coches diésel y gasolina?
Nueva norma Euro 7 de emisiones: ¿el final ya de los coches diésel y gasolina?

Euro 7 está en camino... A finales del presente año la Comisión Europea establecerá ya los nuevos límites de emisiones contaminantes que regularán la venta de vehículos de combustión que se vendan en un futuro no muy lejano, probablemente, a partir de 2026. Las nuevas reglas recomendadas por el grupo Asesor de Normas de Emisiones de vehículos —AGVES—, ya establecidas en un primer borrador, deja entrever una situación más que delicada no ya al fabricante, si no al comprador: a costa de sobre-ingeniería el motor de combustión podría seguir latiendo durante años y años, pero ¿a qué precio?

Euro 7 llegará con el mismo objetivo que otras regulaciones anteriores —en 1970 entra la primera normativa uniforme en la Comunidad Europea sobre control de emisiones y en 1977 es cuando se aplica el primer límite de emisiones de NOx—, pero con directrices y exigencias mucho más severas para el automóvil que las actualmente en vigor desde enero de 2021 —normativa WLTP con pruebas RDE en condiciones reales mediante dispositivos portátiles—, contemplando nuevos conceptos de "vehículo y uso global" y donde la letra pequeña, más que la ley en sí, asfixiará hasta la agonía al motor de combustión.

Pero la Euro 7 no solo impondrá nuevos mínimos en cuanto a emisiones de ciertos gases, también supondrá establecer nuevos códigos, dentro del marco legal, en lo que se refiere a privacidad individual.

Euro 7, ¿el final de los coches diésel y gasolina? Eso parece
Euro 7, ¿el final de los coches diésel y gasolina? Eso parece.

Dos fases a partir de 2026

La Euro 7 no podrá entrar en vigor hasta tres años después de que la Comisión establezca las nuevas condiciones de homologación, algo que se espera ocurra al final de año. La Asociación Alemana de la Industria del Automóvil, VDA, en defensa de un equilibrio natural hacia una eficiente e inteligente pero progresiva descarbonización de las emisiones procedentes del transporte y producción, ya ha alertado de que esta Euro 7, más que nunca, supondrá un desequilibrio entre la normativa y el uso real del vehículo.

Los nuevos límites de NOx bajarán de 80-60 mg/km para el diésel-gasolina hasta un valor de 30 en una primera fase y de 10 mg/km en la segunda, probablemente, unos dos años después. También el monóxido de carbono —CO— se reducirá significativamente, pero a partir de entonces los dispositivos serán también sensibles a nuevos gases: metano, óxido de nitrógeno y amoniaco.

El nuevo límite en partículas sólidas para los diésel requerirá de nueva ingeniería en los equipos de medición, desaparecerá el factor de conformidad —la desviación entre lo establecido y lo obtenido en ensayos reales— y se modifican también las condiciones del ensayo: nuevas condiciones de altura, velocidades pero, sobre todo, tiempo y distancia.

Nuevos ensayos de sólo 5 km pondrán a prueba los sistemas de depuración de gases hasta el punto de que los fabricantes se plantean el uso de calentadores eléctricos para activar su eficacia desde el arranque en frío, algo viable sólo con una fuerte tasa de electrificación debido a su elevado consumo sólo para momentos determinados. Pero es la letra pequeña lo que complicará todo: los nuevos protocolos establecen nuevas pruebas a máxima aceleración, con remolque, velocidades más altas —por encima de las genéricas de la gran mayoría de países donde se venderán los coches—, portabicis o cofres. Una homologación, en primera instancia, que no regular una utilización uniforme para todos los usuarios.

Con la nueva norma Euro 7, los diésel y gasolina no podrán sobrevivir ni con técnicas de bajo consumo, ni con hibridación suave.
Con la nueva norma Euro 7, los diésel y gasolina podrían no sobrevivir ni con técnicas de bajo consumo, ni con hibridación suave.

Las bases se recrudecen al exigir el control y cumplimiento de los límites de emisiones a lo largo de la vida útil del vehículo, fijado en 15 años y 240.000 km, aunque no se especifica aún si eso también supone fecha de caducidad para coche en cuestión. Y en una segunda fase, monitorización remota del vehículo a través de OBM, un sistema que abriría también las puertas a nuevos controles relacionados con el propio mantenimiento del vehículo, también en fases de estudio.

Las marcas avisan

Crudo, pero ¿imposible cumplir condiciones que, de partida, serán hasta 10 veces más severas que en el momento actual? En ingeniería, a veces todo depende de un factor: el dinero, sobrecoste que repercutirá directamente en el cliente y obligará a la desaparición de los vehículos de combustión más pequeños o menos rentables.

VW avisa de que será imposible tener en la gama vehículos como un Polo; Porsche, que supondría volver a fabricar motores mucho mayores que los actuales en tanto en cuanto el fabricante también se vería obligado a redefinir los parámetros de entrega de potencia y par. Tal vez el hidrógeno como combustible quemado en motores de combustión o los nuevos de tipo sintéticos desarrollados "ad hoc" permitan una transición más progresiva, uniforme y racional hacia la movilidad puramente eléctrica, pero, hoy por hoy, Euro 7 pone al motor de combustión sobre las cuerdas.

 

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