Como seguramente habrás visto en muchas series o películas que tienen que ver con la presidencia de Estados Unidos, cuando se trasladan altos cargos forman caravanas de enormes SUV oscurecidos. Probablemente esos modelos serían Chevrolet Suburban, pero parece que la idea que se tiene es cambiar el modelo. En concreto, el Servicio Secreto está considerando un vehículo diferente para la próxima renovación de transporte blindado, que cambiaría su logo a Cadillac.
Según varios medios locales, el Servicio Secreto está ya manteniendo diversas conversaciones con General Motors, dueña de ambas marcas, para establecer los requisitos que tendrán los nuevos SUV blindados. Todo parece indicar que se volverán a utilizar como base los citados Suburban, pero luego se le daría una apariencia exterior del Cadillac Escalade. Y a esto tenemos que sumar el trabajo para al desarrollo de la nueva limusina presidencial, pero en ambos casos no los veremos inmediatamente por las calles.
Más allá de las posibles especulaciones, fue precisamente el Servicio Secreto en el que publicó en su cuenta de Facebook la reunión celebrada en el Centro de Diseño Global de GM en Warren (Michigan), en donde se puede ver a Sean Curran, actual jefe del departamento, reunido con ejecutivos del fabricante americano para revisar posibles avances. Como se puede apreciar el nuevo vehículo cuenta con neumáticos con flancos bastante grandes y con las características banderas presidenciales en el frontal. Lo más seguro que sea acompañado por cristales blindados, paneles de la carrocería reforzados o sistemas tecnológicos avanzados en su interior.
Desde Reuters recuerdan que la directora ejecutiva de General Motors, Mary Barra, ya se ha reunido con el presidente Donald Trump para hablar sobre esta nueva flota de vehículos. En los últimos años, el Servicio Secreto de los Estados Unidos ha recurrido a modelos como los Chevrolet Tahoe, los Ford Explorer o Expedition, así como el Dodge Durango, al que parece que pronto se unirá el Cadillac.
La bestia o “the beast” para el presidente en pleno desarrollo
Junto con la flota de SUV que están preparando para el Servicio Secreto también se está desarrollando por parte de General Motors un proyecto más grande y complejo: el sucesor de la limusina del presidente que es conocida coloquialmente como “The Beast” (la bestia en nuestro idioma).
Volviendo a la información de Reuters, a General Motors se le concedió un contrato de 14,8 millones de dólares en septiembre de 2024 bajo la administración Biden para el desarrollo de un nuevo modelo. Aunque el costo total, según la agencia, podría alcanzar los 40,8 millones de dólares cuando se entrega, en una fecha prevista para el 2029. Eso significa, que a menos que termine cambiando la constitución, Donald Trump no llegará a estrenar este coche tan especial.
Conocer los detalles sobre este nuevo modelo es un poco utópico, pues se lleva con total discreción. Un portavoz del Servicio Secreto le dijo a Reuters que “nuestros equipos de ingeniería, operaciones de protección y seguridad técnica trabajan durante años para desarrollar el marco de última generación que se utiliza para producir estos vehículos altamente avanzados", y agregó que "estamos demasiado lejos para hablar de costos o fechas específicas".
A modo de recordatorio, la limusina presidencial que actualmente está utilizando Donald Trump debutó en el año 2018, precisamente cuando estaba en su primer mandato en la Casa Blanca. Con la insignia Cadillac en su frontal, utiliza un chasis derivado de un GMC TopKick (un pick-up ya muy cercano a un camión) y se estima que su peso podría alcanzar los 9.100 kg. Como es de esperar, está diseñado para aguantar todo tipo de amenazas.













