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La DGT va, poco a poco, cambiando su política de control de velocidad en las carreteras. Al tiempo que surgen nuevas tecnologías, como drones, helicópteros o cámaras con Inteligencia Artificial, los dispositivos más tradicionales no es que vayan quedándose obsoletos, es que pierden lógicamente efectividad por no ser ya desconocidos y controlar los excesos de los límites de manera más rudimentaria.
Los radares fijos ya "sirven entre poco y nada"
Así lo ha ido confirmando en los últimos años la propia DGT, asegurando el propio director general de Tráfico, Pere Navarro, que iban a ir sustituyendo a los radares de punto, los fijos vamos de toda la vida. Ahora, es su antecesor en el cargo, Gregorio Serrano, el que carga contra este tipo tradicional de cinemómetro, subrayando que “son poco eficaces debido a que los conductores conocen su ubicación permanente, así que sirven entre poco y nada”.
El propio Gregorio Serrano concluye en una entrevista que “hay que cambiar el tipo de radar que se usa en España”, defendiendo la utilización de los nuevos radares de tramo, más eficaces al obligar a “reducir la velocidad durante todo el tramo” y no solo en un único punto fijo. Y esta es precisamente la política que ha decidido activar ya la DGT, que, según los últimos informes, ha aumentado en un 85% el número de radares de tramo en España en los últimos 5 años, situando hoy su cifra en aproximadamente 295 controles de velocidad de este tipo ya activos.
La gran eficacia de los nuevos radares de tramo
Los primeros datos, además, dan la razón a esta nueva política. Hace apenas unos días te contamos cómo el nuevo radar de tramo bidireccional de Saltacaballo, en Cantabria, se confirmaba como uno de los más sancionadores ya del país. Con más de 30.000 multas por exceso de velocidad impuestas en su primer año, y ubicado en la autopista A-8 entre Ontón y Castro Urdiales, este efectivo radar mide la velocidad entre los kilómetros 140 y prácticamente 147, controlando un largo recorrido de 6,5 kilómetros en ambos sentidos de la vía y cazando ya a un total de hasta 82 vehículos diarios.
Pues bien, aunque no pertenecientes en este caso a la DGT, hoy conocemos de la mano del diario Salamanca Hoy el éxito de nuevos radares de tramo que ya sancionan, y de qué manera, en la capital salmantina. Pocos conductores logran librarse de sus cámaras y, controlando ya hasta dos largas avenidas de la ciudad, han disparado por completo las multas y la productividad de las denuncias por excesos de velocidad en sus calles.
Una multa cada 13 segundos, para aumentar las denuncias en un 300%
En concreto, estos nuevos radares de tramo de Salamanca multan a un conductor cada 13 segundos en su pico de productividad, un rendimiento que, según los expertos, supera con solo dos aparatos a los 19 radares fijos y a todos los móviles que llevan años sancionando por la ciudad.
Y es que, a lo largo de 2025, solo dos radares de tramo presentes en Salamanca, en La Salle y Lamano Beneite, han sumado hasta 3.183 infracciones, mientras los fijos han sancionado a 1.748 vehículos y los móviles de la Policía Local a 947 coches. En total, y gracias a estos nuevos aparatos, las multas por exceso de velocidad en Salamanca se han incrementado en un 40% respecto al año anterior.
Los datos aportados por estas informaciones aseguran hoy que los dos radares de tramo, en concreto, han cuadruplicado las multas, aumentando en hasta un 301% las denuncias por exceso de velocidad, ya que fueron instalados a finales de 2023 y en su primer año no fueron tan eficaces.
Sancionan 24 horas al día y con límites de solo 30 km/h
El porqué de la gran efectividad de estos nuevos radares de tramo se encuentra también en que son aparatos permanentes e implacables, que sancionan las 24 horas del día, todos los días de la semana, y además se ubican ya en tramos con velocidad limitada a solo 30 km/h. Estos dispositivos se componen de dos cámaras lectoras de matrícula que toman el tiempo que tarda un coche en recorrer la distancia que las separa.
El que más sanciona de los dos es el radar de La Salle, que controla hoy un tramo de unos 400 metros en la ciudad que hay que recorrer, como hemos avanzado, a solo 30 km/h de velocidad máxima y en un tiempo mínimo de 40 segundos: hacerlo en menos es multa segura. Además, su tramo se ha reasfaltado, eliminando los baches que había y que frenaban algo la velocidad, siendo ahora una vía mucho más rápida.
Estos dos radares de tramo, además, registran según estas informaciones su máximo volumen de multas durante los fines de semana (viernes, sábados y domingos). Quien circule por Salamanca, por tanto, ya puede tener cuidado y respetar los límites de velocidad en todas sus calles si no quiere llevarse, como miles de conductores ya, una desagradable sorpresa.









