Creo que a estas alturas de la película ya a nadie sorprende la forma de actuar del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. El polémico mandatario ha vuelto a levantar suspicacias en la Unión Europea tras amenazar con subir los aranceles a los coches y camiones que se exporten a su país desde la eurozona, pero como suele pasar en este tipo de anuncios, hay una razón que le ha motivado a publicar esto en sus redes sociales.
Este último enfrenamiento viene propiciado tras unas palabras que realizó el canciller Friedrich Merz sobre la guerra de Irán que no sentaron nada bien en la Casa Blanca. Porque tras publicarse, lo primero que hizo Trump fue anunciar que retiraría sus tropas desplegadas en Alemania, para posteriormente amenazar a la industria del automóvil, conociendo de primera mano que el mayor exportador europeo al otro lado del Atlántico precisamente son los teutones.
Como podemos ver en el anterior mensaje publicado en su red social Truth, el presidente americano escribe que “me complace anunciar que, dado que la Unión Europea no está cumpliendo con nuestro acuerdo comercial, la próxima semana aumentaré los aranceles que se cobran por los automóviles y camiones que ingresen a Estados Unidos. El arancel se incrementará al 25%. Se entiende y se acuerda plenamente que, si se fabrican automóviles y camiones en plantas de EEUU, no se aplicarán aranceles".
Esto quiere decir que se rompería el acuerdo que se firmó con la Unión Europea en julio del año pasado (se hizo un comunicado conjunto el 21 de agosto) en el que se acordó que los aranceles que se establecerían para los coches y camiones llegados desde nuestro continente serían de un 15%. Esta medida ya afectó a las cuentas de varios fabricantes y de consumar la subida al citado 25% sería mucho peor para muchas de ellas.
A su vez, como publican en El Mundo, Trump también se ha mostrado orgulloso de que "actualmente se están construyendo numerosas plantas de automóviles y camiones, con una inversión de más de 100.000 millones de dólares, una cifra récord en la historia de la fabricación de automóviles y camiones. Estas plantas, con personal estadounidense, abrirán pronto. ¡Nunca antes se había visto algo así en Estados Unidos!".
No se han hecho esperar las reacciones por parte de la Unión Europea, indicando que si finalmente se cumple su amenaza responderán. Un portavoz de la Comisión indicó que “la UE está aplicando sus compromisos de la Declaración Conjunta conforme a la práctica legislativa habitual, manteniendo plenamente informada a la Administración estadounidense en todo momento. Mantenemos un contacto estrecho con nuestros homólogos, también mientras buscamos aclaraciones sobre los compromisos de Estados Unidos".
1/2 Trump’s plan to impose 25% tariffs on EU cars is unacceptable. EP is still honouring the Scotland deal, working to finalise legislation. While the EU delivers, the US side keeps breaking its commitments.
— Bernd Lange (@berndlange) May 1, 2026
Otra de las partes afectadas en este caso es la asociación de fabricantes europeos, conocido como ACEA, los cuales por ahora han declinado hacer valoraciones acerca del anuncio de Trump, aunque vuelven a pedir a Bruselas que llegue a un acuerdo firme con Estados Unidos para que la legislación pueda proteger como es debido al sector.
Como comentaba más arriba, Alemania sería el país más afectado si finalmente se suben los aranceles de los coches hasta el 25% con marcas como Mercedes o BMW siendo claramente las más perjudicadas. En el caso de España, desde 2023 no fabricamos ningún coche que se venda en Estados Unidos, pero sí afectaría a la industria de componentes.
Ahora estamos a la espera de ver cómo reacciona la Unión Europea, con Von der Leyen a la cabeza o si Trump vuelve a hacer de las suyas, que no sería la primera vez, de amenazar con tomar una medida y en cuestión de días volver a revocarlas.









