La escalada no hay quien la pare ya. Los gráficos muestran auténticas paredes verticales de precios en los combustibles en lo que llevamos de semana, el conflicto en el Golfo Pérsico, lejos de atenuarse se agrava cada día más, y nuestras gasolineras, en tiempo récord, han subido el litro de carburante ya en más de 20 céntimos de euro desde el pasado lunes, comprobando nosotros mismos esta mañana como a lo largo de la noche, multitud de estaciones de servicio han vuelto a incrementar las tarifas en otros 10 céntimos de euro por litro, en menos de 12 horas.
Pero, ¿qué dicen los datos y portales oficiales? La web dieselogasolina.com, que recoge cada día los precios medios de los combustibles en España entre todas las gasolineras, apunta en la misma dirección. Hoy, el diésel cotiza a 1,632 euros el litro, cuando el día 1 de marzo estaba a 1,447; y la gasolina tiene un precio medio hoy de 1,603 euros por litro, cuando hace apenas 5 días era de 1,495 €. Tremendo.
Malos pronósticos: lo peor además puede estar por llegar
El experto en el sector Manel Montero ya nos advirtió ayer que lo peor estaba además por llegar. Sus pronósticos eran que, si la tendencia se consolidaba durante el día, “podríamos ver nuevos incrementos de entre 8 y 12 céntimos por litro tanto en gasolina como en gasóleo en las estaciones de servicio españolas”. Y eso ha ocurrido exactamente en las últimas 12 horas. Pero, ¿qué está pasando realmente?
Ayer mismo te contamos que la asociación de gasolineras TiV de Alemania acusaba ya abiertamente a las compañías petroleras de aprovecharse de la incertidumbre actual en torno al aumento de los precios del petróleo. En su opinión, la evolución de los precios en los surtidores no guardaba relación directa con la situación real del suministro.
El vídeo que demuestra por qué sube tanto el combustible
Sin embargo, nuevas informaciones y vídeos tratan de explicar hoy por qué aumentan tanto en las últimas horas los precios de los combustibles, teniendo en cuenta que la escalada militar del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos está provocando el cierre total de la arteria petrolera más importante. Y es que, en respuesta al ataque, Irán bloquea ya el Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crucial para los envíos de petróleo desde Oriente Medio.
La realidad es que pocos lugares en el mundo son tan vitales para los costos energéticos y el comercio global. El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con los océanos del mundo; el 20% del comercio petrolero debe pasar por esta estrecha vía fluvial, que en su punto más estrecho tiene tan solo 38 kilómetros de ancho. Los canales de navegación, lo suficientemente profundos para los superpetroleros, tienen apenas tres kilómetros de ancho.
Strait of Hormuz traffic drops sharply amid regional escalation
— MarineTraffic (@MarineTraffic) March 2, 2026
Vessel activity in the Strait of Hormuz has shifted materially following recent US strikes on Iran and the subsequent regional escalation. According to real-time traffic analysis, transits through the chokepoint… pic.twitter.com/COoh0W9jfk
La arteriosclerosis de la “vena petrolera”
Irán, un estado fronterizo, declaró inmediatamente el cierre del Estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques. Aún más efectivo: dos petroleros han sido en las últimas horas alcanzados por misiles y las compañías de seguros han decidido retirar la cobertura por riesgos de guerra en la zona, lo que ha encarecido el seguro complementario y, en consecuencia, dificultado el transporte de los petroleros. Un nuevo vídeo de la plataforma MarineTraffic en la red social X muestra el inicio de la arteriosclerosis de esta vital arteria petrolera, que puedes ver sobre estas líneas.
Este proceso comienza el sábado por la mañana con numerosos movimientos de barcos y termina el lunes por la mañana, cuando apenas hay barcos pasando por el estrecho y se concentran a ambos lados antes del paso. En ese vídeo se puede seguir muy claramente todo el proceso de agotamiento de este "pozo petrolero".
Posteriormente, el precio del crudo Brent se ha disparado alrededor de un 10%, superando los 83 dólares ya por barril. La estimación del presidente estadounidense, Donald Trump, de que el conflicto podría durar unas cuatro semanas permite estimar la duración del bloqueo, un plazo crucial para la formación de precios en el mercado petrolero.
Menos petróleo de Oriente Medio, pero el precio se dispara
La Asociación Alemana de Combustibles y Energía, responsable de las refinerías y gasolineras de marca en Alemania, ha asegurado que “la situación geopolítica ha provocado un aumento mundial de los precios de los productos petrolíferos”. Sin embargo, los mercados alemanes de gasolina, diésel y otros productos como el gasóleo de calefacción y el combustible de aviación se mantienen intactos. La asociación considera que el suministro de Alemania está asegurado, "ya que nos abastecemos de petróleo crudo de unos 30 países. Los principales países proveedores son Noruega, Estados Unidos, Libia, Kazajistán y Gran Bretaña. El único proveedor de Oriente Medio entre los diez principales es Irak". Y otro tanto sucede en la mayoría de países europeos.
En España, por ejemplo, la mayoría del petróleo utilizado proviene también de países extranjeros como Nigeria, Estados Unidos, México, Brasil e Irak, una situación similar al de Alemania. Otros suministradores son Libia, Arabia Saudí, Angola y Argelia, que también abastecen al mercado español.
Debido a que la demanda mundial se desplaza cada vez más hacia fuentes seguras, los precios del crudo estadounidense y europeo están sin embargo subiendo. Además, los fletes de los petroleros se están encareciendo. En cuanto a los precios del combustible, la asociación alemana afirma que “el precio del diésel subió un 20% el lunes por la mañana, significativamente más que el precio del petróleo. Esto se debe a que el diésel es más escaso en la mayoría de países europeos que la gasolina y debe importarse aproximadamente un 30%, en comparación con solo un 10 % de la gasolina”.
El límite psicológico: 2 euros por litro de combustible
Cuanto más persista la incertidumbre en torno al Estrecho de Ormuz, mayor será el riesgo de que un aumento especulativo de precios provoque un incremento estructural. Esto pone de relieve un nivel de relevancia principalmente psicológica: los dos euros por litro, que afecta enormemente a los consumidores y que ya obligaron, durante los primeros días de la Guerra de Rusia y Ucrania, a tener que actuar al Gobierno español mediante subvenciones de 20 céntimos de euro por litro.
En Alemania ya se han alcanzado estos precios en muchas regiones en las últimas horas y, aunque en España aún están alejados, un endurecimiento del conflicto y la escalada de tarifas actuales podría desembocar en una situación similar.
En definitiva, un vistazo al Estrecho de Ormuz demuestra hoy que el petróleo crudo no escasea; simplemente no llega a los lugares donde se puede utilizar para producir gasolina y diésel. Sin embargo, este cuello de botella en el suministro está reduciendo la oferta disponible. Con una demanda constante, el precio lógicamente sube. Importar energía implica inevitablemente transportarla. En tiempos de creciente inestabilidad geopolítica, es probable que esto se vuelva más difícil.









