¿Moda pasajera? No lo parece desde luego a tenor de los datos comerciales. Al menos, en España. El SUV llegó para quedarse y ha terminado en la última década, tras el éxito incontenible inicial del Nissan Qashqai, el gran pionero del fenómeno, por acaparar casi todo el mercado. De hecho, en lo que llevamos de año acumulan en nuestro país ya cerca del 65% de las matriculaciones, relegando al resto de categorías a una posición casi residual.
Así con el 37,9% de cuota de los SUV medios y el 19,6% de los SUV del segmento B, solo los utilitarios convencionales, es decir, los Dacia Sandero, Seat Ibiza o Renault Clio, aguantan el envite con un 19% también del total de la tarta. El resto, cada vez más testimonial y en caída. Solo entre los SUV, los modelos premium reflejan una ralentización en sus ventas, disminuyendo en este 2026 sus resultados casi un 10%. El resto, todos siguen creciendo.
Más baratos, menos consumo: nuevo interés por berlinas y compactos
Ahora bien, ¿hay algún indicio de que esta tendencia pueda poco a poco remitir en todas las categorías? Pues desde Estados Unidos informan hoy de que sí. Y es que algunos observadores del sector creen que el péndulo podría estar finalmente volviendo a la normalidad y, por ejemplo, las berlinas y los compactos comienzan a volver a atraer los gustos de los consumidores.
Así, analistas y ejecutivos que hablaron expresan hoy en Detroit Free Press que “los compradores muestran cada vez más signos de lo que solo puede describirse como fatiga de los SUV”. Y los números ayudan a explicar por qué. Datos de Cox Automotive reflejan que los coches compactos promedian un precio de alrededor de 27.590 dólares, mientras que los SUV compactos se sitúan en 37.514 dólares. En el territorio de tamaño medio, la diferencia es todavía mayor, con berlinas medianas que promedian 34.069 dólares frente a los más de 50.000 dólares para los SUV medios. Los datos de Edmunds del primer trimestre confirman que los sedanes compactos y medianos representan el 14% de las compras convencionales, aproximadamente 1 de cada 7 vehículos vendidos en Estados Unidos.
Junto a este factor económico, la guerra en Irán ha añadido otra circunstancia: el consumo de combustible se valora cada vez con más importancia. En este sentido, los turismos, como los sedanes y compactos, tienen ventajas aerodinámicas y penalizaciones de peso más bajas que los SUV, más voluminosos y pesados.
Los jóvenes ya se rebelan ante los gustos de sus padres
Pero es sobre todo un tercer factor el que ha cargado de optimismo a los detractores de los SUV. Y es que los compradores más jóvenes también parecen menos interesados ya en estos vehículos: un reciente estudio, el Escalent EVForward 2025 Teenagers DeepDive, publicado en este año 2026, encuestó a más de 1.000 adolescentes de entre 14 y 19 años, con resultados que mostraron que el 51 por ciento se imaginaba conduciendo ya berlinas o compactos en el futuro, con un 31 por ciento eligiendo ya solo SUV y un 14 por ciento eligiendo camionetas o pick-ups.
Este informe apunta a un patrón familiar en juego. El panorama saturado de modelos de tipo SUV es en sí mismo ya un rechazo, puesto que cada generación tiende a querer lo opuesto a lo que llenaba la entrada familiar, y para los adolescentes criados con crossovers, el SUV empieza a parecer el equivalente automovilístico del gusto heredado de sus padres. Vamos, lo que pasó anteriormente con las berlinas o monovolúmenes, sinónimo de coche antiguo y de nuestros padres.
Efectos de la fatiga SUV que ya invade el mercado
Karl Brauer, de iSeeCars, también confirma que se detecta ya “fatiga con los SUV”, mientras que el jefe de diseño de Stellantis, Ralph Gilles, admitió a principios de este año que incluso él está cansado de estos modelos. Y, lo mejor, es que parece además que los fabricantes de automóviles están escuchando esta nueva voz. Jim Farley, el CEO de Ford, ha insinuado repetidamente la posibilidad de desarrollar futuras berlinas y compactos. Mientars que nuevos informes sugieren que GM podría estar considerando otro sedán Buick y Honda ha presentado recientemente un prototipo de berlina híbrida. Incluso Mitsubishi ha planteado supuestamente una reconsideración estratégica, mientras que la marca Infiniti de Nissan también se prepara para regresar al segmento con un nuevo sedán deportivo Q50S previsto para el próximo año.
“Ahora mismo, tantos fabricantes de automóviles han abandonado el espacio de los sedanes que casi podría considerarse una categoría de 'espacio en blanco', una categoría a la que jugadores nuevos o que regresan pueden unirse y causar gran impacto”, concluye hoy Aaron Bragman, jefe de la oficina de Detroit en Cars.com. La tendencia, por tanto, parece ya un hecho en Estados Unidos. ¿La veremos también en España? De momento, son los utilitarios los que parecen querer discutir su hegemonía.













