La velocidad a la que se está desarrollando la tecnología de las baterías de los coches eléctricos es fascinante y lo mejor de todo es que ahora solo estamos en el principio de esta nueva era. El último anuncio lo ha dado BYD y seguramente haya retumbado en todas las oficinas de los principales fabricantes de coches: llega la Blade Battery 2.0 y las recargas a 1.500 kW.
¿Qué es la Blade Battery 2.0?
Cuando BYD llegó a nuestro país nos introdujo el concepto de la Blade Battery. De esta destacaban que, además de que no sufría tanto con las diferencias medioambientales, tenían un tamaño en altura bastante reducido lo que la permitía formar parte de la propia estructura del coche y evitaba tener que hacer carrocerías demasiado elevadas para dejar espacio en el habitáculo, con la consiguiente pérdida de aerodinámica.
Ahora nos cuentan los chinos que tras seis años de investigación ya tienen lista la que se convertirá en su segunda generación, que estrena una tecnología a la que han denominado FLASH Charging. De paso han conseguido aumentar la densidad energética en un 5%, comparándolas con las actuales, a la vez que incrementaban significativamente la velocidad de carga.
Para poder conseguir todos estos logros, los ingenieros de BYD han desarrollado el sistema de transporte iónico “FlashPass” para aumentar el rendimiento de las baterías de litio-ferrofosfato (LFP). Este sistema se basa en tres innovaciones tecnológicas que voy a señalar aquí tal cual nos las han comunicado:
- El cátodo “Flash-Release”: con una arquitectura de tamaño de partícula multinivel y diseño direccional que permite un empaquetamiento denso y una rápida desintercalación de los iones.
- El electrolito “Flash-Flow”: que emplea un proceso de optimización de alta precisión impulsado por Inteligencia Artificial (IA) para proporcionar una elevada conductividad iónica y agilizar la movilidad de los iones.
- El ánodo “Flash-Intercalate”: que incorpora una estructura multidimensional de inserción de litio que permite la intercalación tridimensional de alta velocidad de los iones de litio.
Quizás así leído te pueda sonar demasiado técnico, por lo que vamos a intentar hacerlo más terrenal. Todas estas tecnologías explicadas lo que consiguen es reducir la resistencia interna, lo que hace que no se genere tanto calor y, por tanto, que la batería se encuentre en mejores condiciones cuando se está introduciendo la energía en ella. A partir de aquí podemos sumar otra serie de innovaciones como un ánodo con una restructuración de electrodos de alto rendimiento y partículas de grafito alineadas perpendicularmente al plano del electrodo, una capa de interfase de electrolito sólido (SEI) o una autorregeneración dinámica.
Lo que han querido dejar bastante claro desde BYD es que toda esta serie de mejoras no empeorarán su seguridad o su durabilidad. Según nos explican, la Blade Battery 2.0 superó exigentes evaluaciones como una prueba de penetración con clavo sin que se produjera una fuga térmica, humo ni combustión, incluso después de haberse sometido a 500 ciclos de FLASH Charging. Y según sus estudios reducen la degradación total de su capacidad en un 2,5% comparadas con las actuales.
El cargador de los 1.500 kW
Pero no solo se han centrado los especialistas de BYD en mejorar la batería, también han desarrollado el denominado como FLASH Charger, un punto de carga que por sí solo es capaz de suministrar 1.500 kW de potencia en un único conector, aunque por ahora solo están disponible en China en donde ya han instalado 4.239 estaciones y espera alcanzar las 20.000 a finales de este 2026.
Más allá de su alta potencia, otra de las peculiaridades es que están diseñados en forma de T. Con esta disposición se pretende que los cables no toquen el suelo y, por tanto, que no se manchen con las inclemencias del tiempo o el polvo. Y también prometen que, independientemente de donde esté el punto de carga, será muy cómodo y fácil coger el conector sin apenas esfuerzo.
Y como ves en las fotografías están acompañados de unos grandes bloques negros con el que aseguran que pueden garantizar un despliegue rápido en muchas ubicaciones. En realidad, se tratan de sistemas de almacenamiento energético de descarga ultrarrápida, que ayuda a superar posibles limitaciones de la red eléctrica. Para ello utiliza una batería que se recarga a velocidades más bajas y puede actuar tanto para evitar sobrecargas como para amplificar la potencia.
Coche casi cargado en 9 minutos
Una vez que nos ha quedado clara la teoría vamos con la práctica. Juntando la Blade Battery 2.0 con el FLASH Charger se podría pasar de un 10 a un 70% de la batería en apenas cinco minutos, necesitando solo otros cuatro minutos más para alcanzar un 97% que ya sería muy recomendable para conservar la salud de la pila durante mucho tiempo.
Pero dentro de las pruebas realizadas por BYD también han querido comprobar cómo se comporta esta combinación cuando hay temperaturas de -30 grados, en donde las baterías sufren más. Pues bien, la nueva Blade Battery 2.0 consiguió pasar del 20 al 97% en solo 12 minutos, representando todavía un espacio de tiempo corto.
Otro aspecto que no podemos pasar por alto y que he comentado antes es que las nuevas baterías han conseguido incrementar su densidad energética en un 5% comparadas con las que se comercializan actualmente. Esto quiere decir que se podría empezar a hablar de autonomías superiores a los 1.000 km, siempre teniendo en cuenta que es bajo el ciclo CLTC chino que es más benevolente que nuestro WLTP.
Y para que no pienses que todas esas innovaciones son un proyecto de laboratorio o en pañales, desde BYD ya han comunicado que el primer coche que contará con ellas será el Denza Z9GT, del que anunciarán las especificaciones europeas en las próximas semanas. A la vez que se han comprometido a llevar las estaciones FLASH Charging fuera de China.













