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Si pasas hoy por la gasolinera, mira bien porque, a pesar de ver los precios disparados, a partir del próximo 1 de octubre la realidad puede ser aún mucho peor. De momento, quédate con que ahora mismo el precio medio del diésel se sitúa en España en los 1,943 euros por litro, mientras que la gasolina cuesta un promedio de 1,947 €. Que es mucho, sí, pero veremos la evolución de los próximos días.
Y es que, entre avisos de escasez de combustible en Francia y pronóstico de encarecimiento también de la gasolina debido a que las refinerías van a centrarse ya en producir más diésel por su desabastecimiento, e incluso bajando su calidad, hoy son las gasolineras las que lanzan un nuevo aviso a los conductores: desde octubre, los combustibles podrían tener “un encarecimiento sin precedentes”.
Las gasolineras piden "medidas extraordinarias urgentes al Gobierno"
El motivo de la anticipación de una nueva subida de precios de los carburantes por parte de la principal asociación de gasolineras de España, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), radica, por un lado, por “la presión extraordinariamente intensa en los mercados de productos refinados, con precios de la gasolina fuertemente disparados y un coste récord del diésel”, pero, por otro, debido al “fin de la subvención de los precios de los combustibles el próximo 30 de septiembre”.
Con el diésel subvencionado durante septiembre al máximo de descuento de 20 céntimos de euro por litro en el impuesto de hidrocarburos, y con la gasolina promocionada al mínimo de 5 céntimos de euro por litro, la previsión era que, a partir de octubre, es decir, el jueves que viene, la mayoría de estas ayudas se redujesen o desapareciesen incluso en el caso de la gasolina. De momento, a solo 6 días ya de su final, el Gobierno no se ha pronunciado todavía y desde el CEEES exigen ya al Gobierno "la adopción urgente de medidas extraordinarias”.
El diésel puede encarecerse en octubre más de 20 céntimos de euro por litro
Porque, ¿qué ocurriría de no ampliarse las subvenciones? La asociación de gasolineras ha enviado una nota al Ministerio de Economía advirtiendo de su “profunda preocupación ante la alarmante escalada” de precios, asegurando que, “si no se adoptan medidas, el precio subirá de forma drástica, estimándose un incremento de la gasolina de 6,05 céntimos más IVA por litro y una subida nunca vista del diésel, que pasaría a encarecerse en 20,20 céntimos por litro más IVA”.
Es decir, extrapolando estas cifras al actual precio de los combustibles, el pronóstico del CEEES es que, desde finales de la semana que viene, el diésel pueda servirse en los surtidores a un precio de aproximadamente 2,15 euros por litro, que sería un tope récord en España, mientras que la gasolina pasaría a costar unos 2 euros por litro.
¿Volverá la rebaja del IVA a los carburantes y el alivio fiscal?
Para evitarlo, eso sí, las gasolineras solicitan urgentemente al Gobierno nuevas medidas de “alivio fiscal” mediante la rebaja de impuestos. Estas iniciativas deberían llegar ya a partir del próximo 30 de septiembre, “similares a las implementadas con éxito entre el 22 de marzo y el 30 de junio". En concreto, la CEEES pide ya una rebaja del IVA al 10% para todos los combustibles de automoción, así como la rebaja temporal del Impuesto Especial sobre los Hidrocarburos, conocido como IEH.
El presidente de la asociación, Javier de Antonio, confirma que “la situación actual de los mercados internacionales no deja margen para la demora. Necesitamos que la Administración recupere las herramientas fiscales que ya demostraron su eficacia en primavera para proteger al consumidor y garantizar la supervivencia de nuestra red de estaciones de servicio”. De lo contrario, desde el CEEES avanzan que la situación será “insostenible”, ya que el mercado “está tensionando de forma extrema los costes de aprovisionamiento de las estaciones de servicio españolas, impactando de manera directa en los precios de venta al público (PVP) y amenazando tanto la viabilidad económica de las empresas del sector —en su inmensa mayoría pymes y autónomos— como el poder adquisitivo de los ciudadanos y la competitividad de la economía nacional”. La cuenta atrás ya ha comenzado.









