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Pese a que el mes de enero suele registrar un gran número de robos de coches, los de verano en los que nos encontramos actualmente suelen ser los que encabezan las primeras posiciones. Ya sabemos que en esta época se desplazan muchos vehículos a zonas desconocidas, estacionándolos en áreas que los vecinos no lo hacen habitualmente y que propician que los amigos de lo ajeno aprovechen para encontrar objetos valiosos en su interior.
Y esta pequeña lacra no termina de acabarse nunca en nuestro país. Según los últimos datos que manejamos, en el pasado 2025 se llegaron a registrar hasta 33.032 robos en coches, lo que equivaldría a unos 90 al día, teniendo en cuenta lo publicado por el Ministerio del Interior. Esto significa que creció un 0,2% respecto al 2024.
Los métodos más habituales son la utilización de los inhibidores de señal, que gracias a dispositivos a distancia son capaces de cancelar el cierre centralizado que hacemos desde la llave al alejarnos sin que nos demos cuenta, dejándolo abierto. Una vez dentro, suelen utilizar frecuentemente los puertos OBD para poder arrancar el motor sin tener la llave original. Aunque existe un método conocido que vuelve de nuevo a ponerse de moda.
El truco de la botella
Seguramente muchos de nuestros lectores ya conozcan cómo funciona el truco de la botella para robar coches, pero quizás haya otros que todavía no o que, por suerte, no lo hayan sufrido en sus carnes. Todo comienza, habitualmente, en parkings públicos en los que hay muchas plazas de aparcamiento como suele ser un centro comercial o al lado de una gran superficie.
Lo que hacen los queridos ladrones es colocar una botella de plástico vacía en la parte alta del neumático, justo por debajo del paso de rueda. La elección siempre es la misma, porque lo suelen hacer en el lado del copiloto, alejado de la vista del conductor que debería entrar a su coche justo por el lado contrario. Y luego se esconden a esperar a que vuelva el dueño.
Cuando el conductor regresa a su vehículo, sobre todo si va solo, no se percatará de la presencia de la citada botella, así que arrancará y empezará a circular. Claramente, al girar por primera vez dicho elemento producirá un ruido parecido al que se produce cuando hay una gran avería, para extrañeza de cualquier persona. En ese momento, asustado, bajará del coche a comprobar que ha sucedido en la rueda delantera derecha.
Y es aquí donde está la clave. Como se encuentran en aparcamientos y en situaciones de baja velocidad, muchos conductores alarmados se bajarán corriendo del coche a ver qué sucede, olvidándose por completo que han dejado el motor encendido. Cuando están lo suficientemente alejados, aparecerá el ladrón y con el vehículo listo para huir tan solo tendrá que acelerar y alejarse de la zona.
Ante esta situación desde la Policía siempre aconsejan no pararse inmediatamente tras percibir el ruido o hacerlo en una zona con mucha gente. Claro esto es muy fácil decirlo, pero ya sabemos como son las prisas y muchos conductores no lo cumplirán. Lo que sí pueden hacer es antes de bajarse apagar el motor y subir todas las ventanillas, de esta manera evitaremos dejarlo en bandeja para salir huyendo.
¿Qué hacer si me roban el coche?
En caso de que tengamos la mala suerte de que el truco de la botella haya funcionado y nos hayan robado el coche, desde el Real Automóvil Club de España (RACE) nos recomiendan seguir estos pasos. Para empezar, hay que tener en cuenta que las primeras horas son muy importantes, lo que significa que tu primer paso es poner una denuncia en la comisaría o cuartel de la Guardia Civil más cercano.
El siguiente paso es contactar con todas aquellas empresas que tengas contratadas para tu coche y que te pueden echar una mano. Por ejemplo, si tienes un sistema de localizador contratado, contacta con la compañía para informarles antes de que puedan encontrado y desactivarlo.
También es recomendable enviar una copia de la denuncia a la aseguradora donde tengas la póliza. Así podrán tener en cuenta los posibles daños que se puedan producir por los ladrones o que activen sus protocolos si finalmente no es encontrado. Y es que en algunos contratos se especifica una compensación económica en caso de pérdida.









