BMW 330i vs Volvo S60 T5: ¿qué berlina de gasolina es mejor?

El concepto de berlina deportiva de BMW y Volvo aseguran prestaciones, eficacia y agrado, pero el fuerte carácter del 330i y el equilibrio del S60 T5 te harán sentirlos muy diferentes. ¿Cuál es mejor?
Lorenzo Alcocer
BMW 330i vs Volvo S60 T5: ¿qué berlina de gasolina es mejor?
BMW 330i vs Volvo S60 T5: ¿qué berlina de gasolina es mejor?

No creo que a estas alturas –ni nunca antes- confundamos un BMW con un Volvo, o viceversa. Seguramente sean dos de las marcas con una imagen tan definida y asimilada por el usuario, que no le llevará a error saber cuál es cuál ni cómo son. Esto no quita para que un BMW pueda ser también una referencia en seguridad o que un Volvo pretenda tener un comportamiento de afinado deportivo.

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Ya la marca sueca, que a lo largo de los últimos lustros ha ido “dinamizando” su imagen, anunció el pasado año que el nuevo y actual V60 sería el Volvo más dinámico de su gama; que en su configuración estándar ofrecería mayor dinamismo que un V90 con la configuración más deportiva, algo que se puede trasladar perfectamente a este nuevo S60. Si además nos subimos al Volvo S60 en versión T5 R Design, que implica una puesta a punto de chasis específica, la apuesta merece ser tomada en cuenta si buscas una berlina segura… y deportiva.

BMW 330i vs Volvo S60 T5: de base

La deportividad siempre ha venido de serie en el BMW Serie 3, y en esta nueva 7ª generación, por si había alguna duda tras los envites de una Clase C de Mercedes progresivamente más dinámica y la llegada del riguroso y estricto Alfa Romeo Giulia, BMW ha remarcado todavía más los valores intrínsecos de la marca. Un chasis más rígido, suspensiones más firmes y la innegociable propulsión trasera proponen una base de partida dinámicamente extraordinaria.

BMW 330i vs Volvo S60 T5: ¿qué berlina de gasolina es mejor?

BMW 330i vs Volvo S60 T5

Técnicamente la propuesta de BMW es muy “purista”: motor longitudinal y la citada propulsión trasera, frente al motor transversal y tracción delantera del Volvo S60. Pero, además, BMW ofrece una serie de opciones que hacen de la Serie 3 un deportivo con carrocería de berlina. La amortiguación activa puede estar presente en ambos Serie 3 y S60 (como en las unidades probadas), pero solo en el BMW se ofrece la posibilidad de contar con otra dirección, de desmultiplicación variable, y un autoblocante, opciones también incluidas en la versión de la comparativa.

PRESTACIONES BMW 330i 258 CV Volvo S60 T5 250 CV
Acel. 0-100 km/h 5,58 s 7,38 s
Acel. 0-1000 metros 25,39 s 28,09 s
Adelantamiento 80-120 km/h 3,75 s 4,71 s
Sonoridad 100 km/h 66,6 dB 65,7 dB
Frenada desde 140 km/h 64 m 70 m
Peso real 1.636 kg 1.738 kg

BMW 330i vs Volvo S60 T5: firme suavidad

Tanto el BMW 330i como el Volvo S60 T5 transmiten un tacto de pisada firme y a la vez muy agradable por la suavidad general que acompaña a todo, pero en el BMW todo se vive con mayor intensidad. Es muy directo de dirección, acelerador y freno, tanto que incluso con menos acción por tu parte sobre volante y pedales, el 330i gira, corre y frena antes y más que el T5.

BMW 330i vs Volvo S60 T5: ¿qué berlina de gasolina es mejor?

Comparativa: BMW 330i vs Volvo S60 T5

En cierta medida, el BMW 330i puede parecerte “exquisitamente” extremo, como el Volvo S60 más equilibrado y refinado. Ambos ofrecen diferentes modos de conducción para modificar el tacto y la respuesta de la dirección, amortiguación y cambio, pero el modo deportivo Dynamic (Eco, Confort e Individual son los otros modos) del Volvo nunca hace del S60 un coche tan reactivo como el 330i en modo Confort (Ecopro, Confort, Sport, Sport+ y Adaptative son sus otros programas).

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El BMW te transmite un mayor aplomo, parece un sólido rodillo y que, sin ser seco ni áspero, tampoco tiene mucha peor filtración de rodadura del Volvo. Y en trazados sinuosos agradeces ese punto de confianza que te transmite su sólida y directa pisada. Sin tolerancias lo inscribes diabólicamente en curva con un mínimo giro de dirección (2,1 vueltas entre topes, frente a las 2,8 del S60 para el mismo diámetro de giro) y el eje trasero asistido por el autoblocante te sobreagiliza por gas igualmente la salida con una actitud general excepcional, entendido así si antepones el carácter deportivo a todo lo demás en un berlina.

CONSUMOS BMW 330i 258 CV Volvo S60 T5 250 CV
Consumo en ciudad 8,6 l/100 km 9,0 l/100 km s
Consumo en carretera 6,3 l/100 km 6,5 l/100 km
Consumo medio 7,2 l/100 km 7,5 l/100 km

El Volvo S60 T5 no te invita a ser tan “radical” como con el BMW 330i, también por una dirección que no te transmite tanto y tan rápido control cuando llega la curva, pero su tren delantero resulta soberbio por su altísima capacidad direccional en fortísimos apoyos (pensaría que incluso es menos subvirador que el BMW).

Por el tren delantero del Volvo, compuesto por una elaborada estructura de doble triángulos, pasa toda la responsabilidad de entrada y salida de la curva y lo hace de forma brillantísima, por esa capacidad direccional comentada y también por su aparente gran tracción, no sin una buena gestión electrónica, sin transmitir sospechosas interferencias sobre la dirección. No hay que negar que es menos estimulante el Volvo S60 T5, que no quiere decir que sea menos eficaz que el BMW 330i y sí menos exigente de conducir.

BMW 330i vs Volvo S60 T5: ¿qué berlina de gasolina es mejor?

BMW 330i vs Volvo S60 T5: dos grandes berlinas de gasolina

BMW 330i vs Volvo S60 T5: turbo y “bruto”

Por otro lado, que el BMW 330i y el Volvo S60 T5 recurran a sendos bloques 2.0 sobrealimentados, de 258 CV el alemán y 250 CV el sueco, y que especificaciones al margen tampoco se parezcan en mucho, viene a confirmar la personalidad que cada fabricante ha dado a sus respectivos modelos. El suave y agradable tacto de ambos motores sí es común, pero uno empuja como un ángel y el otro como un demonio. Y ya sabes cuál es cuál.

ESPACIO BMW 330i 258 CV Volvo S60 T5 250 CV
Anchura delantera 142 cm 142 cm
Anchura trasera 137 cm 137 cm
Altura delantera 90-97 cm 87-97 cm
Altura trasera 91 cm 87 cm
Espacio para piernas 77 cm 74 cm
Maletero 480 litros 442 litros

Acelerador y cambio son también responsables de que el BMW reaccione a la menor solicitud con una impronta (y un sonido) que te hace pensar que pueda rendir hasta 50 CV más que su rival. Su aceleración, las transiciones entre los cambios de marchas y hasta cómo estira hasta la zona roja y se mantiene ahí si lo llevas en modo manual con los programas Sport y Sport+ le dan al BMW un carácter ya no altamente prestacional, sino muy deportivo.

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El Volvo es agradabilísimo y sientes que dispones siempre de mucho empuje para solventar cualquier situación, pero simplemente no tiene la rabia del BMW. Curiosamente, en autopista el 330i también puede rodar más desahogado al disponer de una 8ª marcha más generosa. La deportividad de ambos no está reñida con la eficiencia rutera y sus cambios se desacoplan en los modos Eco para rodar a vela, permitiendo obtener consumos muy razonables… que se disparan a poco que queramos deleitarnos de la faceta más dinámica de estos 330i y S60 T5… ¿Deportivo familiar o berlina deportiva? La decisión es tuya. Y no hay margen de error. Uno es un BMW y otro es un Volvo. Ni parecidos razonables.

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