Qué es la dureza total del agua

La dureza total del agua se refiere a su concentración de compuestos minerales, en concreto, magnesio y calcio. Esta propiedad varía en función de la geología del terreno y pueda influir en los electrodomésticos del hogar, así como en el sabor del agua.

Vicente Alcaíde

La dureza total del agua depende de la zona en la que nos encontremos. Foto: IStock.
La dureza total del agua depende de la zona en la que nos encontremos. Foto: IStock.

La Fundación Aquae explica que la dureza total del agua depende de la presencia de magnesio y calcio disueltos en el agua, que varía en función de las formaciones geológicas que atraviesa el agua previamente a su captación. Por ejemplo, las aguas subterráneas que pasan por acuíferos calizos presentan mayor dureza que aquellos cuya composición es de silicio. Así se valora si un agua es más o menos dura.

En este sentido, existen cuatro tipos de aguas: las blandas, que son aquellas con menos de 50 mg/l de carbonato cálcico; las duras intermedias, que tienen entre 50-100 mg/l; las duras, con entre 100 y 200 mg/l, y las muy duras, que cuentan con más de 200 mg/l de carbonato cálcico.

Efectos de la dureza del agua

La dureza total del agua influye no solo en el sabor de ésta, sino también en el rendimiento y mantenimiento de ciertos electrodomésticos del hogar que se utilizan para la limpieza. Un efecto muy visible en aguas de distinta dureza (un agua “dura y un agua “blanda”) es su diferente comportamiento ante la adición de jabón.

La dureza del agua influye en el funcionamiento de los electrodomésticos.
La dureza del agua influye en el funcionamiento de los electrodomésticos. Foto: IStock.

Por ejemplo, en la presencia de la misma cantidad de jabón, se verá una generación de éste muy inferior si estamos limpiando con agua “dura”. El motivo es que el calcio y el magnesio reaccionan con sus compuestos y deja de ser efectivos. Como consecuencia, se necesita añadir más cantidad de jabón si nos encontramos en este extremo, para poder generar la espuma necesaria para la limpieza.

La dureza del agua no produce ningún efecto pernicioso para la salud de las personas

El efecto más conocido en lugares en los que el agua de abastecimiento presenta una elevada dureza es la formación de incrustaciones calcáreas (comúnmente denominadas como cal).

Existen diferentes procesos para llevar a cabo el ablandamiento o suavizado del agua. Uno de ellos es la descalcificación que se realiza mediante resinas de intercambio iónico.

La dureza del agua deja marcas de cal.
La dureza del agua deja marcas de cal. Foto: IStock.

Sobre este asunto, la Fundación Aquae aclara que la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la dureza del agua no produce ningún efecto pernicioso para la salud de las personas. Pero sí es importante conocer este dato para poder ajustar el funcionamiento de algunos electrodomésticos como lavadoras y lavavajillas, ya que la utilización de jabón deberá ser mayor cuando estemos en lugares con agua “dura”, como hemos apuntado más arriba.

Cómo la química determina si un agua es dura o blanda

Para medir la dureza del agua, los químicos realizan un procedimiento similar a la valoración ácido-base, un método para conocer la concentración de ácido en una disolución. En este caso, para saber si un agua es dura o blanda, se realiza una valoración complexométrica, que se basa en una reacción de formación de un complejo coloreado que indica el final de la valoración.

Dureza del agua en España

La dureza total del agua no tiene ningún riesgo para la salud, según la OMS.
La dureza total del agua no tiene ningún riesgo para la salud, según la OMS. Foto: IStock.

En función de la Comunidad Autónoma, podremos pasar desde un agua muy blanda (por ejemplo, en Lugo) a una muy dura (Málaga)

A largo y ancho de la geografía española se pueden apreciar los diferentes tipos de agua que abastecen una ciudad o municipio. Las circunstancias geográficas y el acceso a los recursos de las diferentes ciudades influyen enormemente en el tipo de agua. En ese sentido, en función de la Comunidad Autónoma, podremos pasar desde un agua muy blanda (por ejemplo, en Lugo) a una muy dura (Málaga). Así, por ejemplo, Cádiz y Sevilla cuentan con un agua dura intermedia, Alicante y Almería tienen un agua muy dura, Barcelona, Cáceres y Cuenca, dura; La Coruña, Burgos, Palencia y Salamanca, blanda, y Madrid y Segovia, muy blanda.

Elconsumo de agua medio, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), debería estar entre 50 y 100 litros de agua por persona al día. Foto: IStock.

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