El uso de la cúrcuma se remonta a casi 4.000 años en la India, donde se usaba como especia culinaria y tenía cierto significado religioso. Marco Polo describió esta especia, maravillándose de una verdura que exhibía cualidades tan similares a las del azafrán. Según los tratados médicos sánscritos y los sistemas ayurvédicos y Unani, tradicionales de la India, la cúrcuma tiene una larga historia de uso medicinal en el sur de Asia.
Hoy, la ciencia ha comenzado a respaldar ciertas afirmaciones tradicionales que insistían en que la cúrcuma contiene compuestos con propiedades medicinales. Prueba de ello es que la medicina occidental ha comenzado a estudiarla como analgésico y agente curativo.
A veces llamada azafrán indio o especia dorada, la cúrcuma es una planta alta que crece en Asia y América Central. La curcumina es su principal ingrediente activo, al que se le atribuye poderosos efectos antiinflamatorios y antioxidantes.
La cúrcuma contiene fibra, proteínas, niacina, vitaminas C, E y K, sodio, potasio, calcio, cobre, hierro, magnesio y zinc, entre otra sustancias
Además, la cúrcuma contiene fibra, proteínas, niacina, vitaminas C, E y K, sodio, potasio, calcio, cobre, hierro, magnesio y zinc, entre otra sustancias. Pero, dado que se trata de un condimento para dar sabor y aroma, la cantidad que se consume es muy poca y, por lo tanto, su valor nutricional es escaso. No obstante, la proporción de vitaminas, proteínas, fibra, minerales y demás componentes puede elevarse si se consume cúrcuma en cantidades más elevadas, en forma de suplemento nutricional.
Beneficios de la cúrcuma
Cabe destacar que la cúrcuma posee propiedades antiinflamatorias, De esta manera, la Arthritis Foundation cita varios estudios en los que la cúrcuma ha reducido la inflamación. Esta capacidad antiinflamatoria podría ayudar a las personas que sufren artritis en sus articulaciones a reducir el agravamiento que sienten. Por otro lado, se atribuye a este condimento propiedades que alivian el dolor. Diversos estudios señalan que parecen que funciona muy bien como ibuprofeno en personas con artritis en las rodillas. Aunque las recomendaciones de dosificación parecen variar, las personas que participaron en un estudio tomaron 800 miligramode cúrcuma en forma de cápsula cada día.
Por otro lado, también hay indicios de que mejora de la función hepática. Diversas investigaciones concluyen que el efecto antioxidante de la cúrcuma parece ser tan poderoso que puede evitar que las toxinas dañen el hígado. Ésta podría ser una buena noticia para personas que toman medicamentos fuertes para la diabetes u otras afecciones de salud que podrían dañar su hígado con el uso prolongado.
Actualmente, se está estudiando su posible papel en la reducción del riesgo de cáncer. Parece ser que la curcumina tiene efectos protectores contra el cáncer de páncreas, el cáncer de próstata y el mieloma múltiple. Asimismo, también se ha señalado que la cúrcuma puede desempeñar un papel importante en la digestión de alimentos, como resultado de sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Otro ingrediente activo de la cúrcuma es la turmerona, que varias investigaciones señalan como muy útil para afecciones, como el accidente cerebrovascular y la enfermedad de Alzheimer
Por otra parte, otro ingrediente activo de la cúrcuma es la turmerona, que varias investigaciones señalan como muy útil para afecciones, como el accidente cerebrovascular y la enfermedad de Alzheimer, porque ayuda a desencadenar la reparación celular y, potencialmente, respaldar la recuperación de la función cerebral.
Otras investigaciones sugieren que la curcumina puede actuar como un modulador inmunológico que influye en las células inmunitarias importantes, incluidas las células T, las células B y las células asesinas naturales. Además de esto, la curcumina parece regular a la baja los compuestos proinflamatorios llamados citocinas, cuya actividad prolongada puede provocar daño inflamatorio. Cuando se consume en dosis bajas, la curcumina también puede mejorar nuestras respuestas de anticuerpos, ayudándonos a combatir las infecciones. Los estudios en animales sugieren que incluso puede desempeñar un papel en el control de las alergias, incluida la fiebre del heno.











