En un artículo publicado en The Cryosphere, un equipo de investigadores, que usó datos de Copernicus Sentinel-1, descubrió que los glaciares que alimentan la plataforma de hielo George VI se aceleran aproximadamente un 15% durante el verano antártico. Ésta es la primera vez que se detectan tales ciclos estacionales en el hielo terrestre que fluye hacia las plataformas de hielo en la Antártida.
Los científicos habían asumido previamente que el hielo en la Antártida no estaba sujeto a los mismos movimientos estacionales
Aunque no es inusual que el flujo de hielo en las regiones árticas se acelere durante el verano, los científicos habían asumido previamente que el hielo en la Antártida no estaba sujeto a los mismos movimientos estacionales. Esto se debió en parte a que las temperaturas permanecen bajo cero durante la mayor parte del año, pero también a la falta de un seguimiento sistemático del flujo de hielo.
Antes de los registros detallados de la velocidad del hielo hechos posibles por los satélites Sentinel-1, los científicos que querían estudiar las variaciones a corto plazo en el flujo de éste en toda la Antártida dependían de la información recopilada por satélites ópticos, como el Landsat 8 de la NASA.
La ventaja del radar como herramienta de detección remota es que puede obtener imágenes de la superficie de la Tierra a través de la lluvia y las nubes, independientemente de si es de día o de noche. Esto es particularmente útil para monitorear áreas propensas a largos períodos de oscuridad.
Thomas Nagler, coautor del artículo, comentó: "Las mediciones ópticas solo pueden observar la superficie de la Tierra en días sin nubes durante los meses de verano, pero al usar imágenes de radar Sentinel-1, pudimos descubrir el flujo de hielo estacional".
Causas inciertas
Las causas de estos cambios estacionales son inciertas. Podrían ser debidos al agua de deshielo superficial que llega a la base del hielo, actuando como lubricante, o también a que la del océano, relativamente caliente, derrite el hielo desde abajo, adelgazando el flotante y permitiendo que los glaciares río arriba se muevan más rápido.
Estos resultados implican que puede existir una variabilidad estacional similar en otros sitios más vulnerables de la Antártida, como los glaciares Pine Island y Thwaites en la Antártida occidental.
“Es la primera vez que se encuentra esta señal estacional en la capa de hielo de esta zona, por lo que las preguntas que plantea sobre la posible presencia y las causas de la estacionalidad en otras partes son realmente interesantes"
El coautor Ian Willis aseguró: “Es la primera vez que se encuentra esta señal estacional en la capa de hielo de esta zona, por lo que las preguntas que plantea sobre la posible presencia y las causas de la estacionalidad en otras partes son realmente interesantes. Esperamos poder analizar más de cerca y arrojar luz sobre estas importantes preguntas”.
Misión Sentinel-1A
Sentinel-1A fue el primer satélite que se lanzó para Copernicus, el componente de observación de la Tierra del programa espacial de la Unión Europea. La ambiciosa misión, que lleva tecnología de radar avanzada y proporciona un suministro de imágenes de la superficie de la Tierra para todo tipo de clima, de día y de noche, elevó el listón de los radares espaciales y sentó las bases para el programa Copernicus de Europa.
Mark Drinkwater, jefe de la División de Ciencias de la Tierra y de la Misión de la ESA, comenta: "El monitoreo sistemático de la Antártida durante todo el año con los Copernicus Sentinels ha revolucionado nuestra percepción de la variabilidad en el comportamiento de la capa de hielo en escalas de tiempo más cortas que nunca".
Cuando las capas de hielo se derritan, el nivel del mar en todo el planeta aumentará, desplazando a millones de personas y cambiando drásticamente las costas
Durante las últimas décadas, el hielo de la Península Antártica ha sufrido algunos de los cambios más dramáticos en respuesta al calentamiento climático. Si bien a menudo se piensa que lo que sucede en la Antártida no afectará en Europa, los cambios ambientales que ocurren allí se sentirán a escala global. Cuando las capas de hielo se derritan, el nivel del mar en todo el planeta aumentará, desplazando a millones de personas y cambiando drásticamente las costas.
Esta nueva evidencia de una conexión entre las condiciones del océano circumpolar antártico y el flujo de hielo estacional arroja nueva luz sobre los factores regionales que contribuyen a la pérdida dinámica de hielo y al aumento del nivel del mar.
Nuevos satélites
En el próximo Consejo de la ESA a nivel ministerial en noviembre, la agencia busca una segunda fase de financiación para su programa de componentes espaciales Copernicus, lo que permitirá desarrollar los primeros satélites de las series de topografía Sentinel-1 y Sentinel-3 de próxima generación y asegurar aún más las perspectivas. para el seguimiento persistente a largo plazo de la capa de hielo de la Antártida.
Fuente: ESA.











