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Alemania, cómo no, tiene ya el honor de recibir las primeras unidades del nuevo Volkswagen ID. Polo GTI, un coche no solo muy esperado por el aficionado, sino que marca un antes y un después en la marca al convertirse en el primer GTI 100% eléctrico. Luego vendrán otros, como el ya confirmado ID. 3 GTI de propulsión trasera, pero mientras tanto la expectativa con este pequeño nuevo deportivo es máxima.
Gran esfuerzo de VW por conseguir un eléctrico deportivo de verdad
La primera vez pues que te paras frente al ID. Polo GTI experimentas estar frente a algo único. Pero, ¿conseguirá Volkswagen trasladar de verdad el espíritu mítico que estas siglas representan? El diseño exterior de momento impone y gusta, con parrilla de nido de abeja, llantas giratorias y detalles en rojo; el interior acoge bien, con asientos deportivos y cuadro de instrumentos tridimensional; y se anuncia un chasis trabajado. Pero, ¿y el motor? ¿El paso a la electricidad conseguirá mantener la esencia?
Aunque sigue llamándose Polo, este nuevo ID utilitario afronta el reto con mayor determinación que el Polo GTI de combustión, cuya producción cesó hace poco. Aquel modelo rugía gracias a su motor turbo de dos litros, pero es verdad que nunca llegó a transmitir del todo tampoco el carácter necesario; y es que lograr ese espíritu, como decimos, como lo hizo por ejemplo el Golf V GTI, no es tarea fácil. Y teóricamente debería resultar aún más complicado conseguirlo con un vehículo eléctrico.
Sin embargo, en el nuevo ID. Polo GTI se aprecia el esfuerzo, se analizan las cifras y ya conocemos —por experiencia directa— a su gemelo, el Cupra Raval VZ. Este también despliega su potencia gracias a la versión más prestacional del motor estándar APP290, compartido por la nueva familia de modelos de tracción delantera de Wolfsburgo, Mladá Boleslav y Martorell; todos ellos fabricados en esta última planta española de Barcelona.
El placer de conducción propio de un GTI
El motor síncrono de imanes permanentes transmite 226 CV al eje delantero, equipado con un diferencial autoblocante mecánico controlado electrónicamente (VAQ); el mismo sistema que ayuda a mantener la trayectoria a sus hermanos mayores de Cupra y VW. Se trata de un diferencial que no actúa mediante intervenciones en los frenos, sino mecánicamente a través de un embrague multidisco. Distribuye la fuerza de forma asimétrica entre las ruedas delanteras, permitiendo así la vectorización del par (torque vectoring). Al estar controlado electrónicamente, su funcionamiento es más preciso y se adapta mejor a cada situación que los sistemas puramente mecánicos, los cuales a veces resultan bruscos e interfieren en la trazada.
En cualquier caso, esto no ocurrió con el prototipo previo a la producción del Raval, por lo que es casi seguro que el ID. Polo GTI afrontará las curvas con agilidad y delicadeza. Delicadeza, en parte, gracias a que su tren de rodaje (suspensión McPherson delante y eje de brazos acoplados detrás) cuenta con amortiguación adaptativa. Y cuando 226 CV y un par máximo de 290 Nm actúan sobre un utilitario de algo más de cuatro metros de longitud y cerca de 1,6 toneladas de peso, el resultado no puede ser otro que el placer de conducción propio de un GTI.
Un interior muy deportivo y práctico
Esto ya se percibe también en el habitáculo, que se beneficia del paquete eléctrico: cuenta con una batería de 52 kWh de capacidad neta —desarrollada y fabricada por la propia marca— situada en una posición relativamente baja dentro del piso, lo que además rebaja el centro de gravedad. En lugar del voluminoso túnel central que resta espacio, el Polo ofrece diversos compartimentos portaobjetos, incluyendo un amplio hueco bajo el piso del maletero.
Pero, sobre todo, destaca por sus dos asientos deportivos, que aúnan una estética atractiva con una excelente sujeción y están tapizados con una tela de cuadros grandes. La dirección progresiva se controla mediante un volante deportivo de buen agarre que incorpora el emblema GTI iluminado; dicho emblema actúa también como botón para activar el modo GTI, el cual intensifica el carácter deportivo del Polo ajustando la dirección, la respuesta del acelerador y la dureza de la suspensión. Incluso el diferencial autoblocante puede actuar ahora con mayor eficacia.
Las prestaciones del nuevo VW ID. Polo GTI
Tras familiarizarse con su aceleración de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, el conductor comprobará que la carga a una potencia máxima de 105 kW lleva algo más de tiempo que en algunos competidores más rápidos, especialmente aquellos con tecnología de 800 voltios. Esto se debe al enfoque fundamental de asequibilidad de la gama MEB+, al igual que la capacidad máxima de carga en corriente alterna (AC) de 11 kW. No obstante, la carga del 10 al 80 % (SoC) se completa en 24 minutos y el GTI ofrece una autonomía de 424 kilómetros según el ciclo WLTP. Al fin y al cabo, las prestaciones elevadas tienen un precio.
Antes incluso de abrirse el plazo de pedidos, VW ha aumentado la velocidad máxima de 175 a 190 km/h; de este modo, el GTI eléctrico supera al GTI original de 1976, que alcanzaba los 182 km/h.
El precio del primer GTI eléctrico: justo por debajo de 40.000 €
En cuanto al precio ya confirmado por primera vez en Alemania, VW sitúa al ID. Polo GTI ligeramente por debajo de la barrera de los 40.000 euros: cuesta, en concreto, 39.995 euros. La suspensión adaptativa DCC, la dirección progresiva y las llantas de 19 pulgadas vienen de serie.
Entre las opciones disponibles se incluyen un paquete de asistencia al conductor con cámaras de 360 grados y tecnología Car2X (1.020 euros), techo panorámico (830 euros) y asientos con ajuste eléctrico y función de masaje (750 euros). Quien opte por neumáticos deportivos con llantas de 19 pulgadas (600 euros) o por el clásico color Rojo Tornado (520 euros), superará la cifra de los 40.000 euros. Ya es posible configurarlo y realizar pedidos en Alemania... y muy pronto lo tendremos también en España.













