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El nuevo Range Rover Sport Electric se basa en el Range Rover eléctrico de batalla corta. Mientras que el Range Rover clásico sobre la plataforma MLA prioriza la comodidad, la capacidad todoterreno y la reducción de ruido, el Sport está diseñado con un mayor enfoque en la dinámica de conducción. Para lograrlo, JLR combina el conocido sistema de tracción integral eléctrica con una puesta a punto específica del chasis y una entrega de par más rápida.
Una estética más atractiva partiendo de la misma base
Al igual que el Range Rover Electric, el Range Rover Sport eléctrico apenas se diferencia de sus hermanos con motor de combustión. La parrilla delantera presenta un diseño algo más cerrado, aunque por lo demás apuesta por los característicos detalles en negro brillante. Las cortinas de aire (air curtains) y sus aletas confieren al paragolpes delantero un aspecto deportivo y permiten identificar de inmediato al Range Rover Sport Electric; lo mismo ocurre con los elementos negros adicionales del capó. Las llantas incorporan tapabujes con la inscripción «EV». La línea del techo se ha prolongado hacia atrás y culmina en un alerón para optimizar el flujo de aire. Asimismo, el difusor en negro brillante presenta un diseño más deportivo.
El Range Rover Sport Electric emplea una arquitectura de 800 voltios. Esta permite elevadas potencias de carga de hasta 350 kW en estaciones de carga de corriente continua compatibles. En condiciones ideales, el proceso para pasar del 10 al 80% de carga debería durar 22 minutos. Por el momento, se desconoce la potencia de carga en corriente alterna (AC). La batería de alto voltaje cuenta con una capacidad útil de 118,5 kWh; JLR ha desarrollado internamente este sistema de almacenamiento de energía. La gestión térmica sigue siendo un factor clave para un rendimiento óptimo en condiciones exigentes. En el Range Rover Sport Electric, el sistema «ThermAssist» se encarga de estabilizar la autonomía y la potencia de carga, especialmente a bajas temperaturas. Asimismo, un sistema digital de monitorización supervisa el estado de la batería, analizando su envejecimiento y rendimiento.
Sistema de propulsión y chasis del nuevo Range Rover Sporte Electric
El sistema de propulsión consta de dos motores eléctricos de imanes permanentes. Cada uno se encarga de un eje y, en conjunto, proporcionan tracción total permanente. El sistema desarrolla hasta 550 CV y entrega un par máximo de 850 Nm. JLR aún no ha comunicado las cifras de aceleración de 0 a 100 km/h ni la velocidad máxima del Sport Electric. A modo de referencia, está previsto que el Range Rover Electric —con el que comparte base técnica— complete el sprint estándar en 4,5 segundos.
La principal diferencia técnica respecto al Range Rover Electric reside en el chasis y en la gestión del sistema de propulsión. JLR está desarrollando una configuración específica para el Sport Electric. A esto se suman sistemas exclusivos de dinámica de conducción de los que no dispone su hermano mayor. En concreto, para el Sport esto implica una suspensión neumática de doble cámara que ofrece un mayor control del balanceo —especialmente durante una conducción dinámica—, un ajuste base de la amortiguación más deportivo, un centro de gravedad más bajo y un sistema de refrigeración del propulsor adaptado. Se mantiene el sistema de dirección en el eje trasero con un ángulo de 7,3 grados.
Más directo y con altura de carrocería ajustable
Desde los primeros metros al volante, se perciben claramente la configuración más directa de la dirección y una respuesta más inmediata del acelerador. La altura del vehículo puede ajustarse en los niveles Access, Normal y Off-Road, permitiendo que el coche suba o baje según corresponda. Además de los modos específicos para todoterreno, se puede elegir entre los modos automático, Eco, Comfort y Dynamic. El modo Eco limita la potencia a 280 CV y suaviza la respuesta del acelerador. En el extremo opuesto se sitúa el modo Dynamic, que despliega toda la potencia; en este caso, el sistema de reparto de par (torque vectoring) y el control de tracción gestionan los 850 Nm de par máximo según las necesidades. El modo más deportivo se acompaña de un sonido de motor artificial acorde a la conducción.
A pesar de su enfoque en el dinamismo, el Range Rover Sport Electric conserva las capacidades todoterreno características de la marca. Entre ellas destacan una profundidad de vadeo de 900 milímetros y una capacidad de remolque de 2.500 kilogramos. Esto hace que el SUV eléctrico sea apto, en principio, para remolcar caravanas, embarcaciones o remolques para caballos de gran tamaño.













