Ruidos al acelerar, en la dirección… las averías que puede tener tu coche

Cuando estamos conduciendo, debemos llevar siempre “encendidos” todos nuestros sentidos. Por seguridad… y para poder detectar cualquier anomalía en el coche.

Agudizar el oído puede ayudarnos a identificar con antelación cualquier tipo de avería en nuestro coche. Foto: iStock.
Agudizar el oído puede ayudarnos a identificar con antelación cualquier tipo de avería en nuestro coche. Foto: iStock.

Conducir no es el simple acto de arrancar el coche y llevarlo del punto A al punto B. Hacerlo requiere de toda nuestra atención y de toda nuestra concentración, ya que un despiste, el no respetar las normas de circulación o no tomarse en serio el mantenimiento de nuestro vehículo puede ser muy peligroso.

Estar siempre atentos a lo que sucede en la carretera y estar alerta ante cualquier indicio de problema que nos pueda dar el coche resulta vital. Al conducir hay que poner todos los sentidos en ello: el oído muchas veces nos puede servir para detectar cualquier tipo de avería que se puede producir peligrosamente por el coche si no le ponemos solución.

El propio paso del tiempo produce un desgaste en los vehículos que puede ser perceptible por diferentes tipos de ruidos. Estos sonidos no habituales pueden ser sinónimo, como decimos, simplemente de desgaste… o bien de una avería. Nuestra rapidez en detectar estos problemas puede salvarnos de algún apuro mayor.

taller
Ante cualquier duda e indicio de avería, lo mejor es llevar el coche a un taller profesional.

Qué ruidos pueden vaticinar una avería mecánica

En vehículos con motor térmico, después de tantos kilómetros y tantas horas al volante, deberíamos saber detectar el sonido habitual que hace el motor cuando, por ejemplo, estamos acelerando. Si al pisar el pedal del acelerador notamos un ruido diferente al habitual procedente del motor, empieza a sospechar y plantéate si es necesario llevar el vehículo al taller de forma inmediata.

Por ejemplo, si escuchas un silbido, puede ser el turbo el que esté dando problemas. Si notas un chirrido muy agudo, puede ser que la correa de distribución esté dando sus últimos coletazos de vida; en este caso, más te vale ir al taller, porque una avería relacionada con este elemento mecánico sale muy cara. Si escuchas ya un traqueteo o golpe fuerte, detén el coche inmediatamente, ya que seguramente se trate de una avería importante en los elementos internos del motor (cilindros, pistones,…)

Escuchar el típico silbido o chirrido cuando pisamos el pedal del freno suele ser un indicio muy habitual de que las pastillas de freno están en el límite de su vida útil. Detectar vibraciones también puede librarnos de alguna avería importante: por ejemplo, si al frenar notas estas vibraciones o más ruidos, puede ser que toque cambiar ya los discos de frenos, cuya vida útil media suele estar en los 120.000 km. Las pastillas, por su parte, se suelen sustituir entre los 30.000 y los 60.000 km.

El tema de las vibraciones, aparte de los ruidos, es muy importante para identificar cualquier problema que pueda proceder del sistema de dirección. Aquí pueden darse multitud de situaciones: crujidos, vibraciones al girar o al pasar de una determinada velocidad, crepitaciones, golpeteos, roces... que pueden significar problemas desde niveles de líquido bajos, problemas en la bomba de la dirección, en los amortiguadores, en las rótulas de la dirección, en la lubricación o directamente problemas electrónicos.

Ante cualquier duda, lo mejor es llevar el coche al taller y explicar bien el ruido que hemos notado, así podrán detectar de forma más rápida el problema. De forma preventiva, siempre destacamos la importancia de realizar un mantenimiento habitual en nuestro coche para evitar sustos innecesarios.

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