Las posibilidades de poder contar con información en tiempo real mientras conducimos cada vez son más numerosas. En este caso hemos analizado al Coyote Max, definido por su empresa como un “dispositivo de asistencia a la conducción de nueva generación” porque, aunque puede ser conocido por las alertas sobre los radares, es mucho más que eso. Aquí te voy a contar mi experiencia de uso, por si ahora mismo te encuentras valorando su compra.
¿Qué es el Coyote Max?
Coyote es una empresa francesa muy conocida a nivel europeo por sus productos relacionados con la asistencia a la conducción. Asentada en nuestro país desde hace años, recientemente ha lanzado aquí su último producto, el Coyote Max, que hemos podido probar en profundidad.
Según nos han comentado se trata del “mejor dispositivo jamás diseñado” por la compañía. Vamos a traducir esto en términos técnicos, pues para su funcionamiento se ha instalado un procesador octa-core de hasta 2 GHz y 6 GB de RAM. A esto tenemos que sumar otra serie de elementos necesarios para su funcionamiento con el sistema de localización GPS multiconstelación, una antena cerámica que permite que no haya interferencias si tu coche tiene un parabrisas atérmico y conectividad 4G.
En cuanto a su tamaño, hablamos de un dispositivo de 4 pulgadas con una resolución de 800 x 480 píxeles (hasta 2,5 veces más nítida que antes). La verdad que a mí no me ha parecido demasiado pequeño, pues se ven bien las alertas, y tampoco es demasiado grande por si lo tienes que transportar o guardar en alguna guantera. Además, cuenta con tecnología IPS para garantizar su visibilidad en cualquier situación y esto ya te puedo garantizar que lo han conseguido, aunque le de el sol de pleno.
Esos digamos que son los aspectos que no se ven, pero luego está la renovación de su visualización o interfaz, que más adelante valoraré. En palabras de Stéphane Curtelin Director de Marketing y Producto de Coyote “trabajaron con sus usuarios [tienen ya una comunidad de más de 5 millones en Europa], especialmente en la visualización del límite de velocidad y la velocidad real del vehículo, para garantizar que la información sea visible a simple vista. Pero lo que hemos rediseñado principalmente es la naturaleza progresiva de las alertas, para indicar mejor la posición del conductor respecto a los peligros con señales de advertencia que se intensifican”.
Esto quiere decir que en este Coyote Max los iconos de forma triangular se han dejado para los radares, siendo los fijos y de tramo de color rojo y los móviles de naranja. Estos últimos, precisamente, son los que reportan la comunidad de usuarios de todos los dispositivos de la marca. Pero como ya dije antes no solo alerta de estos dispositivos, también tiene incendias como firme resbaladizo, condiciones peligrosas (lluvias fuertes, por ejemplo), o visibilidad reducida, representada por cuadrados con fondo azul, el firme deteriorado (cuadrado amarillo), vehículo parado u objeto en la vía (cuadrado naranja) e incluso una curva peligrosa (cuadrado rosa).
Aunque hay un aspecto que yo valoro mucho al volante y con el que cuenta nuestro protagonista, el asistente de voz conversacional. Gracias a la instalación de dos micrófonos integrados bastará con decir “Ey Coyote” para activarlo. Después ya solo tendrás que avisar de que has visto un radar o que estás pasando por una zona de obras, otra de las posibles alertas con las que cuenta junto con vehículo parado, accidente, atasco, personal en la vía o un conductor en sentido contrario. Yo tengo que reconocer que lo utilicé varias veces para realizar diferentes notificaciones y no solo responde rápido, sino que además no hay que repetir varias veces porque no te entienda. Un punto muy positivo, pues te mantiene concentrado en la carretera, que es lo más importante.
Así es la experiencia con el Coyote Max
Repasada la teoría y con el apunte de la buena funcionalidad del asistente por voz ya comentado, te voy a contar como ha sido mi experiencia con este dispositivo. Nada más arrancarlo siempre te recibe con un consejo como puede ser “recuerda abrocharte el cinturón”, “revisa la presión de los neumáticos” o “tómate un descanso cada dos horas”. Y también aprovecha para actualizarse, ya que su base de datos de radares está en continua evolución.
Tras esto encontramos una interfaz en la que sale en grande la velocidad real a la que estás circulando (no olvidemos que los coches siempre marcan por exceso) y en una posición elevada la máxima a la que podemos circular. Y justo nos indica cuántos dispositivos tenemos a nuestro alrededor en número y radio. Sobre esto último tengo que indicar que, aunque en la galería puedes encontrar una foto en la que salían 0, no suele ser lo normal, al menos en las zonas en las que yo lo he probado.
Esta vista la mostraba cuando circulaba por entornos urbanos y también por vías de servicio que conectan las autovías. En estas últimas, como también pasará en las autopistas o carreteras secundarias, cambia a la segunda pantalla que es la más útil pues entran en juego las alertas que anteriormente he descrito. Entonces los números pasan a un tamaño menor y aparece un gráfico de una carretera en la que con medidas aparecen las diferentes alertas que te puedes ir encontrando en la carretera.
Este era precisamente uno de los aspectos que nos destacaban desde la marca al presentarnos el producto y creo que lo han conseguido bastante bien. Porque de esta manera sabes que estás llegando a un radar, o cualquier otro evento, con mucha antelación y cuando ya de verdad estás cerca es cuando comienzan las alertas tanto visuales como sonoras. El único gráfico que me pareció pequeño es el que sirve para indicar por la carretera que estás rodando, aunque teniendo en cuenta que este dispositivo no cuenta con navegador tampoco lo doy mucha importancia.
Otro aspecto importante que debes tener en cuenta es que para viajes largos debes tener un cable de carga a mano (toma de USB C). Desde Coyote anuncian una autonomía de dos horas y en mi caso siempre me quedé un poquito por debajo. Es más, en cuanto llegas al 15% ya te sale un mensaje en pantalla para que lo enchufes. También debes tener en cuenta que también pierde algo de batería aún estando apagado, no llegando a ser más de un 2%. Y luego más o menos me tardó otras 2 horas en cargarlo, sin estar funcionando.
Precio y programas de suscripción
En Coyote siguen apostando por una fórmula de suscripción a sus servicios. En el caso del Max ofrecen la posibilidad de contratar una durante dos años con renovación automática que cuesta 9,99 euros al mes, aunque también lo podrías contratar al adquirir el dispositivo pagando 274 euros, que si echas las cuentas te sale peor que la anterior. También hay una tercera opción para aquellos que lo quieren usar de forma ocasional en la que se pagan 12,99 euros por un mes y no tiene permanencia.
Esto es importante tenerlo en cuenta porque el coste de este Coyote Max no es asequible, precisamente. Estamos hablando que de partida tienes que pagar por él 299 euros. Y lo que me ha parecido curioso es que, pese a la gran cantidad que tiene de accesorios que puedes comprar en su web o en plataformas tan conocidas como Amazon, no venga en la caja con un soporte para el salpicadero, más teniendo en cuenta que el más barato cuesta 29,99 euros.













