Cuando en las próximas semanas concluya y se cierre definitivamente el mapa de las Zonas de Bajas Emisiones en España, que se contarán por más de 150 alrededor de todo el país, una cosa estará clara: no existirán dos iguales. La Ley de Cambios Climático exige que los municipios de más de 50.000 habitantes y los territorios insulares deban obligatoriamente contar con estas áreas protegidas medioambientalmente y con restricciones de circulación, sí, pero a partir de ahí cada ayuntamiento decide sus limitaciones y sus sanciones.
Así, en los últimos días estamos viendo cómo algunas ZBE solo impiden sus accesos a vehículos sin etiqueta de la DGT, otras a los de distintivo B, algunas sumando además los de pegatina C… y por no hablar de horarios y excepciones que prácticamente difieren en todas ellas. Las hay incluso que solo avisan de momento y no multan. Lo único que sí es uniforme es la cuantía de la sanción que, incluida en la Ley de Tráfico, supone multas de 200 euros por infracción grave a todo aquel vehículo que incumpla la regulación de las Zonas de Bajas Emisiones, sea cual sea.
Pues bien, dentro de todo este maremágnum normativo, hoy hemos conocido una nueva vuelta de tuerca que no conocíamos hasta la fecha. Porque sí, sabemos que Cataluña impedirá ya en este 2026 los accesos a todas sus Zonas de Bajas Emisiones a los vehículos con etiqueta B solo cuando se declaren avisos por contaminación, pero no que una ZBE solo active sus sanciones generales cuando haya “alta contaminación”.
La ZBE que solo activará sus multas cuando haya alta contaminación
Esta nueva política será la que siga pronto la ZBE de La Cartuja, en Sevilla, según han confirmado ya las reuniones entre PP y Vox, que se plasmarán en una nueva ordenanza municipal que regulará esta Zonas de Bajas Emisiones. Nuevos sensores serán los que midan la calidad del aire y activen las multas solo cuando se considere que hay “alta contaminación”.
En estas circunstancias, las cámaras de control de la ZBE de La Cartuja sancionará solo en estas circunstancias a todos los vehículos que circulen por sus limitaciones sin etiqueta de la DGT. La noticia es importante ya que supone un giro inesperado en una normativa que ya estaba en funcionamiento y que ha llegado a suponer hasta casi 19.000 multas a vehículos sin etiqueta en el primer año de aplicación de esta Zona de Bajas Emisiones, ya que tenían prohibido su acceso, circulación y estacionamiento con carácter general.
La nueva Ordenanza Municipal de Sevilla, por tanto, relajará las medidas de sanción de la Zona de Bajas Emisiones, permitiendo regular de otro modo el espacio y desactivar las cámaras de control y sanción si no se declara que hay alta contaminación ambiental. La medida se ha acordado en la negociación de los presupuestos de 2026 de Sevilla, asegurando que cumplirá la normativa europea “y los cauces legales pertinentes”.
La nueva normativa de la ZBE La Cartuja funcionará desde febrero
Para Vox, esta exigencia cumplida ahora en Sevilla supone “una victoria de la libertad y el sentido común”. Para ejecutarla, habrá ahora que instalar, según se ha acordado, nuevos sensores en el entorno de La Cartuja, además de paneles informativos en todos los accesos a esta Zona de Bajas Emisiones. Estos dispositivos serán los que medirán la contaminación en tiempo real y, según los valores que se acuerden, activarán o no las cámaras y las posibles sanciones.
Según ha trascendido en estas primeras informaciones, el objetivo es que esta nueva regulación más laxa de la ZBE de La Cartuja sevillana comience a funcionar a partir ya del mes de febrero, en cuanto se aprueben los presupuestos y la nueva ordenanza del gobierno municipal. “En breve los sevillanos se desprenderán de una medida injusta, ideológica y profundamente perjudicial, especialmente para trabajadores, autónomos, familias y pequeños comerciantes. La Zona de Bajas Emisiones es un ataque directo al bolsillo de los sevillanos y una barrera artificial contra la actividad económica y comercial”, ha declarado valoraba Cristina Peláez, portavoz de Vox.









