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Hasta 2017, los coches con motor Diesel copaban las ventas, mientras que los gasolina eran el patito feo. El precio más elevado de los primeros no asustaba a los compradores, motivados por un consumo menor, un carburante más económico y un mantenimiento más ajustado. Sin embargo, la nueva normativa de emisiones, el anuncio de un impuesto sobre el Diesel y la obsesión de algunos políticos por catalogar a estos vehículos como “sucios" han conseguido invertir la balanza de las matriculaciones.
El resultado final es que ahora el que tiene un coche Diesel se ha convertido en el “pecador de la pradera" (y en el que amenaza con pudrirla, dicho sea de paso) y en el sufridor de todo lo nuevo que llega al mundo del automóvil. Y en esto se incluye la nueva ITV, en vigor desde hace unos días.
El acceso al OBD sólo permite controlar las emisiones
La recién estrenada reforma de la ITV permite el acceso a los equipos de lectura OBD del vehículo con dos objetivos: vigilar los sistemas de control de emisiones atmosféricas y los distintos sistemas de seguridad del vehículo (ABS, Airbags…). Lo que ocurre es que, en la práctica, en las ITV sólo se pueden medir las emisiones –y con ellas los posibles fraudes en la instalación y desinstalación de los sistemas de limpieza de partículas-, puesto que el resto de códigos de lectura de los fabricantes no están armonizados.
Además, el acceso al puerto OBD no es posible en todos los coches: sólo los que han sido fabricados a partir de 2006 lo permiten. Teniendo en cuenta la media de edad del parque automovilístico español, que ronda los 12 años, un amplio porcentaje de vehículos será controlado. Y la mayoría serán Diesel.
Un buen mantenimiento es fundamental
Con este panorama, no es de extrañar un notable aumento del número de suspensos de los coches Diesel en las inspecciones de la ITV: es una cuestión matemática. Para evitarlo, desde AECA-ITV, la patronal del sector, recomiendan hacer un mantenimiento más exhaustivo del vehículo, “no tienen nada que temer", recalcan. Y como somos el país de la picaresca, lo más probable es que la siguiente noticia sea que encarece el precio de las revisiones pre-ITV en los talleres.










