Los radares de contaminación ya funcionan: así controlan tu coche

Los vimos hacen unos meses y han vuelto a salir a la calle. Los radares de contaminación han vuelto a las ciudades españolas. Te contamos cómo funcionan y cómo controlan a nuestros coches.

Foto: Opus RSE
Foto: Opus RSE

¿Multas por emitir más partículas contaminantes que las reflejadas en la homologación de nuestro vehículo? Esto será una realidad en el futuro. Y parece que no será muy lejano. Los radares anticontaminación vuelven a salir a las calles para vigilar las emisiones de nuestros coches y evaluar si podríamos ser, o no, multados.

Tal y como vimos hace unos meses en algunos accesos y calles de Madrid, los radares anticontaminación pueden ser una realidad sancionadora en poco tiempo. Este tipo de sistemas permite evaluar los gases que nuestro automóvil expulsa a través de los gases contaminantes e, incluso, diferencian entre monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO2), partículas de hollín o carbonilla (HO), óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas en suspensión (PM), tal y como recoge La Sexta.

De momento, estos aparatos no sancionan y sólo han sido utilizados para hacer pruebas y medir las emisiones contaminantes en diferentes situaciones, más allá de las cifras recogidas por las estaciones repartidas en las grandes ciudades. Y es que, en una hora, el aparato diseñado por Opus RSE es capaz de monitorizar la actividad de hasta 1.000 vehículos.

Para poder llevar a cabo el estudio de cada vehículo, este medidor emplea la **teledetección RSD **, la cual analiza la concentración de gases a través de luces infrarrojas y ultravioletas de baja intensidad, por lo que son capaces de evaluar los gases anteriores que permanecen junto a los escapes.

El planteamiento inicial es que se avise de las situaciones muy graves a los conductores de los vehículos con una carta, para avisarles de que tienen que revisar los sistemas anticontaminación de sus vehículos para, más adelante, multar a quienes reincidan y no realicen las modificaciones necesarias. De esta manera, también cobra importancia el mantenimiento del vehículo, ya que será vital para no superar los límites permitidos a cada automóvil.