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¿Motores de combustión, sí o no? Ese parece ser ya el gran dilema en la Unión Europea, y que afecta no solo a los coches diésel o gasolina, sino incluso también a los híbridos. Desde Bruselas se había acordado ya la prohibición de venta de todos estos vehículos a partir de 2035, pero esta medida, que podría suponer un varapalo muy grave para la industria, podría estar ya en el aire y todo indica que, finalmente, se prorrogará.
Y es que la solicitud de la Comisión Europea de flexibilizar esta prohibición como medida de protección de una industria automovilística muy debilitada en nuestro continente se encontraba hasta ahora con el escollo de un grupo de países, entre los que se contaban España, Francia, Portugal, Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Luxemburgo, que apostaba por continuar con la normativa y amenazaba con bloquear la posición de las instituciones y de países como Alemania o Italia que exigían ya su retirada.
Francia y Alemania acuerdan el fin de la prohibición de venta de los coches de combustión
Pues bien, sorprendentemente, la posición final podría haber cambiado ya al anunciar ayer Francia, el país más poderoso de este bloque de veto, que ha alcanzado un acuerdo con Alemania para suavizar la prohibición de los motores de combustión en la Unión Europea. Según informa el diario ABC, el pacto rebajará los vetos a la circulación y venta de estos vehículos más allá de 2035 a cambio de proteger a la industria automovilística europea frente a la cada vez más feroz competencia china.
Tal y como está ya trascendiendo, la ley de Aceleradores de la Industria, que introduce nuevos requisitos “Made in UE” para los programas y licitaciones de financiación gubernamental, parece que ahora saldrá adelante, con nuevas concesiones por ambas partes y un documento de posición conjunta que presentarán en la próxima cumbre de la UE.
Convivirán de momento todas las tecnologías
“No decidamos hoy que dentro de diez años solamente puede existir una tecnología. Dejemos que convivan el eléctrico, el híbrido, los combustibles sintéticos, etc.” Han confirmado en las últimas horas fuentes del Gobierno alemán. Francia así cede en la prórroga a la prohibición de venta de los coches térmicos y Alemania por su parte lo hace en la solicitud gala de proteger más la industria automovilística europea frente a China, con un mayor dinero público hacia fabricantes y componentes producidos en nuestro continente, a lo que hasta ahora se oponía Alemania por considerarlas medidas muy proteccionistas.
Habrá que ver desde ahora cuál es la posición de países como España o Países Bajos, que acaban de ser abandonados por Francia tras emitir conjuntamente en junio una carta a la Comisión Europea para mostrar su rechazo al cambio y abogar por la prohibición de venta de los motores de combustión. La industria española, eso sí, cada vez más potente e influyente en el continente, ha acogido esta nueva noticia con optimismo, ya que esta medida evitará tener que acelerar la transición eléctrica a un ritmo que los fabricantes no pueden soportar actualmente. Las líneas de producción de combustión, por tanto, no tendrán que suprimirse.
Cuándo será la votación final en el Parlamento Europeo
La pregunta es, ¿cuándo se podrá finalmente votar esta decisión y cuál será el resultado final? “Un acuerdo ayuda si construye un puente hacia la protección del empleo en la UE”, ha defendido el eurodiputado socialdemócrata Tiemo Wölken. De momento, las últimas informaciones apuntan en Europa a que la nueva fecha de voto en el Parlamento Europeo podría aprobarse para el próximo 23 de noviembre.
Será entonces cuando conozcamos, además de la prórroga de la prohibición de venta de los coches de combustión, que ya parece un hecho, si se confirma un nuevo objetivo de reducción de CO₂ para coches nuevos en 2035 del 90% en comparación con 2021, y como novedad es que ya incluso sin compensaciones. O, incluso, se opta finalmente por un recorte del objetivo más profundo, ya que el eurodiputado italiano del PPE Massimiliano Salini, por ejemplo, ha filtrado que se aboga por un nuevo objetivo del 73 por ciento.









