Radares de velocidad, medidores de ruido en las carreteras, cámaras para vigilar el uso del móvil o el cinturón al volante y, muy pronto, también sistemas de teledetección de las emisiones de los vehículos en tiempo real. El control a los coches va a dar en la Unión Europea otro paso más, esta vez en la lucha por la contaminación y la mejor calidad del aire. Acostúmbrate, porque ya no hay marcha atrás.
La Comisión Europea, junto al Consejo y al Parlamento de la UE, ya trabajan en Bruselas por la implementación de una nueva regulación que permita, textualmente, instalar “instrumentos de medición que poblarán las carreteras de los países de la Unión”. Una propuesta legislativa, conocida como Roadworthiness Package, propone ya establecer una red de vigilancia que supervise las emisiones reales de los vehículos en circulación en la UE, con el objetivo final de comprobar que tengan sus sistemas anticontaminación en funcionamiento, y para detectar a todos aquellos que estén severamente averiados o ilegalmente manipulados, con el objetivo, obviamente, de sancionarlos.
Pues bien, en este contexto, España ha decidido dar el primer paso en la UE y se convierte en el país pionero que acaba de aprobar una nueva norma de estandarización para la medición remota de las emisiones del tráfico rodado. En concreto, y tras el trabajo conjunto llevado a cabo por representantes de la Asociación Española de Normalización (UNE), del Ministerio de Industria y Turismo, de fabricantes de este tipo de instrumentos, ANFAC, CIEMAT y personal del Centro Español de Metrología (CEM), el Gobierno acaba de publicar este pasado día 25 de febrero la nueva norma UNE 82509:2026.
Así se medirán las emisiones de los coches, con lectores además de matrículas
Esta nueva norma UNE se convierte así en el primer marco que permite ya regular en Europa los instrumentos de medida de las emisiones de vehículos en tiempo real y en circulación, estableciendo de manera exacta los criterios de metrología, los requisitos técnicos y los ensayos aplicables a estos sistemas de control. La empresa española OPUS RSE, al mismo tiempo, asegura ya disponer en nuestro país de los primeros sistemas de control de emisiones que cumplen ya esta norma, ofreciendo a las administraciones públicas definitivamente la herramienta probada que permitirá identificar y detectar a los vehículos considerados como “grandes emisores y más contaminantes”.
Aprobada ya la norma y contando con los primeros sistemas, ¿cómo se controlarán muy pronto en España las emisiones de los coches? Según nos informan desde OPUS RSE, estos nuevos dispositivos de teledetección medirán las emisiones de los vehículos a través de sensores instalados en las carreteras y ubicados en los lados de las vías para medir a distancia los gases que salen de los tubos de escape de cada vehículo en su libre circulación.
Qué tipo de emisiones y partículas se controlarán en las carreteras
Estos sensores, según nos cuentan, “proyectan haces invisibles de luz que atraviesan los gases de escape, calculando al instante y con precisión la cantidad de contaminantes que cada coche emite: óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, hidrocarburos, amoniaco y partículas”. Y, además de medir las emisiones, estos nuevos sistemas son capaces de identificar también las matrículas de los vehículos, su velocidad y aceleración. Si no es muy difícil pues adivinar para qué.
El objetivo que persiguen las autoridades europeas con la futura regulación de estos sistemas en todos los estados miembros es detectar a vehículos extremadamente contaminantes, los llamados “high-emitters”, actuando así de forma selectiva sobre los vehículos que suponen el mayor problema a la calidad del aire. En Bruselas calculan hoy que un porcentaje muy pequeño de vehículos (alrededor del 1%) emiten hasta 200 veces más de lo que deberían, siendo ya responsables de hasta el 40% de todas las emisiones del tráfico.
La Comisión Europea trabaja ya en estos nuevos controles remotos que permitan más eficazmente mejorar la calidad del aire y la eficiencia de los vehículos, pero siempre sin tener que interrumpir el tráfico. Con la aprobación de esta norma UNE, España por tanto se erige en pionera para reforzar el desarrollo de herramientas objetivas que midan así las emisiones reales del tráfico rodado con criterios homogéneos, verificables y alineados con exigencias técnicas avanzadas, posicionándose igualmente como referente internacional en este ámbito.









