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La crisis mundial de microhips se mantiene en el tiempo y las principales industrias tecnológicas siguen teniendo problemas para poder fabricar sus productos. En mayo ya te contamos que la escasez de semiconductores estaba golpeando duramente la producción de algunas plantas y en junio te adelantamos que algunas fábricas españolas tendrán que reducir turnos por escasez de materiales.
Pero el descenso en la producción y la dificultad para cumplir con la oferta solicitada no es la única consecuencia que le mercado del automóvil está viviendo en esta crisis de los microchips. El último informe de Euler Hermes, consultora internacional, señala que los fabricantes ya están subiendo los precios de los vehículos entre un 3 y un 6 por ciento para compensar ese desajuste entre la oferta y la demanda.
Además, señalan que la normalidad en la producción podría tardar en llegar más de tres trimestres. Es decir, no sería hasta el segundo trimestre del año 2022 cuando la producción de vehículos en Europa volviera a regularizarse. Esto es debido a que la escasez de microchips está golpeando especialmente a Alemania y España, que componen el 51 por ciento de la producción total de vehículos en nuestro continente.
Si la situación no cambia, los coches en España se encarecerán entre un 2,4 y un 5,8 por ciento, según Euler Hermes. Cifras que en el caso de Alemania serán aún superiores, con precios al alza entre un 4 y un 10 por ciento en el peor de los casos. El informe señala que Italia vivirá una situación muy similar a la española y, por el contrario, Francia será el mercado que menos sufrirá, con subidas de un 5,0 por ciento en el peor de los casos y un 0,8 por ciento en el mejor.
Todo este encarecimiento de los precios viene provocada por una situación de mercado única para el automóvil. La oferta se ha disparado en comparación con 2020 (un 25,2 por ciento más de matriculaciones en Europa), mientras que las fábricas tienen que realizar ajustes para adaptar sus plantas a la demanda creciente, tras un 2020 de severos recortes, al tiempo que materias primas como el cobre, el caucho y el acero siguen subiendo, así como el precio del transporte.









