Los peajes volverán a Cataluña; al menos, ese es ya el objetivo marcado por la Generalitat, que en apenas tres días ha visto cómo su propio presidente, Salvador Illa, el secretario de Movilidad, Manel Nadal, y hasta la portavoz del Govern y consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Silvia Paneque, se han pronunciado en la misma dirección de querer implantar nuevas vías de pago que “podrían estar listos en dos o tres años”. Así de contundente.
Tras eliminarse ya en los últimos 4 años por completo los peajes en hasta 5 grandes autopistas y tramos de peaje tradicionales, como son la AP-7 (en su tramo desde La Jonquera, Girona, hasta Alcanar, Tarragona; la AP-2 (desde El Vendrell, en Tarragona, hasta el límite con Aragón; la C-32 (Norte, en la Autopista del Maresme en su tramo entre Montgat y Palafolls); la C-33, en la Autopista de acceso a Barcelona desde Montmeló; y la AP-7 Sur (en el tramo hacia Alicante), ahora la Generalitat reconoce abiertamente que fue un error y que ha tenido graves perjuicios para la circulación y la seguridad.
Los nuevos peajes podrían estar "en marcha" en dos o tres años
Así lo reconoció el pasado viernes directamente en una sesión de control en el Parlament el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, asegurando que “quizás nos equivocamos cuando todos pedíamos que desaparecieran”, y desde entonces se han producido una catarata de reacciones en el seno del Govern para explicar la nueva postura de Cataluña. El secretario de Movilidad, Manel Nadal, ha confirmado que “es un debate que el presidente abrió y es un tema que, si estamos de acuerdo políticamente —y creo que sí, porque había un amplio consenso en el Parlament—, dentro de dos o tres años podríamos tener esta solución en marcha".
A través de una entrevista concedida a la Cadena Ser, el propio secretario de Movilidad de Cataluña ha sostenido que el plan es instalar así nuevos peajes en todas las vías de alta capacidad, enfatizando eso sí estos peajes “se tienen que implementar en toda España, porque sería incomprensible que los camioneros circulasen libremente por el conjunto del país y que, cuando entraran en Cataluña, se les hiciera pagar”.
Para Manel Nadal la solución es ya imprescindible a tenor de los resultados obtenidos tras los primeros años de eliminación de muchos de sus peajes, donde se ha demostrado, sobre todo en la AP-7, que se han congestionado mucho más estas vías, se ha incrementado la siniestralidad y los camiones generan muchas situaciones de conflicto. Además, “este peaje nos podría ayudar a mantener mejor las carreteras, donde hay coches abandonados y las vías está en mal estado", ha reconocido el secretario de Movilidad.
Euroviñeta o sistema Free Flow: adiós a las cabinas de peaje
Nadal incluso ha llegado a detallar en la entrevista cómo se implementarían estos nuevos peajes, que no volverían a las cabinas tradicionales ya eliminadas, sino que ahora se plantean varias opciones que van desde sistemas similares a la euroviñeta, como funciona en Suiza, donde los usuarios pagan una tarifa plana, pero que descartan ellos mismos porque la UE solo permitirá este sistema hasta 2032, “de manera que sería una solución muy provisional". La más probable, por tanto, sería la fórmula portuguesa, que funciona con un "sistema de arcos que, cuando entras en la autopista, controla tu matrícula y, cuando sales, te manda la factura”.
En la misma línea se ha pronunciado también en las últimas horas la Consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, confirmando que en Cataluña ya “estudian recuperar el sistema de pago en las autopistas debido a la saturación de las carreteras y a la elevada accidentalidad”. Paneque, que no ha detallado aún en profundidad el plan, ha matizado que aboga por un sistema en el que el importe a pagar dependa de determinadas características del vehículo y del uso que haga de la vía, como el tonelaje o las emisiones.
Las carreteras están en mal estado y se necesitan peajes para conservarlas
Además, fuentes de esta misma consellería de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de Cataluña han explicado al El Confidencial que, “efectivamente, se está hablando del tema tras los problemas graves que ha habido, especialmente en la AP7, aunque aún no hay concretado nada. El Govern es consciente de que la situación actual implica la pérdida de vidas, de salud, de tiempo y de competitividad. El reto es mejorar la red, duplicar capacidades y hacerlo mejor de lo que lo tenemos hoy. No es la solución única, pero puede contribuir a ordenar el tráfico y a garantizar recursos para el mantenimiento y la mejora de la red. Cuando había peajes, los camiones se distribuían mejor entre vías. Hoy, con la gratuidad, la autopista está mal conservada y sin los recursos necesarios para mantenerla en condiciones óptimas. Un sistema de pago finalista permitiría destinar los ingresos a conservar y ampliar la red y a reforzar el transporte público”.
Actualmente los peajes que continúan en Cataluña dependen directamente de concesiones de la Generalitat de Cataluña y se encuentran en el Túnel del Cadí (en la vía C-16, conecta el Berguedà con la Cerdanya); en los Túneles de Vallvidrera (en la vía C-16, conecta Barcelona con el Vallès Occidental); en la Autopista C-16 (en el tramo Sant Cugat - Terrassa – Manresa, en la Autopista de Montserrat; y en la Autopista C-32 (Sur, en Túneles del Garraf y en el tramo que une Castelldefels, Sitges y El Vendrell). En el plazo de dos o tres años, como ya ha confirmado la Generalitat, muchas más carreteras de la región podrían volver a ser de pago.









