Avisador, detector e inhibidor de radar: la DGT te explica cuál de ellos es legal

La DGT ha publicado un tweet en el que recuerda las diferencias entre avisador, detector e inhibidor de radar, con el objetivo de indicar cuál es legal y por qué.

La DGT recuerda las diferencias entre avisador, detector e inhibidor de radares. Foto: Elaboración propia
La DGT recuerda las diferencias entre avisador, detector e inhibidor de radares. Foto: Elaboración propia

Los radares son, sin duda, uno de los controladores del tráfico más efectivos que tiene la DGT a su alcance. No es raro que en los presupuestos para 2021 se contemple la compra e instalación de 75 nuevos radares y que engrosen la lista de más de 1.300 que el organismo utiliza para limitar la velocidad en nuestras carreteras.

La lista de radares fijos es de dominio público, la DGT la tiene subida a Internet y todos ellos deben estar avisados en la misma carretera. Los radares móviles, sin embargo, no se avisan con exactitud, pero el organismo sí da una horquilla de kilómetros donde se suelen instalar este tipo de cinemómetros.

Y para no caer en ellos, los conductores pueden utilizar tres tipos de aparatos: avisadores, detectores e inhibidores de radares. Sin embargo, sólo el avisador de radar es legal y puede ser utilizado sin riesgo de cometer una infracción.

Los avisadores de radar los encontramos en los GPS y en las aplicaciones para el móvil más utilizadas. En estos casos, el conductor está sobreaviso si entra en una zona donde suele encontrarse un radar móvil o si tiene delante un cinemómetro fijo.

Esto no es lo mismo que un detector de radares, que capta la señal emitida por éstos y avisa al conductor de que hay un radar en los próximos metros. Este sistema es especialmente efectivo con los radares móviles, pues sólo nos avisará cuando realmente haya uno delante pero, como decimos, su uso está prohibido y el castigo es de 200 euros y la retirada de tres puntos del carné.

Por último, los inhibidores de radares son sistemas que algunos conductores implementan para inutilizar las señales de los controladores de velocidad, lo que les permite superarlos a una velocidad superior a la permitida sin que éstos los detecten y, por tanto, puedan multarlos. El uso de estos sistemas está duramente castigado, con hasta 6.000 euros de multa y seis puntos en el carné de conducir. Además, el taller que lo instale se enfrenta a una sanción económica de 30.000 euros.

Las aplicaciones, en el punto de mira

Como decimos, la DGT reconoce que el uso de aplicaciones que avisen de radares está plenamente permitido y es totalmente legal. Sin embargo, aquí hay una laguna legal en la que está trabajando la fiscalía de tráfico, tal y como reconoce el propio organismo.

El uso tan extendido de estas aplicaciones se debe a que los usuarios tienen la potestad para dar aviso de un accidente o una avería en la carretera, pero también de un radar o un control de drogas. Esto último está totalmente prohibido, pues podría ser el símil digital del “dar las luces” para avisar a otro conductor. Hay que tener en cuenta que esta práctica puede permitir que conductores bajo los efectos del alcohol no sean parados por la policía.

Sin embargo, las aplicaciones sostienen que ellas son meras intermediarias y que su herramienta avisa a los conductores de lo que tienen delante en base a los comentarios de los propios usuarios, información que, además, puede no ser cierta. Es decir, aseguran que su espíritu es el de avisadores de radares, no detectores.  

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