El lío está servido en Aston Martin en las vísperas de que arranque una nueva temporada del Mundial de Fórmula 1 que se anticipa de lo más convulso. A los problemas de fiabilidad y motor ya detectados en una escudería británica que esperaba este año con gran optimismo, ahora se suman denuncias incluso del diseñador e ingeniero Adrian Newey, director además del equipo, entornos a posibles afectaciones del monoplaza hacia la salud de los pilotos, que ha requerido incluso la comparecencia de Fernando Alonso.
Pero vayamos por partes. Aston Martin desmintió ayer los rumores de que solo planean completar una vuelta de cortesía en el Gran Premio de Australia ante sus problemas de motor y averías. Sin embargo, es improbable y nadie cree hoy que puedan superar las 25 vueltas, ya que siguen existiendo problemas a pesar de haberse resuelto otros.
La realidad es que ningún equipo completó tan pocas vueltas durante las pruebas de invierno como Aston Martin. Y ningún coche fue tan lento como el AMR26. No era de extrañar, por tanto, que las teorías conspirativas comenzasen a circular por el Gran Circo de la Fórmula 1. Algunos incluso sugirieron que, debido a problemas sin resolver y a la falta de piezas, Fernando Alonso y Lance Stroll solo iban a poder completar una vuelta de cortesía cada uno en el próximo Gran Premio para cumplir con sus obligaciones de participación.
Em los últimos días, sin embargo, el ambiente parecía mejorar. Aston Martin y Honda habían asegurado ya encontrar una solución provisional que al menos les permitiría rodar a plena potencia y demostrar en la clasificación del sábado cuál es realmente el estado actual del coche en su desarrollo. El diseñador estrella Adrian Newey creía incluso que es posible el quinto puesto en la clasificación por equipos.
"Los pilotos corren el riesgo de sufrir daños permanentes en los nervios de las manos"
Sin embargo, en las últimas horas han surgido nuevas polémicas y más problemas. Tras la cirugía de emergencia ya efectuada al AMR26, las vibraciones parece que ahora ya no son solo un problema para los mecánicos, sino que ahora también lo pueden ser para los pilotos, tal y como por sorpresa ha asegurado Adrian Newey causando una catarata de reacciones en la F1: "Fernando me dijo que las vibraciones transmitidas al volante le están entumeciendo las manos. Calcula que solo puede dar un máximo de 25 vueltas así sin correr el riesgo de sufrir daños permanentes en los nervios de las manos. Lance es aún más pesimista. Se da 15 vueltas como máximo". Estas explicaciones aseguraban que, “durante las pruebas, a Fernando Alonso se le entumecieron las manos y los pies después de 20 o 25 minutos”. Y han saltado lógicamente todas las alarmas ante los riesgos de salud.
Ante este problema, Fernando Alonso, bicampeón del mundo de Fórmula 1 y actual piloto de Aston Martin, ha tenido que intervenir. El asturiano acaba de confirmar los problemas de "vibraciones" en su monoplaza, aunque asegura que estas no le suponen "una limitación tan grande" y que sería capaz de "conducir tres horas" si estuvieran "luchando por la victoria", algo que no va a ocurrir.
Por las vibraciones, también se rompen los espejos, la luz trasera, los pilotos...
Fernando Alonso ha hablado así en Dazn sobre la situación de su coche antes de arrancar la temporada 2026, contradiciendo a Adrian Newey: “Si estuviéramos luchando por la victoria, podría hacer tres horas en el coche con las vibraciones que no me pasaría nada. Hay vibraciones que vienen por el motor, que Honda ya las identificó en los primeros test. Hemos visto que el coche no aguanta, a veces se rompen los espejos, la luz trasera, los pilotos... Lógicamente, notamos las vibraciones y después de unas vueltas se te quedan un poco adormecidas las manos o los pies, o el cuerpo en general".
Aun así, Alonso asegura que “no es una limitación tan grande, no quiero decir que las vibraciones son el mayor problema que tenemos. Si estuviéramos luchando por la victoria, podría hacer tres horas en el coche con las vibraciones que no me pasaría nada. Pero no estamos en esa situación, por desgracia", ha puesto de relieve el piloto español.
Revisiones y modificaciones en el AMR26
Al margen de este problema, que no puede considerarse desde luego menor, la realidad es que el resto del coche debería poder soportar las vibraciones tras las modificaciones en la posición y el montaje del MGU-K. Las pruebas recientes en el banco de pruebas virtual (VTT) realizadas el lunes y el martes de esta semana demostraron que los últimos cambios en el motor han mejorado la situación en comparación con el fiasco de Bahréin.
“Podremos rodar a plena potencia”, promete Koji Watanabe, director de Honda Racing. “Aún no hemos podido determinar cuánta potencia nos faltará en comparación con los demás, ya que nunca pudimos rodar a plena potencia debido a los problemas”.
Adrian Newey explica que esto ha provocado una serie de problemas posteriores: “Si el motor de combustión pierde potencia, hay que compensarla con energía eléctrica. Pero eso nunca fue posible porque las vibraciones dañaron la batería”. Para romper este círculo vicioso, ahora existe una solución provisional: “Reducir las vibraciones que se transmiten a la batería”, confirma Newey.
Vibraciones en todo el coche
Ni Newey ni Watanabe han querido detallar la causa exacta de estas vibraciones inesperadas. Se producen en la interacción entre el motor de combustión y el MGU-K. Los mayores cambios respecto al año pasado se encuentran en el motor eléctrico y su conexión con el motor. Este año, el sistema debe soportar el triple de potencia. Las vibraciones se transmitían a la batería, que rápidamente se sobrecalentaba. Posiblemente porque las celdas internas se rompieron como resultado. Esto creó un grave problema de seguridad.
Este peligro parece haberse evitado. Newey revela por qué el factor humano se ve ahora más afectado que la tecnología. "Las vibraciones también llegan al chasis. Es una estructura extremadamente rígida que no puede amortiguarlas. Por eso se desprendieron los retrovisores durante las pruebas y tuvimos un alto desgaste de los neumáticos. Pero lo peor es que la vibración también se transmite al volante".
Sería sorprendente que Honda hubiera cometido un error garrafal en el diseño del V6 turbo. La base era un excelente motor que había ganado el Campeonato Mundial cuatro veces en los últimos cinco años. Aunque Honda perdió a muchos ingenieros de la generación anterior, que se trasladaron a otros departamentos de la compañía tras el anuncio de su dimisión, el conocimiento, los datos y la experiencia siguen ahí. Sin embargo, la novedad es la mayor proporción de energía eléctrica.
A petición de los ingenieros de chasis, el MGU-K se ubica en una posición diferente en el nuevo motor Honda que en su predecesor, lo que no simplifica la solución del problema. El generador se montará en el chasis.
El socio japonés de motores encuentra esta historia familiar. En 2015, su entonces socio, McLaren, les impuso numerosos requisitos, lo que contribuyó al complicado inicio del proyecto. McLaren, alegando limitaciones de espacio, abogó por una parte trasera más delgada para acomodar un turbocompresor más pequeño, un MGU-K más compacto y la ubicación de muchos componentes dentro de la V del motor. Parece que la historia se repite.
Newey cree en su diseño
Dado que el Aston Martin-Honda nunca funcionó a plena potencia, los decepcionantes tiempos de vuelta durante las pruebas invernales se ven desde una perspectiva completamente diferente. Ahora, el equipo incluso habla de la posibilidad de sumar puntos para el campeonato si los pilotos y el coche aguantan.
Esto parece bastante optimista considerando que Aston Martin solo completó 393 vueltas en Barcelona y Baréin en conjunto. "No condujimos lo suficiente como para experimentar todos los escenarios posibles", advierte un ingeniero. Y añade: "Todavía tenemos que ponernos al día con lo que los otros equipos aprendieron en Baréin sobre la gestión energética".
Una solución sostenible no será posible hasta dentro de al menos dos meses, aunque Watanabe no se ha comprometido con un plazo específico. "Todo el equipo está trabajando intensamente en ello". Según Newey, no es solo Honda la que tiene que ponerse al día. "Creemos firmemente que Honda llegará al fondo de todo y encontrará soluciones. La historia ha demostrado repetidamente que son capaces de hacerlo".
Fernando Alonso confía en Honda
Por lo tanto, todos los involucrados están enfatizando el espíritu de equipo. Nada sería más desastroso que señalar a los posibles culpables. Alonso también lo apoya. A diferencia de su etapa en McLaren, confía en Honda: "Tengo plena confianza en que Honda resolverá esto. La única pregunta es cuánto tiempo llevará. Se me acaba el tiempo porque mi carrera no durará para siempre".
Aston Martin también tiene que hacer algunos preparativos. La atención se centra principalmente en la nueva caja de cambios. Es la primera transmisión desarrollada internamente por el equipo desde 2008, cuando los cambios eran fluidos. Desde entonces, el equipo ha adquirido sus cajas de cambios primero de McLaren y luego de Mercedes. También se ha encontrado una solución para este problema, que ha demostrado su eficacia en el banco de pruebas, pero que aún debe superar las pruebas reales en pista. El principal reto es lograr cambios a una velocidad superior lo más suaves posibles.
Newey confía en su chasis. "Una vez que hayamos solucionado nuestros problemas iniciales, no hay razón para que no podamos competir en cabeza". Se espera un progreso significativo con la próxima actualización. Otro miembro del equipo confirma: "Llevamos cuatro meses de retraso respecto a la competencia. Eso equivale a una actualización técnica, así que nos estamos poniendo al día si tenemos tiempo".
Y ahí es precisamente donde el equipo ve una gran ventaja. Un miembro comenta con entusiasmo: «El coche que Adrian Newey ha creado está a un nivel diferente al que estamos acostumbrados, tanto en su aspecto general como en los detalles. La arquitectura del coche está diseñada de tal manera que incluso las mejoras más importantes se pueden integrar con flexibilidad en cualquier momento, sin dejar de encajar en el concepto general».









