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Coches para el recuerdo: Mercedes-Benz 190 E 2.3 16V

Con el apodo de “Baby Benz”, el Mercedes 190 fue el primer coche “pequeño” de la marca… pero muy grande en calidad y comportamiento, sobre todo con esta especie de versión “GTi”.
Motor Clásico.

Twitter: @autopista_es Fotos: Israel Gardyn. -

Coches para el recuerdo: Mercedes-Benz 190 E 2.3 16V
Coches para el recuerdo: Mercedes-Benz 190 E 2.3 16V

En 1979, Mercedes-Benz participó en el Campeonato del Mundo de Rallyes con un 450 SLC 5.0 (C107) de Grupo 4. Sólo corrieron las pruebas africanas, pero quedaron segundos en Kenia e hicieron doblete en Costa de Marfil (Mikkola - Hertz y Waldegård - Thorszelius). Animados, comisionaron a Jörg Abthoff, del departamento de predesarrollo de motores, para que encargara a Cosworth (sí, a Cosworth) una culata de 16 válvulas para el motor M102 del 190, que se lanzaría dos años después, y correr en rallyes con él. En la temporada 1980, los resultados del 450 SLC y de un 500 de Grupo 2 no eran igual de buenos, pero continuaron con el programa.

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Cosworth envió entonces a Alemania un prototipo que, en la primera prueba, ya dio 267 CV de los 270 previstos para tierra (para asfalto se esperaban 300 y no parecía difícil conseguirlos). Incluso firmaron con Ari Vatanen y Walter Röhrl para la temporada 1981. No llegaron a correr y el proyecto se canceló súbitamente. Aunque al principio no lo parecía, fue una buena noticia para Cosworth porque, poco después, Mercedes-Benz decidió usar esta culata en un coche de serie.Motor Cosworth Mercedes

Llega el Mercedes-Benz 190

En lugar de las 200 unidades previstas para el coche de competición, encargó 5.000 anuales para el de producción. La razón principal por la que Mercedes-Benz recurrió a Cosworth es que no sólo eran capaces de diseñar una culata de 16 válvulas (Mercedes-Benz tenía un diseño propio pero no les convencía), también de desarrollarla y de fabricar series cortas, algo que para una marca de volumen habría sido poco rentable. Keith Duckworth modificó el diseño original para hacerlo más fácil de fabricar, el coche se presentó en el Salón de Fráncfort de 1983 y entró en producción en 1984.

Cosworth fundía las culatas en Worcester, las mecanizaba en Wellingorough, las montaba, las enviaba a Alemania y, aun así, la operación era rentable para todo el mundo. Se firmó un acuerdo de confidencialidad, pero una filtración en Alemania reveló la participación de Cosworth, algo que tampoco preocupó mucho a ninguna de las partes.Mercedes 190 E 2.3

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El GTI del Mercedes 190

El 2.3 16v fue una especie de «versión GTI» del Mercedes 190, un coche creado para rejuvenecer la imagen de la marca y captar clientes de menor edad. De hecho, para Mercedes-Benz era un coche pequeño, ya que no tuvieron algo así hasta ese momento (se le puso el apodo «Baby Benz»). El 190 era un coche magnífico, lo único que le faltaba era un motor con nervio y eso lo arregló este 2.3 16v.

La suspensión era dura para el estándar de Mercedes-Benz entonces, aunque no en términos absolutos. El 2.3 16v seguía absorbiendo muy bien las irregularidades, una de las cualidades que más distinguía a los Mercedes-Benz del Siglo XX. Entre sus rivales, el BMW M3 fue más ágil y el Ford Sierra Cosworth, más rápido. Pero en una carretera de curvas amplias, donde el coche podía estar mucho tiempo fuertemente apoyado, el 190 daba (y da) una seguridad superior. Si hay alguna irregularidad en el suelo, se la traga sin perder la trayectoria, con poco movimiento vertical de la carrocería y con movimiento lateral sólo en los casos extremos.

En una carretera lenta, este Mercedes 190 es verdad que no entra en las curvas ni alterna el apoyo con la misma facilidad que un BMW M3. Eso puede ser un inconveniente para quien quiere que el coche cambie rápidamente de dirección… y una ventaja si la prioridad es que no cambie de dirección sin quererlo. A la salida de la curva también ocurre como al entrar o al enlazarlas, es más lento y tolerante con los fallos. Entre que el motor es menos brusco y potente que el del BMW y el Ford, y que la motricidad es muy buena, un exceso de presión sobre el pedal normalmente produce subviraje en vez de sobreviraje (y se arregla acelerando menos).Interior del Mercedes 190 E 2.3

Por dentro

El puesto de conducción es lo menos deportivo del 2.3 16v. El cambio es lento, el volante grande y el asiento sujeta poco el cuerpo en las curvas. De nuevo, esto es un inconveniente más para carreteras lentas que para las rápidas, donde no hay que cambiar tanto de marchas y el volante se mueve menos. Al asiento le sigue faltando sujeción lateral en la espalda, pero sí tiene un buen apoyo para las piernas y es muy cómodo en viajes largos.

Tiene otros detalles positivos para conducir, como un limpiaparabrisas monobrazo que funcionaba bien y unas luces muy buenas para su época. Los frenos no son un prodigio de potencia pero aguantan razonablemente el calentamiento, algo que no es muy frecuente en las berlinas deportivas alemanas, normalmente pensadas para una frenada fuerte desde una velocidad alta más que para frenadas repetidas en carreteras lentas.

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