Hevia, aún más líder

Una nueva prueba en Asturias y un nuevo triunfo para Alberto Hevia, que da un paso más hacia el título de Campeón de España de Rallies de Asfalto. El piloto de Pola de Siero marcó 8 de los 14 “scratch" posibles y apenas dio opciones a sus rivales.

El Rally Príncipe de Asturias es uno de los más respetados por pilotos y aficionados; no sólo es la prueba decana en nuestro país, sino que su cambiante climatología y sus delicados tramos la convierten en una de las más espectaculares.Consciente de ello, Alberto Hevia estaba dispuesto a brillar ante su público, que abarrotaba las cunetas en los puntos míticos de la cita. El piloto de Renault salió convencido de su ventaja en la prueba “de casa" y marcó el “scratch" (mejor tiempo) en el primer y segundo tramo. Sólo Joan Vinyes (Peugeot 206 S1600) fue capaz de aguantar su ritmo y obtuvo el mejor crono en la tercera especial.El reagrupamiento tras el primer bucle hizo patente la dureza del rally. Muchos pilotos habían montado ruedas de agua o mixtas, esperando encontrar humedad en los tramos, y sufrieron los errores de su elección perdiendo unos valiosos segundos. Éste fue el caso de Sergio Vallejo/Diego Vallejo (Fiat Punto S1600) o de Santi Concepción/Víctor del Rosario, que estrenaban el Citroën C2 S1600 en la prueba asturiana.No fueron los únicos con problemas. Jonathan de Miguel (206 S1600), Roberto Méndez y Víctor Delgado (ambos con Mitsubishi Lancer) abandonaron en la tercera especial cronometrada, ya que todos ellos se salieron de la carretera. El accidente de Delgado fue el más aparatoso y obligó a neutralizar el tramo. El canario y su copiloto, Javier Santana, fueron traslados al hospital, aunque su estado no revestía gravedad. El dúo Hevia/Iglesias siguió marcando el ritmo durante las especiales siguientes, mientras Vinyes/Lorza se esforzaban por seguirle. Tras ellos, el compañero de equipo de Vinyes, Enrique García-Ojeda, intentaba remontar la penalización de un minuto que le había sido impuesta al sufrir problemas en el repostaje. El cántabro y su copiloto, Raquel Fernández, tuvieron que afrontar los siguientes tramos con gasolina en el habitáculo de su coche, lo que les que provocó mareos y picor en los ojos. No fueron los únicos que tuvieron problemas con el combustible. Durante la última especial cronometrada de la segunda sección, Vinyes comenzó a notar fallos en la bomba de presión de la gasolina. El andorrano veía cómo Hevia se le escapaba (éste, ajeno a todo, seguía añadiendo un “scratch" tras otro a su marcador) y, finalmente, tuvo que abandonar la prueba. Miguel Fuster, el actual campeón de España de la especialidad, heredaba la segunda plaza, pero el asturiano ya lideraba la clasificación con más de dos minutos de ventaja sobre sus perseguidores. El último tramo del día apenas varió la tabla: Hevia conservaba una cómoda primera posición, seguido de Fuster, Vallejo, García-Ojeda y Concepción. El canario, que indicó que estaba teniendo problemas con los frenos del eje trasero de su vehículo, protagonizó una espectacular remontada al pasar del 10º al 5º puesto en tres tramos. Así las cosas, todos los participantes se dispusieron a afrontar la etapa del domingo, con especiales más delicadas y resbaladizas. La primera pasada por “Carbayín" vio un nuevo “scratch" de Hevia y dio otra vuelta de tuerca a la clasificación provisional: Fuster, segundo entonces, sufrió una salida de carretera que le apeó de la prueba. Vallejo y García-Ojeda se enzarzaron entonces en una cerrada lucha que se repetía algunos puestos más atrás: Sergio López-Fombona y Pedro Burgo se disputaban el liderato del Grupo N y, en su pugna, Fombona logró pasar a Concepción, acosado también por Burgo: los tres estaban en un pañuelo de ocho segundos.Poco después, Hevia relajó su rimo (no en vano contaba con una ventaja de 2’47") y dejó que Vallejo y Ojeda obtuvieran los mejores cronos en los tramos. El piloto de Peugeot se aprovechó de un error de Vallejo –que salió con ruedas de seco y tuvo problemas de adherencia en algunas especiales- y echó el resto: a falta de dos especiales para el final, el segundo escalón del podio era suyo. El gallego no fue capaz de superarle y tuvo que conformarse con el tercer puesto, obteniendo unos valiosos puntos para el equipo Fiat.Tras ellos finalizó Concepción, llevando a la meta el único C2 que continuaba en carrera (Sordo había abandonado en la etapa anterior, tras salirse nuevamente de la pista en la última especial cronometrada del sábado). El piloto palmero realizó una carrera muy inteligente, pues, a pesar de ser superado por Fombona y Burgo, logró rebajar de nuevo su propio crono y adelantó a Burgo a falta de dos tramos para el final del rally. Éste, con problemas en el cambio de su vehículo, ya se conformaba con la segunda plaza del Grupo N cuando saltó la noticia: Fombona, líder de la categoría, se salió de la carretera en la última especial y se vio obligado a abandonar.Con la retirada del asturiano, sólo quedó un representante del equipo Mitsubishi-RACC Júnior en el rally: Manuel Rueda. Sin embargo, el malagueño, que realizó una carrera muy conservadora, tuvo fallos en la transmisión de su vehículo y, a pesar de completar todos los tramos, no logró llegar a la última de las asistencias.De nuevo, Hevia lograba subir a lo más alto del podio, con lo que afianza su liderato en la clasificación general y da un paso más hacia un título que ya casi lleva su nombre. El asturiano dedicó su triunfo a su compañero de equipo, José Piñón, que aún no se ha recuperado del accidente que sufrió en Avilés.En el Desafío Peugeot, la victoria fue para el piloto local Esteban Vallín, mientras que José Rico se hizo con el triunfo en el Trofeo C2.

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